Joyas ocultas: los juegos de fútbol que se animaron a romper las reglas

Títulos como Inazuma Eleven y Super Mario Strikers ofrecen una mirada alternativa al deporta más popular de todos

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Inazuma Eleven: Victory Road, de Level-5.

El fútbol en los videojuegos siempre estuvo asociado a la simulación realista: el pase milimétrico, la precisión táctica, la fidelidad a los planteles reales. FIFA, Pro Evolution Soccer y sus herederos dominaron el mercado durante décadas con esa promesa. Pero en paralelo, una serie de juegos apuntaron en una dirección completamente distinta: tomaron el fútbol como punto de partida y lo transformaron en algo propio. Poderes especiales, personajes de ficción y hasta con mecánicas de rol. Estos son algunos de los más representativos de esa vertiente alternativa.

Super Mario Strikers, de Nintendo.

Super Mario Strikers, fútbol sin árbitros ni piedad

Lanzado en 2005 para Nintendo GameCube, Super Mario Strikers fue desarrollado por Next Level Games. La influencia del hockey sobre hielo se nota desde el primer partido: no hay árbitros, los personajes pueden golpear a sus rivales con o sin el balón, y los estadios están rodeados de una malla eléctrica que impide que la pelota salga del campo.

Cada capitán puede ejecutar un Super Strike; si se realiza con el ritmo correcto, el gol vale dos puntos. Los ítems del universo de Mario, como caparazones rojos, bananas o la estrella de invulnerabilidad, son parte central de la estrategia. Es como un Mario Kart pero de fútbol. La saga tuvo varios juegos y el último es Mario Strikers: Battle League Football que salió en 2022 para Nintendo Switch.

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Super Shot Soccer, de Tecmo.

Super Shot Soccer, tiros con poder en la era del PS1

Desarrollado por Tecmo para PlayStation, Super Shot Soccer llegó al mercado en junio de 2002, en pleno auge del Mundial de Corea-Japón. Incluía las 32 selecciones clasificadas y un sistema de poderes especiales: cada país contaba con habilidades únicas inspiradas en los símbolos culturales de su país.

Dinamarca podía invocar un drákar vikingo para bloquear el camino al arco; Estados Unidos transformaba a un jugador en la Estatua de la Libertad; Arabia Saudita hacía resbalar a los rivales sobre un charco de petróleo. Rusia congelaba a los rivales y Argentina tenía un jugador que simulaba ser Batistuta y podía hacer tiros potentes de fuego y convertir de casi cualquier lado. Un juego increíble que quienes lo jugaron recuerdan con una sonrisa.

Captain Tsubasa: Rise of New Champions, de Tamsoft.

Captain Tsubasa: Rise of New Champions, el manga de fútbol hecho videojuego

Super Campeones tiene 45 años de historia: el manga debutó en 1981 y el anime en 1983. Fue una producción que marcó a una generación. Futbolistas como Lionel Messi y Andrés Iniesta la mencionaron como parte de su infancia. En 2020, Captain Tsubasa: Rise of New Champions, esa esencia y cariño se convirtió en videojuego con una entrega capaz de entusiasmar a chicos y grandes.

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El sistema de juego se aparta del fútbol convencional de manera deliberada. Los arqueros funcionan como jefes de videojuego: hay que deteriorar su Spirit Meter para poder marcar. Los tiros especiales, como el Falcon Shot o el Tiger Shot, activan secuencias animadas al estilo de los anime de acción. El juego ofrece un modo historia clásico con su propia narrativa y un segundo modo, Episodio: Nuevo Héroe, que permite crear un jugador propio.

Inazuma Eleven: Victory Road, de Level-5.

Inazuma Eleven: Heroes’ Victory Road, un RPG que da un puntapié al fútbol

Inazuma Eleven es una franquicia de videojuegos que se popularizó por mezclar elementos JRPG con el fútbol. La saga nació en 2008 y su éxito fue tan marcado que terminó teniendo su propio anime y películas entre otros contenidos. Su último lanzamiento es Inazuma Eleven: Heroes’ Victory Road que tuvo la historia más accidentada de esta lista. Anunciado en 2016 bajo el nombre Inazuma Eleven Ares, el título de Level-5 acumuló años de retrasos y cambios de nombre antes de llegar al mercado. Su lanzamiento, previsto para 2018, no se concretó sino hasta 2025.

La historia sigue a Unmei Sasanami, un estudiante que recupera su pasión por el fútbol gracias a sus compañeros. El juego mezcla mecánicas de rol con partidos de fútbol: los jugadores tienen estadísticas que se desarrollan a lo largo de la historia, y los tiros especiales forman parte de un sistema de habilidades que recuerda más a un JRPG que a un simulador deportivo. Desde su lanzamiento, recibió varias actualizaciones gratuitas mayores, incluyendo el Galaxy & LBX DLC y el Ares & Fabled Seed DLC.

Super Mario Strikers, de Nintendo.

Una alternativa que sigue viva

Los cuatro juegos comparten un eje común: tomaron el fútbol como pretexto para construir algo diferente. Ninguno compite con FIFA o eFootball en el terreno de la simulación; su propuesta apunta a otro tipo de jugador, uno que prioriza la espectacularidad, la narrativa o la fantasía sobre la fidelidad táctica. Super Shot Soccer y Super Mario Strikers representan esa vertiente desde los años del PlayStation y GameCube; Captain Tsubasa e Inazuma Eleven demuestran que la fórmula sigue generando nuevos lanzamientos décadas después.