El caballo Boulonnais es una raza equina originaria de los departamentos del norte de Francia, como Paso de Calais, Somme, Seire-Maritime y Oise, así como del sur de Bélgica. Popularmente conocido como el “equino de mármol blanco” por su pelaje claro y brillante, la mayoría de sus ejemplares presentan tonalidades predominantemente grises, aunque también pueden encontrarse en colores alazán e incluso negro, lo que añade variedad a su apariencia distintiva.
Las referencias históricas al Boulonnais se remontan al siglo XVII, aunque se cree que sus ancestros fueron caballos traídos por los romanos a esta región de Francia para participar en la conquista de Gran Bretaña.
Este linaje romano, combinado con influencias posteriores, dio origen a una raza fuerte y resistente, muy valorada durante siglos tanto en tareas agrícolas como en actividades militares, de acuerdo a Terránea, sitio que se dedica a producir contenido informativo sobre razas equinas y vender seguros de caballos.
Durante su evolución, esta raza se dividió en dos tipos principales: uno grande y poderoso, utilizado para labores agrícolas pesadas, y otro más pequeño y ligero, usado para el transporte rápido, especialmente en la ruta de pescado desde Boulogne-sur-Mer hasta otros mercados. Esta doble función refleja la adaptabilidad y la importancia histórica del caballo en la economía y cultura del norte francés.
Dos categorías del caballo Boulonnais
Históricamente, los caballos Boulonnais fueron utilizados principalmente como animales de tiro en minas y en diversas labores agrícolas, especialmente en el cultivo y la recolección de remolachas. Sin embargo, su gran fama a nivel nacional en Francia se debe a su papel tradicional en el transporte de pescado entre Boulogne-sur-Mer y París, una tarea que requería resistencia y fiabilidad de estos ejemplares.
El Gran Boulonnais, más grande y robusto, estuvo especialmente adaptado durante el siglo XIX para trabajos pesados de labranza y para tareas que exigían una gran capacidad de arrastre. Por otro lado, el Pequeño Boulonnais, conocido también como el “pescadero”, fue utilizado en trabajos que requerían mayor agilidad y rapidez, destacando precisamente en las rutas de transporte rápido de pescado hacia mercados distantes.
A pesar de sus diferencias en tamaño y función, ambos tipos comparten características físicas distintivas, tales como una cabeza corta, una amplia frente y un cuello corto y musculoso. Esta conformación les otorga un porte elegante y potente a la vez, combinando fuerza y estilo en una raza que ha sabido mantener su prestigio histórico mientras se adapta a nuevas funciones en la actualidad.
Características del caballo Boulonnais
Según Terránea, la altura del equino puede oscilar entre 1.55 y 1.80 metros, dependiendo de si pertenece al formato “grande” o “pequeño”, y su peso suele oscilar entre 600 y 900 kilogramos. Estas dimensiones requieren que la caballeriza donde se alojen sea espaciosa y bien ventilada, ya que necesitan tener suficiente espacio para poder tumbarse cómodamente
Gracias a su buen carácter, muchos ejemplares han dejado atrás las labores pesadas para dedicarse al ocio, siendo usados como caballos de iniciación en actividades hípicas y ecuestres, así como caballos de enganche en distintas presentaciones.
En cuanto a su alimentación, es fundamental para el bienestar del animal disponer de forraje suficiente, con el fin de mantener su aparato digestivo en constante funcionamiento, lo que ayuda a prevenir problemas como los cólicos. Es recomendable que no ingieran grano antes de la monta ni inmediatamente después de realizar ejercicio o trabajo.
En ejemplares sometidos a esfuerzos frecuentes, la suplementación con vitaminas y minerales es esencial debido a las diferentes formas en que su organismo digiere los alimentos: los granos se digieren en el estómago, mientras que los forrajes son procesados en el intestino delgado gracias a la acción de bacterias que descomponen la celulosa.
De acuerdo a la plataforma de venta de caballos E Horse, el precio en el mercado de esta raza ronda entre los 3.500 a los 10.000 euros.