El duelo que Las Leonas y Holanda disputaron por los cuartos de final del hockey femenino en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 tuvo una espectadora de lujo. La reina de Holanda, Máxima Zorreguieta, estuvo en las gradas del Centro Olímpico junto a su esposo, el rey Guillermo, y sus hijas.
A la monarca holandesa se la pudo ver sonriente, vestida con un saco y una remera naranja, igual que su marido y sus pequeñas. A pesar de haber nacido en la Argentina, Zorreguieta gritó los goles y alentó al conjunto europeo, que finalmente se quedó con la victoria por un ajustado 3-2 para avanzar a las semifinales de la competencia.
Horas antes, la reina había estado en las finales de gimnasia. Allí pudo apreciar la rutina de la holandesa Sanne Wevers, quien tuvo un desempeño casi sin fisuras y se quedó con la medalla de oro en la viga de equilibrio, derrotando a la favorita, la estadounidense Simone Biles. Máxima saludó afectuosamente a la flamante campeona olímpica y luego se retiró a ver el partido de hockey.
Zorreguieta, de 45 años, nació en Buenos Aires. En el año 2002, se casó con el entonces príncipe de Guillermo, quien sería nombrado rey de Holanda en el 2013. La pareja tiene tres hijas y suele viajar con frecuencia al país de origen de la reina.