“Soy optimista”: Emmanuel Ferrario presentó su libro “Coordenadas para antisistemas” con dirigentes más allá de la grieta

El legislador porteño convocó a figuras como Horacio Rodríguez Larreta, Ofelia Fernández, Ricardo Gil Lavedra y Martín Lousteau. En el prólogo, Carlos Pagni lo compara con Lenin.

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Emmanuel Ferrario, Pierpaolo Barbieri e Iván Schargrodsky en la presentación de "Coordenadas para antisistemas".
Emmanuel Ferrario, Pierpaolo Barbieri e Iván Schargrodsky en la presentación de "Coordenadas para antisistemas".

¿Quién es Emmanuel Ferrario y por qué habría que prestar atención a lo que dice? Tal vez se pueda empezar por la segunda parte de la pregunta y decir que en la presentación de su Coordenadas para antisistemas (publicado por editorial Sudamericana) estuvieron presentes figuras como Horacio Rodríguez Larreta, Martín Lousteau, Ofelia Fernández, Roy Cortina, Ricardo Gil Lavedra, Pablo Avelluto, María Eugenia Vidal, Waldo Wolff, Fernando Straface, Miguel Galuccio y siguen los nombres.

O mencionar que quienes hablaron en la presentación fueron: la periodista y escritora María O’Donnell, la historiadora Camila Perochena, Iván Schargrodsky —creador de Corta y Cenital— y el empresario Pierpaolo Barbieri —fundador de Ualá—. Y, si no, quizá baste con decir que Carlos Pagni, autor del prólogo, lo compara con Lenin.

Pero ¿quién es Ferrario? Hijo de una docente rural y un empleado metalúrgico, Ferrario es el testimonio de la movilidad social que hasta hace poco era sinónimo y motor del país. Nació hace 38 años en Rafael Obligado, un pueblo de la provincia de Buenos Aires que no supera los mil habitantes. Es licenciado en Estudios Internacionales por la Universidad Di Tella, máster en Políticas Públicas por la Universidad de Stanford y máster en Administración Pública por la Universidad de Harvard. Fue asistente de investigación y profesor ayudante de Francis Fukuyama. Trabajó en Techint. En el ámbito público fue asesor de Ricardo Gil Lavedra, funcionario en la gobernación de María Eugenia Vidal y secretario en la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. Desde 2021 es legislador porteño y vicepresidente primero de la Legislatura.

El libro "Coordenadas para antisistemas".
El libro "Coordenadas para antisistemas".

Cuando Pagni lo compara con Lenin, lo hace en relación al ¿Qué hacer?, el libro en el que el líder bolchevique llamaba a la revolución. Ferrario en un punto llama a una revolución, pero distinta. Mira la realidad y se pregunta qué pasó para que lleguemos a una crisis política que devino en la victoria de Javier Milei, y desde ahí elabora una serie de propuestas para pensar el futuro.

Ofelia Fernández en la presentación de Emmanuel Ferrario.
Ofelia Fernández en la presentación de Emmanuel Ferrario.

El vaso medio lleno

La presentación del libro se hizo en el jardín interno de un salón que está en el límite entre Palermo y Villa Crespo. Con la media hora de retraso de rigor, Ferrario agarró el micrófono: “Los que me conocen saben que soy optimista”, dijo, “y creo que esta situación es una oportunidad para resignificar la palabra liderazgo, el vínculo entre representantes y representados, y cómo seguimos adelante”.

El cielo amagó una lluvia que finalmente no llegó, pero los mosquitos se dieron un festín de humedad mientras los asistentes tomaban cervezas y gaseosas y los oradores analizaban el libro. Detrás de ellos, un back mostraba una serie de frases: “¿Puedes salvarnos, Britney Spears?”, “Los de atrás vienen conmigo”, “Paren el mundo, que me quiero subir”, “Escapando pa’lante”, “Bueno, mamita, hacé lo que quieras”. Todas estas y otras del mismo tenor —”Ya lancé piedras y escupitajos”, “No me pidas que no vuelva a intentar que las cosas vuelvan a su lugar”, etc.— son títulos del libro.

No deja de ser llamativo que un libro que trabaja sobre las dificultades del sistema político actual, con menciones como “Gimme gimme gimme todo el poder” —que pertenece a una canción de Molotov, a la que le cabría la etiqueta de ser de protesta—, y que pone de manifiesto fallas estructurales, haya contado con la presencia de tantos políticos de peso. “Del mismo dolor vendrá un nuevo amanecer”, es el título del primer apartado del libro.

La periodista María O'Donnell y la historiadora Camila Perochena.
La periodista María O'Donnell y la historiadora Camila Perochena.

