Tegucigalpa podría pasar desde el 1 de agosto de cortes programados de siete a un ciclo de nueve días por la baja disponibilidad de agua en los principales embalses que abastecen a la capital hondureña. La medida aún no fue oficializada y depende de la evolución de las lluvias y de las reservas.
El director del Sistema Municipal de Riesgo de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, Julio Quiñónez, informó que los análisis técnicos realizados hasta ahora apuntan a la necesidad de aplicar una medida más estricta para garantizar la distribución del agua durante las próximas semanas.
Quiñónez dijo que la decisión todavía no fue anunciada de manera oficial, pero es una de las alternativas más probables si las condiciones climáticas no generan un incremento en los niveles de almacenamiento de las represas.
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“Los informes técnicos indican que se debe proceder con un racionamiento más prolongado”, señaló el funcionario. Agregó que la única posibilidad de evitar esta medida sería que se registren lluvias suficientes para recuperar de manera considerable las reservas de agua.
Actualmente, la represa Los Laureles mantiene un nivel aproximado del 40% de su capacidad, mientras que La Concepción registra cerca del 33%. Según las autoridades, estas condiciones reflejan la presión sobre el sistema de abastecimiento para el Distrito Central.
El funcionario municipal advirtió que no todas las lluvias representan una solución inmediata, ya que precipitaciones débiles o aisladas no permitirían una recuperación de los embalses. Para que exista una mejora, se requieren acumulados significativos que permitan aumentar las reservas disponibles.
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Medidas frente a la emergencia
Actualmente, los habitantes del Distrito Central reciben el servicio de agua potable bajo un calendario que establece interrupciones cada siete días. Las proyecciones oficiales indican que las reservas existentes podrían permitir el suministro únicamente hasta el 22 de agosto si no se presentan cambios favorables.
La municipalidad informó que mantiene en marcha diferentes medidas para atender la problemática del abastecimiento. Entre ellas están la distribución mediante cisternas, la perforación de pozos, la reparación de fugas en la red y el avance en proyectos destinados a fortalecer la capacidad del sistema.
También mencionó el inicio de la construcción de la represa San José, además de programas orientados a recuperar pérdidas de agua en la red con apoyo de organismos de cooperación internacional, incluido el Banco Interamericano de Desarrollo.
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Las autoridades recordaron que desde mayo fue declarada una emergencia municipal por las condiciones de abastecimiento previstas para la temporada, mientras continúan a la espera de nuevas disposiciones por parte de la Comisión Permanente de Contingencias.
Ante este panorama, las autoridades hicieron un llamado a la población capitalina para reforzar las medidas de ahorro y utilizar el agua de manera responsable dentro de los hogares, con el objetivo de reducir el impacto de la crisis.
Según los funcionarios, el problema no se limita a Tegucigalpa, ya que otros municipios del país también atraviesan dificultades relacionadas con la disponibilidad del recurso hídrico.
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El comportamiento de las lluvias durante los próximos días será determinante para definir el futuro inmediato del abastecimiento de agua en la capital. Si las precipitaciones no logran incrementar de forma significativa los niveles de las represas, miles de familias capitalinas deberán prepararse para un racionamiento más prolongado.