Las pasiones suelen ser inexplicables. A nadie se le ocurriría cuestionar por qué uno simpatiza por un club de fútbol y no por otro o por qué es fanático de determinada comida o bebida y deja de lado otras que pueden ser manjares para el paladar ajeno. Porque justamente son eso: pasiones y con ellas la razón pierde toda fuerza. Sólo se sienten.
Para los argentinos el mate, el asado y el dulce de leche son irrefutables. Sin embargo, a veces se deja de lado al compañero ideal para cualquier ocasión: el queso. Ese ingrediente indispensable a la hora de juntarse con amigos, familia, ver un encuentro deportivo e incluso como previa del almuerzo de los fines de semana.
El queso siempre estuvo presente en los momentos más mágicos y trascendentales de la vida. El famoso “¿cortás unos quesitos?”, es un clásico de este país. Con esa frase se inician los debates más divertidos y son el puntapié inicial para el posterior brindis.
Las reuniones no serían lo mismo sin esa picada, preparada minuciosamente, que tanto placer provoca compartirla. Las cenas familiares no tendrían tanto significado si el pastel de papas no tuviera el queso perfectamente gratinado, y hasta una porción de pizza no sería tan deliciosa sin esa mozzarella que se estira hasta el infinito. El queso es una pasión que siempre está presente, incluso en los pequeños detalles.
Además, es de los pocos alimentos que brindan una nutrición completa y provoca placer al comerlo. Cuenta con todos los nutrientes provenientes de la leche, como calcio y proteínas reunidos junto al sabor más reconfortante que, encima, acompañan cada momento de la vida.
100 años del queso más sabroso
Esta misma pasión fue la que llevó a los fundadores de La Paulina, en 1921, a producir los quesos que ellos mismos querían disfrutar. Una aventura que hoy celebra 100 años de pasión. Un motivo más para brindarle un homenaje a este alimento tan noble.
La compañía festeja su primer centenario honrando el espíritu aventurero de sus fundadores. Para eso, fortalecer el compromiso de llevar a cada mesa, aquellos quesos que los apasionan y son minuciosamente elegidos, es clave. Tantos años se sostienen con la firmeza de mantener la tradición que los llevó a ser quienes son en la actualidad; la convicción de sostener el mismo compromiso con la calidad y la innovación que les permite seguir fortaleciéndose como una de las marcas más reconocidas y elegidas de quesos de todos los argentinos.
Es por todo esto que La Paulina lanza su nueva campaña publicitaria con el fin de festejar la llegada de sus primeros 100 años. Celebrar el compromiso con sus consumidores, sostener las tradiciones y pasiones que los han caracterizado a lo largo de años de historia y buscar la innovación constante. Estos festejos, también incluyen una renovación en su imagen e isologotipo con motivo del centenario.
Parafraseando a un clásico del director Juan José Campanella: “Los seres humanos podemos cambiar de ideas, de sentimientos, pero lo que no podemos cambiar nunca son nuestras pasiones”. Por eso hoy, La Paulina quiere celebrar con todos sus consumidores, sus primeros 100 años de pasión por el queso.
Para más información sobre los festejos de estos primeros 100 años, se puede ingresar a las diferentes redes sociales de la empresa (@LaPaulinaAR) o a su sitio web.