Julio, un perro callejero adoptado hace un año, se convirtió en protagonista de una de las escenas más conmovedoras de TikTok tras la celebración de su primer cumpleaños junto a su cuidador, el poeta Paulino Ortega Calderón. El emotivo homenaje, acompañado de un discurso cargado de afecto y sencillez, superó los 16 millones de visualizaciones y ha tocado el corazón de usuarios dentro y fuera de Chile.
Vestido con un gorro de fiesta plateado, lentes de sol y frente a un pastel blanco decorado con huevos que simulaban una huella, Julio escuchó con atención el poema que su compañero humano le dedicó. La escena, grabada y publicada en la cuenta @julioelbakan_, muestra al can permaneciendo sereno durante toda la lectura y, al finalizar, estirando la patita como gesto de agradecimiento.
“Llegaste aquí sin dueño, sin nombre, sin apellido, y hoy eres ‘Julio, el Bakan’, por muchos en el mundo ya conocido”, recita Ortega en el video. La celebración no solo marcó un año desde que el perro fue adoptado el 1 de julio de 2024, sino también un lazo profundo construido entre ambos, que ha sido narrado a través de versos, gestos cotidianos y una ternura que traspasa la pantalla.
Usuarios de TikTok han respondido con miles de comentarios resaltando el amor que une a este peculiar dúo. “Lo quiero mucho señor que ama a Julio y se lo demuestra con palabras y con hechos”, escribió una usuaria, mientras que en otros videos publicados se pueden apreciar comentarios como “Todos hablan de Julio ‘el Bakan’ pero nadie habla de lo Bakan que es su papá, gracias por cuidarlo y amarlo tanto”.
Una cuenta viral que combina ternura y poesía
En la cuenta de TikTok, con más de 99 mil seguidores y cinco millones de “me gusta”, los videos retratan la vida diaria de Julio y Paulino Ortega, mostrándole a sus suscriptores momentos de su día a día llenos de humor, poesía y música, pero sobre todo, una conexión sincera entre humano y compañero de cuatro patas.
Desde países como Bolivia, Brasil y España, los seguidores de Julio han compartido mensajes de cariño que reflejan el impacto emocional del contenido. “No quiero exagerar pero entregaría mi vida por Julio”, comentó un usuario en el video de cumpleaños, ejemplificando el afecto que el perro ha despertado a nivel internacional.
Más allá del fenómeno viral, la historia de Julio y su cuidador, Paulino Ortega Calderón, demuestra el poder del vínculo entre humanos y animales, ilustrando cómo incluso tras experiencias de abandono, es posible reconstruir la vida desde el afecto, el compromiso y el cuidado mutuo.
En fenómeno de los petfluencers
El auge de los llamados petfluencers ha transformado a perros, gatos y otros animales en protagonistas de videos virales que conectan de manera más auténtica con sus audiencias. De hecho, un estudio realizado por la Universidad de Strathclyde en Reino Unido reveló que las mascotas generan mayor credibilidad y cercanía que los influencers humanos gracias a su comportamiento espontáneo, su falta de artificio y su autenticidad emocional.
Según la empresa de marketing BrandMe, el contenido con animales de compañía, particularmente lomitos, ha encontrado un nicho sólido en plataformas como TikTok, donde el hashtag #perros supera ya los 4.8 millones de publicaciones. En este universo, los animales capturan la atención por su ternura y son vistos como emisores de confianza, ternura y emociones genuinas, factores cada vez más valorados por los usuarios.
De este modo, lo que parece conectar con millones de personas es la posibilidad de ver, aunque sea a través de una pantalla, una emotiva relación real, sin filtros ni guiones, sólo una relación basada en el cuidado, la lealtad y la ternura.