La cadena de pizzerías Charly Pizza, con más de 30 sucursales en la Ciudad de México y el Estado de México, lidera el gusto de los consumidores en el ámbito de la comida rápida con su oferta de pizzas a precios accesibles.
Charly Pizza, con más de 30 sucursales en diferentes alcaldías de la Ciudad de México y municipios del Estado de México, fue fundada hace más de dos décadas por el empresario gastronómico Ricardo Antonio Chávez.
Nacido en el municipio de San Juan Bautista Tlacoatzintepec, Oaxaca, Chávez dejó su ciudad natal desde joven para establecerse en la Ciudad de México, donde inició su camino en el emprendimiento gastronómico, enfocándose en la comida rápida.
Ricardo Antonio Chávez, fundador de Charly Pizza
El empresario Ricardo Antonio Chávez, originario de San Juan Bautista Tlacoatzintepec, Oaxaca, es el fundador de esta exitosa marca, que ha sabido competir con gigantes internacionales del sector y expandirse en el centro del país. A pesar de su fallecimiento en agosto de 2021, su familia continúa al frente del negocio, manteniendo el legado de Chávez vivo en el paladar de los mexicanos.
La historia del empresario y este negocio comienza en la CDMX, donde el empresario decidió apostar por el mercado de la comida rápida hace más de dos décadas.
Gracias al sabor característico de sus pizzas y a una estrategia de precios competitivos, la marca logró una rápida aceptación entre los residentes de la capital y sus alrededores. Incluso, extendió su éxito a su estado natal, abriendo una sucursal en Tuxtepec, Oaxaca, conquistando a los comensales de la región.
Además de su faceta como empresario de la gastronomía, Chávez incursionó en la política, desempeñándose como alcalde de su municipio natal por el PRI entre 2014 y 2016, con el apoyo de la comunidad de pizzeros migrantes en la metrópoli.
Se postuló y ganó la presidencia municipal de San Juan Bautista Tlacoatzintepec bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con el respaldo de la Sociedad Civil de Pizzeros Chinantecos.
Con su partida, la responsabilidad de su negocio pasó a manos de su esposa, Esther Méndez García, y sus cinco hijos, quienes asumieron el compromiso de continuar con la expansión y el renombre de la cadena, respetando la filosofía y el modelo de negocio que impuso desde sus inicios.