Las visas que pueden tramitar los argentinos para trabajar o hacer negocios en los Estados Unidos

Natalia Fridman, una abogada que lleva más de dos décadas en Norteamérica, detalla requisitos, beneficios y oportunidades disponibles en la actualidad

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Las visas de inversión y de talento pueden ser herramientas clave para quienes buscan expandir sus proyectos en Estados Unidos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La historia de Natalia Fridman no comenzó con un plan. Llegó a los Estados Unidos recién recibida de abogada en la Argentina, acompañando a su esposo, que obtuvo una propuesta laboral para desarrollarse profesionalmente en Norteamérica. No imaginaba que terminaría asesorando a cientos de personas sobre cómo hacer el mismo recorrido, pero de forma segura.

Al principio, no podía trabajar. La visa que tenía solo le permitía estudiar, así que optó por aprovechar el tiempo y cursar una maestría en derecho hasta regularizar su situación. “Mi marido aplicó a la green card por habilidades extraordinarias y yo también la recibí, pero empecé con los mismos miedos de que te aprueben o no la residencia”, relata.

Durante esa etapa, descubrió el universo de la inmigración: los miedos, las dudas y los trámites que enfrentan quienes quieren establecerse fuera de su país. El contacto con otros migrantes y el desafío de entender cómo funciona el sistema estadounidense encendieron su vocación. Así comenzó su camino y desarrolló su propio estudio en 2010 especializado en la materia: Fridman Immigration Law.

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“Cada trámite migratorio requiere información clara y decisiones conscientes”, afirma Natalia Fridman (NF)

Rigurosidad y advertencias en el sistema migratorio actual

El escenario cambió en los últimos años. La rigurosidad de las políticas migratorias aumentó de manera considerable. La Dra. Fridman advierte que cualquier actividad comercial o laboral sin la visa correspondiente puede derivar en la revocación de la visa vigente y la cancelación del eestatus legal.

“Hoy en día, se hacen muchos cruces de información por inteligencia artificial y por diferentes sistemas. Así que, si un extranjero trabaja un día en los Estados Unidos está violando su estatus y, en consecuencia corre el riesgo de que se le cancele la visa y no poder reingresar”, afirma la abogada.

Las situaciones de riesgo pueden ser más sutiles de lo que muchos creen. Asistir a un evento, dar un taller, promocionar un producto o incluso filmar una publicidad puede ser considerado una actividad laboral. “Al gobierno no le importa si te pagaron o no, porque quizás recibís una retribución diferente como visibilidad”, explica Fridman.

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Aunque sea de manera involuntaria, las redes sociales y la documentación presentada por terceros también pueden perjudicar a quienes buscan una visa. Fridman advierte que situaciones cotidianas, como ser mencionado en la carpeta de otro solicitante o aparecer en publicaciones digitales, pueden generar consecuencias inmediatas.

“No importa si te pagaron o no: para inmigración, trabajar es cualquier actividad que genere notoriedad o beneficio”, explica la experta argentina Natalia Fridman (NF)

Oportunidades reales: visas E-2 y E-1 para negocios y comercio

El sistema migratorio ofrece alternativas legales para quienes desean expandirse en los Estados Unidos, incluso sin radicarse de manera permanente. Una de ellas es la visa E-2 de inversión. “La ley no pone un monto, sino que se plantee un negocio rentable”, sostiene Fridman.

El origen de los fondos, la trazabilidad del dinero y la creación de puestos de trabajo son aspectos evaluados en cada caso. También aclara que no cualquiera califica: “Por más que ingreses un millón de dólares, no te van a aceptar si tenés solo una propiedad”.

Entre los beneficios, la visa E-2 permite que el solicitante desarrolle y dirija el negocio, mientras que el cónyuge obtiene un permiso laboral amplio y los hijos menores de veintiún años pueden asistir a la escuela.

Por su parte, la visa E-1 se orienta al intercambio comercial y está vinculada a países con tratados comerciales vigentes con los Estados Unidos. “Algunos de ellos son la Argentina, Chile, Paraguay, Colombia y México. En tanto, Uruguay, Perú, Bolivia y Brasil, por ejemplo, no la tienen”, precisa Fridman.

Las operaciones pueden ser de productos, servicios o tecnología, pero se exige habitualidad en las operaciones. “No pueden ser exportadores que hagan un solo envío por año”, aclara Fridman.

Estrategias para artistas, deportistas y emprendedores

La visa O-1 es una opción estratégica para quienes tienen habilidades extraordinarias en ciencias, arte, educación, negocios, cine, televisión o deporte. No requiere un tratado entre países y puede gestionarse a través de ofertas laborales directas o mediante algún agente que agrupe varias propuestas.

Para obtenerla, la persona debe probar que es una de las mejores en su campo a nivel nacional o internacional, a través de reconocimientos, premios, roles de excelencia en compañías, salario alto comparado a sus pares, jurado, publicaciones o cartas de recomendación.

Además, puede utilizarse para proyectos temporales: “Hay gente que la utiliza tres semanas al año. Lo que tiene que saber el cliente es que cuando la utiliza es para trabajar en ese campo en Estados Unidos”, señala Fridman. Cabe destacar que este tipo de visa no permite actividades turísticas y se recomienda realizar los trámites correctos antes de ingresar al país.

“La visa O-1 permite trabajar en Estados Unidos, aunque la persona no quiera radicarse de forma permanente”, explica la Dra. Fridman (NF)

Green Card por trabajo: cómo funciona el camino hacia la residencia permanente en Estados Unidos

Según explica la abogada de inmigración Fridman, existen diferentes alternativas para acceder a la Green Card, entre ellas las destinadas a personas con habilidades extraordinarias, las basadas en el interés nacional de Estados Unidos y las que requieren una oferta de empleo genuina por parte de un empleador estadounidense.

Esta última modalidad es una de las más utilizadas: una compañía norteamericana debe demostrar la necesidad de contratar al trabajador extranjero y cumplir con una serie de procedimientos.

El trámite puede extenderse alrededor de tres años, dependiendo de la categoría, y los tiempos de procesamiento de las autoridades migratorias. Durante ese período, una persona puede permanecer fuera de Estados Unidos y continuar el proceso desde el exterior, siempre que la oferta laboral sea real y que no haya incumplido previamente las normas migratorias.

“Es muy importante utilizar la visa correcta cada vez que una persona ingresa a Estados Unidos”, advierte Fridman, quien destaca que mantener un historial migratorio adecuado es un factor clave para evitar inconvenientes durante la solicitud de residencia.

Equipo, identidad y raíces: una historia que cruza fronteras

Fridman Immigration Law cuenta con oficinas en Miami y Buenos Aires, y con un equipo profesional con amplia experiencia en la materia. Se destaca por el abordaje personalizado y la calidad técnica en el análisis de cada caso, incluyendo trámites de visas de talento, visas de inversión, transferencia de ejecutivos, interés nacional, peticiones familiares y procesos de residencia permanente.

En cada consulta, el objetivo es el mismo: ofrecer información clara, honesta y actualizada para que cada persona pueda tomar decisiones informadas y seguras sobre su futuro migratorio.

Aunque lleva más de dos décadas en los Estados Unidos, Fridman mantiene los vínculos y costumbres argentinas: “El mate lo conservo. En mi casa se habla solo español, mis hijos hablan perfecto español y conocen las costumbres. Transmitirles la cultura de mi país es sumamente importante para nosotros”.

Para contactarla, se puede acceder por WhatsApp, las redes sociales o su sitio web.