La Cámara Federal porteña rechazó el pedido de recusación presentado por la defensa de Jorge Abello y confirmó a la jueza federal María Eugenia Capuchetti al frente de la causa que lo investiga por falso testimonio. El imputado, exasesor del diputado Marcos Cleri, enfrenta una investigación penal por haber declarado bajo juramento que escuchó al legislador Gerardo Milman pronunciar la frase “cuando la maten yo estoy camino a la costa” en el restaurante Casablanca, dos días antes del atentado contra Cristina Kirchner.
La defensa de Abello, encabezada por el abogado Federico Paruolo, había solicitado apartar a la magistrada argumentando temor de parcialidad. En su escrito, sostuvo que la titular del Juzgado Federal Nº 5 ya había emitido una valoración negativa sobre la credibilidad del testigo al archivar la investigación principal. Además, planteó que Capuchetti podría ser considerada víctima del delito por ejercer la titularidad del órgano jurisdiccional ante el cual se habría cometido el falso testimonio. Según los argumentos de la defensa, la recusación buscaba garantizar la imparcialidad en el proceso.
No obstante, en un fallo firmado este miércoles, el camarista Leopoldo Bruglia desestimó el planteo y confirmó la continuidad de Capuchetti. La resolución explica que la jueza no reviste la calidad de damnificada ni posee un interés personal o directo en el resultado del proceso. El tribunal consideró que el delito de falso testimonio tutela el normal funcionamiento de la actividad jurisdiccional y el derecho de la sociedad a conocer la verdad, por lo que la participación de la magistrada no afecta la objetividad del trámite judicial. También, aclaró que la recusación no se puede fundar en apreciaciones subjetivas de las partes, sino en causales concretas previstas por la ley.
Asimismo, el fallo señala que la conducta imputada a Abello podría incidir sobre la situación procesal de la expresidenta Cristina Kirchner en su carácter de víctima del intento de magnicidio. El tribunal de alzada remarcó que el archivo dictado en octubre de 2025 respecto a la denuncia contra Milman obedeció a la falta de elementos de convicción suficientes para sostener una hipótesis delictiva en su contra. La magistrada concluyó que los elementos reunidos “no permiten evidenciar sospecha alguna”, decisión que ahora fue acompañada por la Cámara.
En relación a la valoración de la jueza sobre la credibilidad de Abello, el tribunal indicó que la evaluación previa se realizó aplicando criterios de razonabilidad específicos, que difieren de los utilizados en el procedimiento actual. Sostuvo que las hipótesis delictivas y los objetos fácticos no coinciden, por lo cual la intervención de Capuchetti no afecta las garantías del imputado. De acuerdo a la resolución, la imparcialidad judicial debe analizarse en función de hechos concretos y no de percepciones subjetivas.
Durante su indagatoria, el pasado 15 de octubre, Abello ratificó sus dichos, aseguró que la frase existió y justificó su demora de 23 días en denunciar el hecho por presuntas presiones de su entorno familiar. Este punto resultó relevante para la investigación, dado que la oportunidad y verosimilitud del testimonio quedaron bajo la lupa de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), órgano técnico auxiliar del Ministerio Público Fiscal. La DATIP no halló en el teléfono de Abello el mensaje original que habría enviado a Cleri notificando la frase atribuida a Milman, lo que incrementó las dudas sobre la autenticidad del relato.
El exasesor, en su defensa, argumentó que padece secuelas de un accidente cerebrovascular y sostuvo: “Lo que escuché, lo escuché”, reafirmando la veracidad de su declaración. Sin embargo, los elementos tecnológicos y testimoniales recabados hasta el momento no lograron corroborar su versión. Otros cuatro testigos presentes en el restaurante —el cuñado del acusado, un dirigente peronista y dos secretarias— negaron haber escuchado la frase incriminatoria, lo que llevó a la jueza a archivar inicialmente la causa contra el diputado Milman.
La confirmación de Capuchetti al frente del expediente habilita a la investigación penal a avanzar hacia la definición de la situación procesal de Abello, cuya declaración se encuentra en el centro del expediente judicial que busca dilucidar si existió o no un intento deliberado de desviar la pesquisa sobre el atentado a la expresidenta.