En su anterior libro titulado "El arte de ganar", Jaime Durán Barba afirmaba que "el electorado está compuesto por simios con sueños racionales que se movilizan emocionalmente", cuenta el dueño de una librería muy conocida ubicada en la Calle Corrientes. En otro de los tramos afirma, sin inmutarse, que "las elecciones se ganan polarizando al electorado, sembrando el odio hacia el candidato ajeno" y que "es clave estudiar al votante común, poco informado, ese que dice 'no me interesa la política" como hizo Donald Trump, quien entendió mejor que nadie que "el papel de los medios es fundamental y no hay que educar a la gente. El reality show venció a la realidad". Durán Barba es el gurú que logró que un empresario que estudió en el Cardenal Newman llegara la Presidencia de la Nación, inédito para un país "compuesto por simios con sueños racionales". Ahora lanza lo que, vaticinan, será el libro del verano.

Durán Barba recién egresado de un posgrado en Harvard que estudia el fenómeno de los populismos en Latinoamérica titulado “Descifrando la psiquis de un demagogo terminal”. Cuentan que el curso le cambió el humor por completo.
Durán Barba recién egresado de un posgrado en Harvard que estudia el fenómeno de los populismos en Latinoamérica titulado “Descifrando la psiquis de un demagogo terminal”. Cuentan que el curso le cambió el humor por completo.

Recién salido de las rotativas, aun con el característico olor a tinta fresca, "Cómo poner al peronismo a trabajar para uno" ya se perfila como el best-seller del verano. Y no es para menos, ya que Jaime Durán Barba decidió ir más a fondo que en el libro anterior. "Los simios ahora usan smartphones y escriben en las redes sociales", dando cuenta que la evolución del peronismo fue producto de años de subsidios. "A decir verdad, pagaron servicios públicos a precio de Uganda y la diferencia la aprovecharon para comprar en 24 cuotas el pasaje a Miami, el teléfono celular para sacar fotos comiendo churros en el Manolo de la Collins y arrasar el Aventura Mall con un dólar a 9 pesos mientras que el blue cotizaba a 16 y con eso hacían la diferencia", como intentando explicar que el electorado simio se sofisticó. "Si vas a la página 33 ahí empieza lo interesante, porque explica con lujo de detalle los tipos de peronismo que ofrece la Argentina: "Large, Medium y Small". Nos intriga.

“Massa es el claro ejemplo de peronista Large. ¿Qué quiere decir esto? Que si la caga, la caga en grande. Te mezcla un viaje a Miramar con Spotify y en el medio te lanza que le gustan Pablo Lescano y Arjona, queriendo quedar bien con todos y con nadie”.
“Massa es el claro ejemplo de peronista Large. ¿Qué quiere decir esto? Que si la caga, la caga en grande. Te mezcla un viaje a Miramar con Spotify y en el medio te lanza que le gustan Pablo Lescano y Arjona, queriendo quedar bien con todos y con nadie”.

El libro está enmarcado en las bases teóricas de la consultoría política estratégica y científica "porque mezcla conceptos arraigados en la gente desde hace siglos, con la modernidad de los focus groups". Una manera polémica de hacer política para quienes aún creen que las emociones hacen la diferencia. A su vez, este libro enfrenta un tema tabú como es el financiamiento de las campañas, mientras ofrece una nueva visión. "El libro justamente habla de aprovechar la fuerza del otro como sucede con el judo, pero al revés. Porque en lugar de buscar las fortalezas, detectamos lo más miserable de cada uno y lo exponemos para que los electores vean a qué se enfrentan. Hebe de Bonafini pidiendo que prueben las pistolas Taser con la hija de Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y Patricia Bullrich. Pino Solanas reconociendo que fue un error la alianza con Carrió y llamando a la unidad con su hasta hace 3 minutos enemiga Cristina Kirchner. El Papa enviando un representante del Vaticano a la asunción de un dictador que entre sus cinco o seis invitados internacionales tenía al presidente de un país que no existe".

“Hebe de Bonafini es como un comodín. Cada vez que nos está por explotar algo en la cara, ella se pone solita el chaleco de explosivos y se inmola. Muchos por lo bajo me preguntan si en realidad la tengo contratada, pero les juro que no. Es todo auténtico”.
“Hebe de Bonafini es como un comodín. Cada vez que nos está por explotar algo en la cara, ella se pone solita el chaleco de explosivos y se inmola. Muchos por lo bajo me preguntan si en realidad la tengo contratada, pero les juro que no. Es todo auténtico”.

