Un gato callejero atigrado naranja conocido como Finnegan fue avistado por un par de transeúntes mientras se enroscaba sobre sí mismo en un intento desesperado por escapar del invernal frío que azota a los pobladores de Nueva York, en Estados Unidos.
Finnegan habitaba en el parque conocido como Forest Park, ubicado en el barrio neoyorquino de Queens, y estaba en graves problemas, pues desde hace un mes, habitantes de la zona lo vieron temblando a causa del frío.
El frío es un problema común para los gatos callejeros y ferales, pues no tienen una forma efectiva de cubrirse y a menudo son víctimas de un fatal destino.
La nueva oportunidad que siempre mereció
El destino de Finnegan cambió gracias a la llamada de una buena samaritana, quien contactó a los servicios de rescate del refugio Little Wanderers NYC (LWNYC). La mujer indicó en su grito de auxilio que el gato necesitaba ayuda urgente, pues le estaba costando mucho trabajo adaptarse al clima helado.
Voluntarios del refugio, quienes a su vez compartieron la historia a través de redes sociales, se apresuraron a llegar al lugar donde se encontraba Finnegan y notaron que se trataba de “otro gato amistoso abandonado”.
El animal se encontraba en buena forma, no estaba enfermo y tampoco tenía signos claros de castración, sin embargo, exigía afecto, ya que acercaba su cabeza a las manos de sus salvadores en un intento desesperado de recibir un poco de cariño luego de pasar un tiempo indefinido deambulando por las calles de Queens.
A pesar de no estar enfermo, Finnegan maullaba y temblaba demasiado a causa del frío. Voluntarios de LWNYC declararon que el rescate de Finnegan fue “relativamente fácil”, ya que sólo tuvieron que “colocarlo” dentro de la trampa.
El desconcertado animal aceptó con rapidez su nueva situación y parecía entender que a partir de ese momento todo iba a mejorar, debido a que se mostró tranquilo durante todo el proceso; desde la captura hasta su traslado al veterinario.
Los trabajadores del refugio extendieron una petición de ayuda a sus seguidores para encontrar un hogar temporal en el que Finnegan pudiera vivir hasta el momento en el que una familia lo reciba y lo llene del cariño y afecto que tanto merece.
Al llamado de ayuda respondieron muchas personas y la publicación rápidamente se llenó de “likes”, sin embargo, los encargados de las redes sociales del refugio no ofrecieron más información durante un breve periodo de tiempo hasta que anunciaron los resultados de la visita de Finnegan al veterinario.
Trabajadores del refugio anunciaron las emocionantes noticias de que Finnegan dio negativo a las pruebas de virus de inmunodeficiencia felina (FIV), que gozaba de “buena” salud y que además sería castrado en el transcurso de esta semana.
Nuevamente, voluntarios del albergue recordaron a sus seguidores que el animal se encuentra buscando un hogar permanente, pero acotaron que su radiante personalidad se está desarrollando exitosamente en su casa de acogida, junto a su dueña temporal Jessica Du.
Finnegan aprovecha sus nueva vida
Mientras espera encontrar un hogar, Finnegan disfruta de tomar largas siestas, comer diferentes tipos de alimento, y pasar el tiempo con Du, quien trabaja desde casa y puede darse el lujo de otorgarle toda la atención que demanda el gato naranja.
“Finnegan ama ser el rey del castillo. Sus cosas favoritas son explorar, jugar con su peluche favorito, tomar siestas bajo los rayos del sol y acurrucarse justo al lado mío”, dijo Du al blog Love Meow.
En la más reciente actualización compartida por LWNYC, se puede observar a Finnegan “amasando” una frazada al mismo tiempo que ronronea intensamente, significado de que está cómodo y disfruta de su nueva vida lejos de las calles y sus inclemencias.