Una startup científica de Misiones avanza contra una de las plagas más temidas del agro

El proyecto consiste en la incorporación de un biopesticida selectivo que permite proteger cultivos de cítricos y reducir el uso de agroquímicos

El desarrollo de biopesticidas basados en RNAi marca un avance en el control del HLB (Gobierno de Misiones)

En la Argentina, la producción de cítricos enfrenta una amenaza persistente: el HuangLongBing (HLB), una enfermedad devastadora que avanza gracias a la acción de la chicharrita asiática, la Diaphorina citri.

Este insecto, pequeño y difícil de controlar, transmite la bacteria Candidatus Liberibacter, causante de una patología que afecta la calidad y cantidad de frutos, así como genera graves pérdidas económicas.

La llegada del HLB desde Brasil en 2004 encendió las alarmas en la Argentina, donde los científicos comenzaron a buscar respuestas para proteger a los productores y sus plantaciones.

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El impacto económico y científico de una plaga silenciosa

La Diaphorina citri no solo representa un reto biológico, sino también un desafío económico y ambiental. Cuando el insecto se instala en una planta de naranja, por ejemplo, la bacteria tarda entre seis meses y un año en mostrar síntomas.

Estos pueden ser difíciles de identificar al principio, pero con el tiempo la planta deja de producir o da frutos pequeños, deformes y amargos. La amenaza se extiende por toda la cadena productiva, poniendo en riesgo miles de empleos y la seguridad alimentaria.

Frente a este escenario, un grupo de investigadores de la provincia de Misiones decidió actuar. Liderado por especialistas del CONICET, su objetivo fue claro: desarrollar una solución eficaz que permitiera controlar la plaga sin causar daños al ambiente.

Marcos Miretti, CEO de RNAgro, y María José Blariza, cofundadora de RNAgro (Gobierno de Misiones)

Biopesticidas de ARN: una tecnología con potencial

El equipo de trabajo, con base en el Instituto de Biología Subtropical de Misiones (IBS, CONICET – UNaM), apostó por la biotecnología. La respuesta llegó a través de la tecnología de ARN de interferencia (RNAi), que permite diseñar biopesticidas altamente específicos.

Según afirman los profesionales, esta técnica consiste en enviar un mensaje genético dirigido solo al insecto vector, interfiriendo en la actividad de un gen esencial para su supervivencia.

“Esta bacteria infecta la planta y tarda, más o menos, entre seis meses a un año en manifestar síntomas. Estos síntomas son altamente inespecíficos”, explica María José Blariza, licenciada en Genética, doctora en Ciencias Biológicas, biotecnóloga del CONICET y cofundadora de RNAgro.

El biopesticida desarrollado se caracteriza por ser biodegradable, no tóxico para el ser humano ni para otros insectos beneficiosos, y capaz de reducir el uso de agroquímicos tradicionales.

Un proyecto innovador promete una solución sostenible y de impacto mundial para combatir el HLB, la enfermedad más devastadora para los cítricos.

Un proyecto de base tecnológica con arraigo local

El desarrollo de este biopesticida impulsó la creación de RNAgro, una empresa de base tecnológica (EBT) radicada en Misiones. El equipo eligió la provincia por el ecosistema de innovación que ofrece Silicon Misiones, una iniciativa del gobierno local dedicada a promover la economía del conocimiento y la transformación tecnológica.

“Estamos desarrollando un biopesticida contra esta chicharrita, este vector de la enfermedad que ha destrozado el 90% de cítricos en los Estados Unidos. En otros países, se abordaron desde la planta y desde la bacteria, y nuestra visión fue atacar desde el insecto vector”, señala Blariza.

Silicon Misiones, a través de su espacio SpinLab, brinda acceso a infraestructura, articulación con el sector científico y productivo, y conexión con potenciales inversores. El proyecto también recibe apoyo de programas de aceleración como SF500.

Características destacadas del desarrollo

  • Biopesticida selectivo para la diaphorina citri
  • Tecnología RNAi que reduce el uso de agroquímicos
  • Producto biodegradable, seguro para flora, fauna y personas
  • Potencial para escalar a otras enfermedades vectoriales
  • Base científica y tecnológica local, con apoyo institucional

“En términos de negocio, estamos elaborando los números del desarrollo de producto, porque los inversores necesitan saber qué costo tiene llevar eso a escala industrial y a partir de ahí poder definir si el mercado es apetecible o no para ellos”, puntualiza Joel Chiripczuk, contador de RNAgro.

Investigadores misioneros apuestan por la innovación científica para proteger los cítricos (Gobierno de Misiones)

El futuro de la innovación biotecnológica desde Misiones

“Lo que buscamos es dirigir un mensaje genético que solo puede ser interpretado por la especie objetivo. Entonces, con este mensaje de autodestrucción logramos interferir en la actividad de ese gen”, resume Marcos Miretti, CEO de RNAgro e investigador del CONICET, respecto del enfoque del equipo.

El proceso de crear una EBT también resultó inspirador para los becarios y tesistas que participan en el proyecto. “Estamos atravesando un proceso muy motivador en el laboratorio que esperamos que pueda continuar y seguir creciendo”, sostuvo Miretti.

Se espera que el producto probado y patentado llegue al mercado en los próximos 18 meses. Desde el equipo destacan que el caso de RNAgro se inscribe en una política provincial orientada a transformar la investigación científica en soluciones concretas para la sociedad y el sector productivo.

Para más información, se puede ingresar aquí.

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