"El posgrado en Harvard trabaja justamente en el aprovechamiento de la decadencia del oponente -en este caso del kirchnerismo- para lograr que los candidatos de uno se luzcan aunque el contexto no ayude. Es increíble, pero funciona. Por ejemplo, cuando creemos que se pudre todo por la suba de tarifas a fin de año, un canal de noticias de cable proyecta una encuesta donde lo muestra a Kicillof como amplio ganador en la provincia de Buenos Aires frente a una María Eugenia Vidal que tiene la mayor intención de votos a presidente, mientras a unos metros aparece Randazzo, del cual no sabemos nada desde que quedó en 4º lugar en las elecciones a Senador hace dos años. A esto le llamo 'peronismo Small', piensan en chiquito". Sobre todo en un contexto donde cada vez se dificulta más justificar el origen del dinero necesario para financiar la campaña. "El postgrado en Harvard es la mejor inversión que pude haber hecho".

“Hay palito, bombón, helado” podría haber dicho el periodista (¿periodista?) luego de aparecer vestido así en pantalla. Le faltó el gorro y la bicicleta y salía a vender Conogol con 32º de calor por Palermo, pero prefirió ser funcional a la causa y pasar vergüenza”.
“Hay palito, bombón, helado” podría haber dicho el periodista (¿periodista?) luego de aparecer vestido así en pantalla. Le faltó el gorro y la bicicleta y salía a vender Conogol con 32º de calor por Palermo, pero prefirió ser funcional a la causa y pasar vergüenza”.

Si en el libro anterior, "El Tao Te King", estaba el centro dada la apuesta a la serenidad, a la riqueza de las contradicciones y al ahorro de las palabras -una filosofía que marcó la estrategia de Cambiemos- este libro también rescata lo oriental pero desde las artes marciales y le da mucha importancia a la idiotez ajena. "Nosotros podemos hacerle una estatua a Aranguren en Ciudad Evita, entonces aparece Boudou y se postula a vicepresidente de una Cristina Kirchner que no quiere abrir la boca porque sabe muy bien que si habla, viene el patrullero y se la lleva derecho a Ezeiza", comenta el ecuatoriano, que no deja de sorprenderse ante la seguidilla de torpezas de un peronismo que supo ser una fuerza política imparable y hoy no sabe si tiene candidato. "A nosotros nos tocaron las 7 plagas: recesión, sequía, inundaciones, inflación, una devaluación feroz y la pelea de Trump con China que casi hace volar todo por el aire. A pesar de eso, nunca faltó el sindicalista a contramano de la realidad, el piquetero con un palo cortando las calles para que la gente llegara tarde a trabajar, el liberal al que se le vuela la peluca cuando explica a los gritos lo bien que lo haría él si tuviera más de 3 votos o el José López de turno tirando bolsos con USD 9 millones en un falso monasterio".

Nicolás Maduro junto a los presidentes de El Salvador, Bolivia y Cuba. “Por lo menos logró que fueran tres así armaban un partido de Truco”, dice un mozo argentino que trabajó días atrás en el velorio, perdón, en la asunción del Dictador venezolano.
Nicolás Maduro junto a los presidentes de El Salvador, Bolivia y Cuba. “Por lo menos logró que fueran tres así armaban un partido de Truco”, dice un mozo argentino que trabajó días atrás en el velorio, perdón, en la asunción del Dictador venezolano.

Todo muy lindo, pero nos intriga saber si en un hipotético segundo mandato de Macri seguirá la estrategia de la grieta o apostarán a enderezar la economía para poder vivir en paz y planificar el futuro de una vez por todas. Por primera vez Durán Barba duda y, luego de unos eternos segundos, afirma que "la segunda presidencia de Mauricio será muy superior a la primera y que hay Cambiemos para rato". Confiesa que lo único que podría arruinar el inevitable progreso de la Argentina es que los peronistas se pongan de acuerdo, pero lo ve muy difícil. "El kirchnerismo dinamitó todos los puentes, por lo tanto se necesitan 20 años como mínimo para reconstruir el país. En ese proceso debería aparecer un peronista Medium, de esos que encandilan con su sonrisa, se llevan bien con todo el mundo, lo moviliza la necesidad ajena y es incapaz de traicionar a alguien. En Harvard están convencidos de que el peronista Medium es el eslabón perdido". Lapidario.