Así eran los “guerreros jaguar”, los soldados de los mexicas que eran representación del dios Tezcatlipoca

Los mexicas eran reconocidos por el gran poder militar que tenían, lo que los transformó en el terror de los pueblos rivales a ellos, y hasta el último momento los guerreros que se encargaban de defender al imperio

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Guerrero jaguar codex Magliabechiano. foto: Wikimedia commons
Guerrero jaguar codex Magliabechiano. foto: Wikimedia commons

Los mexicas eran reconocidos por el gran poder militar que tenían, lo que los transformó en el terror de los pueblos rivales a ellos, y hasta el último momento los guerreros que se encargaban de defender al imperio, mostraron grandes dotes de fuerza física y organización para proteger a los suyos de amenazas externas.

Los guerreros jaguar, una facción élite del ejército mexica que dominó partes de lo que hoy conocemos como México entre los siglos XII y XVI, emergen de nuevo en el discurso histórico gracias a su distinguida valentía y habilidades en combate. Estos combatientes, vinculados con Tezcatlipoca, el deidad del cielo nocturno, incorporaban en su vestimenta elementos que evocaban a los jaguares, creyendo que esto les confería la fuerza del animal durante las batallas.

Guerrero jaguar Codex Tudela. foto: Wikimedia commons
Guerrero jaguar Codex Tudela. foto: Wikimedia commons

Originarios de todas las estratas sociales de la sociedad mexica, inclusive desde la más baja denominada los macehuales, estos guerreros recibían su formación desde los siete años en la escuela de barrio o capulli, destacándose posteriormente en las fuerzas armadas de Tenochtitlán. Se creía que su destino y habilidades, influenciadas por los dioses, determinarían su ascenso a esta estirpe de combatientes, considerados entre los más temibles y eficaces del ejército mexica. Su destreza no solo cubría el combate cuerpo a cuerpo sino también el manejo experto de armas como dagas y lanzas de obsidiana.

Se reconoce a estos guerreros por su extraordinaria capacidad bélica, al punto que se decía que un solo guerrero jaguar podía enfrentarse y vencer a tres adversarios simultáneamente. Tal era su reputación que, en muchos casos, la sola presencia de estos guerreros desalentaba a los oponentes antes de iniciar el combate. La investidura de un guerrero jaguar no solo era un honor sino también un símbolo de poderío y destreza militar dentro de la estructura de la sociedad mexica.

Guerrero jaguar.foto: wikimedia commons
Guerrero jaguar.foto: wikimedia commons

La memoria de los guerreros jaguar, así como de sus compañeros, los guerreros águila, persiste no solo como un testimonio de la rica herencia cultural y militar de los mexicas sino también como un recordatorio de su sofisticada organización social y militar. Su historia continua siendo relevante para entender la complejidad de las civilizaciones precolombinas y su impacto duradero en la identidad y cultura del México actual.

El Imperio Mexica cayó el 13 de agosto de 1521 tras la captura de Tenochtitlán por las fuerzas de Hernán Cortés y sus aliados indígenas. La cifra de indígenas muertos durante la conquista y los años posteriores es difícil de precisar con exactitud debido a la falta de registros detallados y las grandes epidemias que siguieron. Sin embargo, se estima que la población indígena de Mesoamérica se redujo en un 90% en el siglo siguiente a la conquista, lo cual incluiría muertes por enfermedades, batallas y condiciones de trabajo forzado.