¿Qué es esto de la democracia? Graciela Montes vuelve con la mítica colección que les habló a los chicos tras la dictadura

La editorial Siglo XXI lanza el sello Siglo para chicos y reedita “Entender y participar”, estrella de los ‘80. En diálogo con Infobae Leamos, la escritora habla sobre esos libros que marcaron un camino cívico.

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Se vuelve a editar la colección "Entender y participar", de la reconocida escritora y editora de literatura infantil y juvenil Graciela Montes. (Gentileza Siglo XXI Editores)
Se vuelve a editar la colección "Entender y participar", de la reconocida escritora y editora de literatura infantil y juvenil Graciela Montes. (Gentileza Siglo XXI Editores)

Todo empieza con una pregunta inesperada. Un niño que quiere saber cómo es el mundo que lo rodea, qué siginifica todo lo que escucha en la televisión, de lo que hablan sus papás y lo que comparte con amigos. Todo empieza de la curiosidad de esos chicos que quieren saber de qué se trata. Democracia. ¿Qué es? ¿Cómo explica un adulto a un niño conceptos tan grandes?

Así nació la colección “Entender y participar”, creada a mediados de los 80 por Graciela Montes y Graciela Cabal y editadas por Libros del Quirquincho. Hacía poco había vuelto la democracia y las preguntas de sus hijos era una realidad cotidiana para ellas. Así, en las conversaciones del día a día empezaron a escuchar con otros odíos cuáles eran los temas que les interesaban a los chicos. La colección fue un éxito, pero no se volvieron a conseguir.

Ahora, Siglo para chicos ―el flamante nuevo sello editorial de Siglo XXI de libros de ficción y no ficción para chicos― reedita la emblemática colección con el primer lanzamiento: ¿Qué es esto de la democracia?, de Graciela Montes, con ilustraciones de Penélope Chauvié. Detrás de este proyecto está Laura Leibiker, la reconocida editora especializada en Literatura infantil y juvenil, y parte de la idea que los chicos son el futuro y que la ciudadanía y los valores se construyen.

“Los chicos siguen preguntando por las mismas cuestiones que en los 80″, dice del otro lado del teléfono Montes en diálogo con Infobae Leamos. Recuerda qué le preguntaban sus hijos y ahora sus nietos y dice: “Creo que hay cosas que ellos observan que les pueden despertar los mismos intereses que a mis hijos, aunque después tienen otro universo como Internet”.

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Leer ¿Qué es esto de la democracia? es adentrarse en un diálogo entre un niño y un adulto, con un objetivo: que los adultos compartan la lectura con los chicos. Pero hay más: la estructura narrativa es un diálogo de este estilo. Se trata, entonces, de “un lugar de encuentro darles el terreno como para empezar a hablar y que después sigan mucho más allá del libro”, define Montes. Y anticipa otros títulos de la colección: ¿Cómo se hace justicia?, una coautoría entre Montes y Paula Bombara; ¿Qué pasa adentro del Congreso?, cuya autora original fue Graciela Cabal y ahora reescribe Noelia Barral Grigera; y ¿De qué trabaja el presidente?, reescrito por la escritora y periodista Hinde Pomeraniec.

“Que tengan el libro en la mano, lo abran y quieran charlar y pensar, estoy hecha”, dice Montes. Y abre la puerta para que los chicos construyan democracia.

¿Por qué reeditar la colección “Entender y participar”, cuya publicación original fue a mediados de los 80? ¿Cuál es su vigencia?

―Fue por iniciativa de Laura Leibiker que se acercó porque conocía la colección y en su momento se habían entusiasmado mucho y estaban agotados. Ese fue el puntapié inicial. La colección original salió en 1986, después de haber vivido el terrorismo de Estado y era indispensable volver a hablar de el funcionamiento cívico y de la República. Era algo que parece mentira pero en esos años eso estaba casi perdido para el común de la gente. O sea, nadie sabía muy bien qué era todo eso. Y mucho menos los chicos que habían nacido fuera del ámbito de la democracia. Así que, en ese momento, era una decisión interesante. Cuando armé el proyecto era para hacer una especie de extensión social de una actividad que era cotidiana para nosotros, formaba parte del vínculo con nuestros hijos en casa hablar de todas estas cosas.

