Sumar a un cánido en la familia es una decisión importante que no puede tomarse a la ligera, cada raza tiene comportamientos, hábitos y necesidades particulares de su especie. Elegir una mascota cuya personalidad no se adapte a tu estilo de vida podría traer algunos problemas en la convivencia diaria.
Para esta importante elección debes de tomar en cuenta el tamaño de la vivienda, si la mascota va a convivir con niños, el tiempo disponible para sus paseos y si es compatible con el estilo que llevas.
Bajo estos motivos te compartimos las características del Mastín tibetano, su historia, cuidados básicos y los tamaños promedio cuando alcanzan su edad adulta. Así como algunos consejos que te ayudarán a formarlo de la mejor manera, según la página web de Purina.
Origen y personalidad del Mastín tibetano
El mastín tibetano, de aspecto leonino y gigantescas proporciones, es decidido, inteligente y obediente.. a veces. Otras veces, hace lo que le da la gana. Debido a su tozudez, el mastín tibetano será una compañía excelente para un criador experto que pueda entender su personalidad y necesidades específicas.También es muy recomendable que viva en una propiedad amplia y no tenga que interactuar con vecinos próximos ni desconocidos.
El mastín tibetano es un perro guardián de la cabeza a los pies, por lo que no debe tomarse a la ligera. Es cauteloso con los desconocidos y se muestra protector con su familia y sus propiedades. Hay que tener la experiencia necesaria para llevarlo, sociabilizarlo y adiestrarlo, como ocurre con todas las razas de perros guardianes. En el hogar adecuado, es un compañero tranquilo, cariñoso y fiel. Este perro solo está recomendado para personas expertas, ya que necesita que se le lleve y adiestre de la manera adecuada.
Los beneficios de tener un perro
Una mascota de compañía trae muchos beneficios a la vida de las personas, pues la constante interacción con ellos genera resultados positivos en la salud física, familiar y de la comunidad en la que se desarrolla, de acuerdo con una investigación realizada por Human Animal Bond Research Institute (HABRI), organización a favor de los animales de compañía.
Steven Feldman, director de dicha asociación, explicó en su investigación que los perros o gatos son capaces de "amortiguar el estrés y ayudar a abordar el aislamiento social". Convivir con un compañero peludo influye en gran medida a cuidar los niveles de presión arterial, frecuencia cardíaca y ayuda a la producción de hormonas relacionadas con el bienestar.
La misma organización realizó una encuesta en 2021 para evaluar qué tanto cambió la vida de las personas antes y después de integrar a un perro a su círculo familiar y los resultado impresionaron a los investigadores, pues el 61 por ciento de los propietarios aseguró que consideraría cambiar de casa con tal de que su mascota estuviera cómoda y el 45 por ciento buscaría cambiar de trabajo para compartir más tiempo con el animal.