Silent Hill: Townfall, la próxima entrega de la reconocida saga de terror psicológico, estará disponible en 2026 para PlayStation 5 y PC. El juego está siendo desarrollado por el estudio escocés Screen Burn Interactive (antes conocido como NoCode) y cuenta con la co-publicación de Annapurna Interactive y Konami.
La trama pone a los jugadores en el papel de Simon Ordell, quien regresa a la misteriosa isla de St. Amelia con una misión personal: restablecer el orden en una comunidad sumida en niebla y abandono. El juego se presenta en primera persona y emplea tecnologías retro como el CRTV, una televisión portátil inspirada en la famosa radio de la franquicia, con la intención de renovar la experiencia clásica de Silent Hill.
Regreso a las raíces de Silent Hill con un enfoque escocés
Tras su enigmática presentación en 2022, Silent Hill: Townfall ha recuperado la atención del público gracias a un nuevo avance lleno de imágenes inquietantes. A diferencia de entregas previas, esta nueva historia se sitúa en el frío aislamiento de Escocia, ofreciendo un ambiente novedoso para la saga. El protagonista, Simon Ordell, llega a St. Amelia llevando únicamente una bolsa de suero, una pulsera médica y más tarde el CRTV, dependiente de extrañas voces que recibe a través de este aparato de apariencia anticuada.
El equipo de Screen Burn Interactive, encabezado por Jon McKellan, explicó que eligieron la perspectiva en primera persona para implicar más al jugador en el desarrollo de la trama y para reforzar la resolución de acertijos, que son fundamentales para la narrativa. El CRTV, en particular, reinventa el tradicional radio de Silent Hill, ya que permite que Simon no solo escuche advertencias de peligro, sino que también reciba imágenes y señales de ubicaciones clave, proporcionando datos esenciales para avanzar en el juego.
Tecnología retro como base para el horror psicológico
Entre las características más distintivas del nuevo título destaca el CRTV, un televisor portátil que evoca la estética y funcionalidad de equipos analógicos de épocas pasadas. Según el director Jon McKellan, la idea del CRTV surgió de la experiencia del estudio en el diseño de interfaces retro. Mientras que el clásico radio de la saga alertaba sobre amenazas mediante estática, el CRTV suma una dimensión visual al peligro. A través de imágenes y sonidos, Simon puede identificar riesgos ocultos, descifrar mensajes secretos y utilizar el aparato para solucionar rompecabezas necesarios para avanzar en la historia.
El empleo del CRTV en primera persona aumenta la tensión y el sentido de aislamiento, además de requerir que los jugadores exploren, esquiven y sobrevivan con recursos escasos. De acuerdo con Konami, esta mecánica favorece una jugabilidad más inmersiva y exigente; la información recopilada por el CRTV puede ser decisiva para la supervivencia de Simon en St. Amelia. Por otra parte, el cuidado diseño del dispositivo y la calidad de las imágenes refuerzan el compromiso con la autenticidad: cada chispa de audio y cada imagen alterada ayuda a crear la atmósfera opresiva que caracteriza la serie.
Efecto en los jugadores y legado de la serie
Los creadores de Silent Hill: Townfall subrayan que la experiencia en primera persona y la integración de tecnología retro pretenden revitalizar la saga sin alejarse de sus fundamentos. La historia se centra en Simon Ordell, quien debe enfrentarse al aislamiento en un pueblo donde cada espacio revela partes de un pasado doloroso y enigmático. La mezcla de misterio, tragedia y pérdida —temas centrales de la franquicia— se potencia a través de la exploración y la interacción directa con objetos que evocan la nostalgia tecnológica.
Esto representa para los jugadores un mayor nivel de involucramiento emocional; el sentimiento de aislamiento y la limitación de pistas incrementan la angustia propia del género, forzando a los jugadores a ser atentos y decididos. El nuevo entorno, el énfasis en el audio e imagen distorsionados y la perspectiva en primera persona ofrecen una versión actualizada acorde con las expectativas de una audiencia acostumbrada a experiencias interactivas más complejas. La colaboración entre Screen Burn Interactive, Annapurna Interactive y Konami ha generado expectativas positivas, en especial por la promesa de conservar la esencia de Silent Hill mientras exploran nuevas formas de narrar el terror.