¿Cuál es su vigencia?

―Sin duda ahora es un buen momento para pensar y para mover un poco ese pensamiento y sacarlo de lo tan inmediato, de “qué caras están las cosas”. Es decir, es posible pensar un poco más allá y mejor. Se puede tener un vislumbre un poco más interesante de cómo funciona un país. Las generaciones se van renovando y hay que explicar constantemente estas cuestiones, como qué es la democracia.

Laura Leibiker, la directora del sello Siglo para chicos, y Graciela Montes (Gentileza Siglo XXI)
Laura Leibiker, la directora del sello Siglo para chicos, y Graciela Montes (Gentileza Siglo XXI)

¿Por qué?

―Se arman clichés muy fuertes de las cosas y son mucho más fuertes ahora que en el momento en que nosotros sacamos la colección. Versiones, frases que se repiten casi idénticas. A mí me impresiona cuando se hacen reportajes a la gente en la calle y de pronto si hay una crítica o un comentario está estructurado exactamente siempre igual, con la misma metáfora que en otros momentos. Ese me parece que es uno de los grandes problemas que tenemos ahora: el congelamiento en clichés, el pensamiento cliché, hechos. Y eso hay que moverlo porque si no se mueve, se repiten las mismas discusiones, los mismos enfrentamientos, pero no se avanza. Es decir, simplemente es como cada uno puede señalar su consigna una y otra vez, pero no se puede mover. En cambio, si uno quiere entender, va calando y calando y, con buena suerte, podemos llegar a un verdadero diálogo o una verdadera conversación interesante. Es una apuesta y vale la pena intentarlo.

Mencionás el diálogo y el libro ¿Qué es esto de la democracia? tiene una estructura narrativa en forma dialógica en la que un niño le pregunta a un adulto porque quiere saber, ¿cómo influyen esas relaciones de chicos y adultos para pensar la democracia? ¿Por qué son importantes?

―Es una pregunta central a la colección. Por un lado,el diálogo está inspirado formalmente en el diálogo socrático, que es el que trata de llegar al pensamiento, entrar en las cosas, tratar de entender. Pero en este caso particular, que está estructurado entre un adulto y un niño, una niña, tiene otro caríz. Hay un no saber de los chicos que es muy honrado. Hay una gran honestidad en no saber. Una honestidad a la que no siempre el adulto responde con un “yo tampoco sé”. Responder con sencillez, simplemente lo que no se sabe no se sabe. Uno no tiene por qué fabricar una construcción para disimular su ignorancia. Es más prestigioso saber porque no nos gusta perder prestigio frente a los chicos. Es un error de los adultos querer mantener un papel siempre superior, heroico, siempre asertivo. No creo en el paternalismo intelectual. Aprender a pensar con la propia cabeza, esa es la gran apuesta para todos con esta colección.

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El libro parte de otra cuestión: no subestimar a los chicos. En la sociedad, ¿hay una idea de que son ciudadanos de segunda?

―Deberían ser los primeros. Y cualquier sociedad inteligente que no se quisiera suicidar, se ocuparía de los chicos. No hay que ser muy brillante para darse cuenta si abandonás la niñez te suicidás como sociedad. Los chicos se tienen que formar como ciudadanos pero tampoco están formados como ciudadanos muchos adultos. Tampoco en reflexionar sobre lo que los rodea, a saber qué derechos tienen, qué cosas pueden defender para sí mismos y para su familia y para mucha gente. Hoy es un conocimiento que no se tiene.

¿Qué importancia tienen la escuela y la educación para la democracia?

―La educación es una herramienta indispensable, clave y revolucionaria. Pero la educación también puede ser una repetición de esquema. No quiere decir que solo por ir a la escuela uno se vuelva un ciudadano pleno. La escuela ayuda a desarrollar un pensamiento propio, una posibilidad de discutir ideas, de leer pero no solamente el libro, sino la realidad. Leer, interrogarse sobre temas, preguntarse y eso ya construye un pensamiento completamente nuevo. Siempre aposté a la educación, me parece que es muy buena.

