El expresidente del directorio de Nucleoeléctrica, Demian Reidel, afirmó este viernes que “no existe ningún consumo” en la tarjeta corporativa que usó durante su gestión que “se enmarque en los rubros que se han presentado mediáticamente como cuestionables”, en una denuncia penal impulsada por el fiscal federal Ramiro González y a cargo del juez Sebastián Ramos.
“Quiero ser claro y categórico”, enfatizó Reidel al rechazar “de manera terminante” cualquier imputación que pretenda involucrarlo en los hechos denunciados. A través de un escrito ante el juez Ramos, el exasesor presidencial se presentó de manera espontánea en la causa, se puso a disposición de la Justicia y designó como abogados defensores a Mariano Fragueiro Frías y Felipe Salvarezza.
“No realicé ninguno de los consumos cuestionados, ni tenía a mi cargo el control de los gastos efectuados por el personal de la empresa, y así habrá de acreditarse, sin margen de duda, con las medidas de prueba que se sugerirán y con la documentación respaldatoria que -desde ya- se encuentra a disposición del Señor Fiscal Federal”, agregó en el escrito al que accedió Infobae.
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El descargo
Reidel puntualizó que en la tarjeta de crédito individual corporativa que tenía asignada en Nucleoeléctrica “no constan consumos en free shops, discotecas, pubs, bares nocturnos, servicios de playa, peluquerías, indumentaria, perfumería, supermercados ni entretenimiento turístico, así como tampoco se registran adelantos o retiros de efectivo”.
“La verificación pertinente debe efectuarse sobre los resúmenes individuales de la tarjeta corporativa que me fue asignada”, advirtió, y explicó que los movimientos en los resúmenes individuales de su tarjeta se concentran “en gastos de hospedaje, pasajes aéreos, traslados terrestres y servicios aeroportuarios”.
Cada uno de esos cargos “se corresponde, en fecha y destino, con misiones institucionales debidamente documentadas, ejecutadas en mi carácter de Presidente del Directorio de Nucleoeléctrica Argentina S.A. y vinculadas a la representación de la empresa en foros internacionales (entre ellos, conferencias y simposios del Organismo Internacional de Energía Atómica, la Asamblea General de Naciones Unidas, el Toronto Global Forum, el World Business Forum y el IEFA World Strategic Forum), en varios de los cuales participé como expositor”, detalló.
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Sobre las tarjetas corporativas explicó que operaban bajo modalidad prepaga. “Esto implica que los fondos se acreditaban en cada una de ellas previa solicitud aprobada y por importes determinados, conforme un esquema de habilitación, autorización y rendición que se encuentra reglamentado por resoluciones del Directorio de la sociedad. Su entrega a quienes viajaban en misión al exterior, o a directivos y gerentes con necesidades operativas en el país, respondía a una práctica preexistente a mi gestión”.
Reidel aclaró que no tenía a su cargo “el control operativo, administrativo ni documental de los consumos efectuados por los demás usuarios de tarjetas corporativas, asociadas a la cuenta N° 338402″.
“La verificación, autorización y rendición de tales consumos correspondía a las áreas y procesos administrativos específicamente diseñados a tal fin —incluida la auditoría interna prevista en el plan anual respectivo—, y no a la presidencia del Directorio. La pretensión de atribuirme una responsabilidad penal por consumos ajenos, ejecutados con tarjetas de las que no era titular ni usuario, carece del más mínimo sustento jurídico e, incluso, lógico", concluyó.
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Medidas de prueba
Además anticipó que, de avanzar la causa, pedirá medidas de prueba como la incorporación como evidencia “documental central” de los resúmenes individuales de la tarjeta corporativa que tenía asignada, de los que surge que “no registra gasto alguno en duty free, free shop, turismo, atracciones, indumentaria, calzado, discotecas, ocio nocturno, perfumería, cosmética, servicios de playa y peluquería o barbería”.
También pedirá que se requiera a Nucleoeléctrica “el detalle, operación por operación, de la totalidad de los consumos imputados a la cuenta corporativa N° 338402, con identificación, en cada caso, del usuario y tarjeta utilizada, la persona que rindió el gasto, el área aprobante, los comprobantes acompañados, la misión oficial o motivo institucional invocado y cualquier observación, reintegro o ajuste posterior".
El exfuncionario presentó su descargo tras un dictamen del fiscal González que impulsó la investigación en base a una denuncia de la diputada Marcela Pagano, luego del informe de gestión presentado en la Cámara de Diputados por el jefe de Gabinete Manuel Adorni, en el cual se incorporó un “Reporte Tarjeta Corporativa Nucleoeléctrica Argentina S.A. — Cuenta N° 338402” de donde surgieron los consumos y gastos ahora cuestionados.
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El fiscal remarcó que “el reporte no individualizaba al titular ni al usuario responsable de cada operación, ni precisaba si los consumos habían sido efectuados mediante un único plástico o varios adicionales, como tampoco contenía una rendición documentada del destino institucional de cada gasto”. Todo eso será desde ahora materia de investigación.