Un primer diagnóstico

Lo primero que destacó María O’Donnell fue el nivel de apertura y diversidad de Emmanuel, que logró convocar a tanta gente de todo el arco político. Ella retomó la idea del optimismo porque, pese a que el ensayo es “un diagnóstico crudo sobre la enorme frustración que la democracia nos ha dado a lo largo de estos cuarenta años, también es un planteo optimista sobre las respuestas que pueden darse”.

Ferrario creció con un Estado que le aseguró oportunidades para su educación y para el progreso de su familia. Pero la historia muestra un retroceso en esa presencia. Y, si desde su rol como funcionario, él intentó imponer la imagen de un Estado eficiente, ahora “advierte”, dijo O’Donnell, “cómo ciertas consignas de la política lo fueron desgastando para dar origen al fenómeno político al que estamos asistiendo en este momento”.

Ricardo Gil Lavedra, parte del variado arco político que asistió a la presentación de "Coordenadas para antisistemas".
Ricardo Gil Lavedra, parte del variado arco político que asistió a la presentación de "Coordenadas para antisistemas".

Ni antipolítica ni antipolíticos

Cada invitado estructuró su participación a partir de una pregunta que le hizo Ferrario. La de Iván Schargrodsky fue su interpretación de las elecciones. “Yo no voy a hacer un discurso ni antipolítica ni anti Estado ni antipolíticos”, dijo, y señaló que encontró en el libro un espacio para reflexión sobre las propuestas y las prácticas de los partidos. “Siempre escuchamos que se van muriendo y yo creo que a esa afirmación hay que ponerle un signo de interrogación”, dijo. La razón está en cómo el peronismo apelando a su propia identidad “terminó sacando una cantidad de votos que hubiera sido impensable de otra manera”.

Además, dijo que, si cada gobierno llegó con una idea fuerza —el PRO venía a refundar la Nación, Unión por la Patria volvía para ser mejores—, ahora Javier Milei llega con la imagen de un presidente pragmático. “Yo creo que nos tenemos que calmar todos”, dijo, “nadie va a refundar nada, nadie se va a quedar veinte años, nadie va a terminar con la opción que tiene enfrente”.

Horacio Rodriguez Larreta en la presentación del libro de Emmanuel Ferrario.
Horacio Rodriguez Larreta en la presentación del libro de Emmanuel Ferrario.

Una respuesta a la crisis

Corriéndose de la coyuntura, Camila Perochena abordó la crisis de representación política desde una perspectiva histórica. “La crisis es una dinámica inherente a la democracia”, dijo, y explicó que es muy difícil que toda la sociedad se sienta representada por los dirigentes. Lo interesante fueron las formas en que cada época dio respuestas a la crisis: a de fines del siglo XIX, se intentó resolver con un mayor espacio para la democracia —lo que terminó en la Ley Sáenz Peña—; entre 1930 y 1983 se canalizaron con los golpes de Estado; el retorno del sistema democrático no estuvo en duda ni en 1989 ni en 2001, pero tiene deudas pendientes.

Antes de darle paso a Pierpaolo Barbieri, Perochena mencionó dos ideas de Ferrario que pueden tomarse como anverso y reverso de una moneda: la necesidad de desarrollar un liderazgo adaptativo que pueda ser más empático con la sociedad, y el compromiso de la sociedad en una democracia participativa. Ambas afirmaciones, dijo, abren interrogantes: porque ¿puede el líder empático hacer una propuesta creativa?, y ¿hasta qué punto la participación de la sociedad no deriva en una democracia más populista?

Roy Cortina, Maximiliano Ferraro y Martín Lousteau.
Roy Cortina, Maximiliano Ferraro y Martín Lousteau.

Los que llegan desde afuera

Cómo entender la disrupción. Barbieri la explicó desde los negocios: “Si uno mira a los grandes innovadores de los últimos cincuenta años, es muy fácil llegar a la conclusión de que no vienen de los palos que llegan a disrumpir”, dijo, y dio tres ejemplos: Steve Jobs (Apple), Elon Musk (Tesla) y Reed Hastings (Netflix).

Con miradas distintas, una comunicación horizontal que habilita la relación uno a uno entre productores y consumidores, y el desarrollo sostenido de internet, estos liderazgos empresariales pueden extrapolarse a la política y repensar más creativamente la relación entre los representados y los representantes.

Si bien era evidente que la amistad de Ferrario con todos los políticos presentes viene desde hace mucho, la convivencia armónica que se dio durante la presentación y el brindis posterior demostró que, de alguna manera, la victoria de Javier Milei demolió la grieta: ni unos son todos corruptos ni los otros son todos la dictadura. Después del zarpazo del león, hay que lamerse las heridas y pensar cómo construir acuerdos, respetar los disensos y entender la voluntad popular.

(Fotos: Luciano González)