La vida y las dinámicas de los chicos y jóvenes está atravesada por la virtualidad, las redes sociales, Internet, algo distinto a los pequeños lectores de los 80, ¿cómo llegar a estas generaciones que buscan información en estas plataformas? ¿Cómo llegar con información sobre democracia a través de un libro hoy?

―Ante la seducción de las redes, más lectura. Hay mucha desinformación. Como hay poco tiempo, porque las papas queman, entonces yo haría lo que decía mi abuela: “despacio que llevo prisa”. O sea, el libro tiene esa cuestión de despacio, de ponerse, de por ejemplo leer una página y dejar la página siguiente para el otro día y retomarla como de una novela, traer otras cosas, dialogar. La mediación de un adulto es fundamental. Un buen libro no te lo olvidás, Los mensajes de TikTok seguramente sí y bastante rápido porque no tiene mucha importancia. Pero un libro, no.

"La escuela ayuda a desarrollar un pensamiento propio, una posibilidad de discutir ideas, de leer pero no solamente el libro, sino la realidad", dice Montes (Imagen Ilustrativa Infobae)
"La escuela ayuda a desarrollar un pensamiento propio, una posibilidad de discutir ideas, de leer pero no solamente el libro, sino la realidad", dice Montes (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Cuál es el rol de los adultos y de estos mediadores en la lectura para la construcción de la democracia?

―Primero son ellos los que tienen que interesarse por ¿Qué es esto de la democracia? Y también tienen que interesarse en hacerse problemas. Esto no es una cartilla, ni estudiar de memoria como un catecismo, sino que te plantea cuestiones que quedan abiertas. ¿Cómo solucionar las cuestiones sociales? Queda todo abierto. Y justamente esperemos que eso suscite la discusión, el intercambio, el cuestionamiento, la investigación. Los chicos son naturalmente curiosos, investigadores. En la escuela también es importante traer las noticias del diario. Un maestro que llegara y leyera el diario con los chicos todos los días, enseñaría mucho.

En septiembre de 2023 se conoció un dato alarmante: uno de cada dos chicos de tercer grado no comprende lo que lee. ¿Qué sucedió cuando te enteraste?

―Me impresionó mucho porque no creí que era hasta ese punto. Sabía que había habido un descenso pero no sabía que era tanto. Esos chicos sobre los que hicieron la investigación ahora son más grandes, ¿qué hacemos con ellos, con esa generación? Esto me da mucha angustia porque no sé qué podemos hacer por ellos.

Hay un pasaje fuerte: “Para algunos la vida es más difícil que para otros. Algunos tienen que poner todo su esfuerzo en ganar lo suficiente para comer ese día; es difícil que encuentren el momento para de sentarse a discutir o tratar de entender las diferencias entre un posible representante y otro”. Con 50 por ciento de chicos pobres en Argentina, ¿cómo hacerlos pensar en la lectura y en la democracia?

―En las primeras décadas del siglo XX había fábricas y los obreros, que tenían a veces una tarea pesada, aburrida, tenían un lector, gente que les leía cosas mientras ellos hacían, o se juntaban después del trabajo y había bibliotecas populares. No las separaban de los problemas de su vida. Hoy hay bibliotecas y trabajo de lectura en los comedores, en los merenderos y en ámbitos en una situación difícil o de reparación de la carencia. Que la lectura venga junto con la comida me parece una fórmula estupenda.

Quién es Graciela Montes

♦ Es escritora, editora y traductora.

♦ Ha publicado libros para niños y jóvenes que han sido traducidos a varios idiomas.

♦La Fundación El Libro le otorgó en 1999 el preio Pregonero de Honor por su trabajo de difusión de la literatura infantil y juvenil argentina. También la Fundación Konex distinguió su trayectoria profesional en la categoría Literatura Infantil.

♦ Fue la creadora y editora de la versión original Entender y participar, publicada en 1986, bajo el sello Libros del Quirquincho.

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