
El ciclo de la vida lo dicta: naces, creces, te reproduces y mueres. Esta regla del árbol vital no es cuestión de especies, sino que pasa en cada uno de los seres vivos que habitan la tierra. Sin embargo, poco se ha contemplado cuánta energía conlleva a los animales hacer que su especie perdure en el mundo.
Más allá de lo que socialmente conocemos como “el precio de tener hijos” -que usualmente para las personas se refiere a una cantidad monetaria y cambio en el estilo de vida-, la reproducción tiene un coste de energía que los animales gastan en el proceso de ovulación, gestación y alumbramiento, así como en la posterior lactancia y los cuidados en las primeras horas o semanas de vida.
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Un estudio publicado en la revista Science exploró el tema y dio a conocer cuáles son las especies animales, incluido el humano, que “pagan más caro” el tener descendencia.
El costo de la reproducción

El análisis fue realizado por la Universidad de Monash y revela que la reproducción tiene un alto y significativo desgaste metabólico para los animales, especialmente para las hembras. En el estudio, que estuvo a cargo de un grupo de biólogos, se contempló a un total de 81 especies de mamíferos, reptiles y peces. Con los resultados de la investigación se demostró que, contrario a lo que se creía anteriormente, se necesitan mucho más julios (unidad básica para medir la energía) para dar vida a un nuevo animal.
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Particularmente, los especialistas anotaron que las hembras sufren un gasto directo de energía en la formación del embrión como en su cuidado posnatal. Pero además, pasan por gastos indirectos, también elevados en gaste de julios, con la lactancia, protección y cuidado de las crías.
¿Qué animal gasta más energía en la reproducción?
La investigación mostró que el venado de cola blanca o ciervo de Virginia (Odocoileus virginianus) es el animal que mayor cantidad de energía dedica a la reproducción, pues un ejemplar hembra de esta especie invierte en promedio 470.037 kJ en este proceso.
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Este gasto energético es significativamente superior al de otros grupos animales. Según el estudio, los mamíferos placentarios están entre los que más energía invierten en la reproducción, debido a que suelen tener pocas crías después de largos periodos de gestación, además de tener un extenso cuidado postnatal. Por el contrario, muchas especies de ectotermos ovíparos, como peces, reptiles y anfibios, logran tener grandes cantidades de huevos con menor inversión energética directa por cada cría. Aún así, tanto mamíferos como ectotermos tienen costos energéticos directos e indirectos asociados a su esfuerzo reproductor.

El estudio también destaca que, aunque los mamíferos parecen menos eficientes en el aprovechamiento de energía, esta inversión inicial resulta en una mayor supervivencia de las crías. Como señala Dustin Marshall, uno de los autores del estudio, “las crías de los mamíferos, con su desarrollo avanzado y rápido crecimiento, sufren menos mortalidad comparadas con aquellas que tienen un desarrollo menos avanzado”, una estrategia es favorecida por la evolución.
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Por otro lado, los animales de sangre fría, como algunas serpientes y lagartijas que son ectotermos vivíparos, también muestran diferencias en la inversión energética. Mientras que mamíferos gastan mucho en el cuidado postnatal, estos animales dedican apenas un 31% de su energía a formas indirectas de reproducción, aunque su gasto en formación de huevos es mayor.
Pese a que se contempla principalmente a las hembras, también los machos tienen un costo energético que pagar. Los gastos energéticos asociados a los machos están contemplados por el cortejo y la lucha por el apareamiento. Los especialistas anotaron que es importante hacer investigaciones más adelante para profundizar en especies más grandes de animales, como elefantes y ballenas, que tienen un metabolismo más difícil de seguir.
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¿Cuánta energía gasta un humano en la reproducción?
Sobre el gasto que se hace en la reproducción humana, los científicos apuntaron que lleva alrededor de 208.303 kJ. Dicha cantidad coloca a los humanos dentro de las cuatro especies con mayor gasto energético en la reproducción, así como la segunda especie en tener mayor carga metabólica durante la etapa del embarazo.
“Los costes directos son de 8.669 kJ y los indirectos, de 199.634 kJ. Por comparar, una rebanada de pan de molde de unos 28 gramos incluye 287 kJ. Esto significa que los costes indirectos de los seres humanos representan aproximadamente el 96% de coste total de la reproducción”. En esto, la raza humana es la segunda que mayor carga metabólica soporta durante el periodo del embarazo.
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