El Gobierno del presidente Nasry Asfura firmó un convenio de cooperación con el Programa Mundial de Alimentos(PMA) para garantizar la cobertura de alimentación escolar a más de 1.2 millones de niños matriculados en los niveles de prebásica y básica en todo el territorio nacional.
El acuerdo, suscrito a través de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y la Secretaría de Educación, contempla una inversión superior a los 840 millones de lempiras destinada a asegurar la entrega de la segunda y tercera remesa de alimentos correspondientes a 2026, así como la primera remesa de 2027.
Con esta iniciativa se beneficiará a más de 21 mil centros educativos distribuidos en los 18 departamentos del país, fortaleciendo uno de los programas sociales considerados prioritarios para la actual administración.
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La firma del convenio estuvo a cargo de la ministra de Desarrollo Social, Fátima Juárez; la ministra de Educación, Arely Argueta; y el representante del PMA en Honduras, Nicolas Bidault.
Durante el acto, las autoridades destacaron la importancia de garantizar el acceso a una alimentación adecuada para los estudiantes, especialmente en comunidades donde muchas familias enfrentan limitaciones económicas.
“Hoy es un día especial. Firmamos un proyecto insignia del gobierno del presidente Nasry Asfura, como es la Alimentación Escolar, que sabemos representa un apoyo e incentivo para nuestros niños, niñas y jóvenes en los centros educativos y para las familias hondureñas”, expresó la ministra Fátima Juárez.
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La funcionaria también reconoció el trabajo que realizan miles de madres, padres de familia, docentes y miembros de las comunidades educativas que participan diariamente en la preparación, organización y distribución de los alimentos en las escuelas públicas del país.
Por su parte, la ministra Arely Argueta resaltó que el programa no solo contribuye a mejorar la nutrición infantil, sino que también fortalece la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo.
“Con esta merienda escolar estamos haciendo valer dos derechos fundamentales: el derecho a la educación y el derecho a la alimentación”, manifestó.
Autoridades educativas han señalado que la alimentación escolar representa una herramienta clave para reducir los índices de ausentismo y deserción escolar, especialmente en zonas rurales y comunidades vulnerables donde la merienda se convierte en un complemento importante para la dieta diaria de los estudiantes.
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Los alimentos contemplados en el programa incluyen productos básicos como harina de maíz o trigo, frijoles, aceite vegetal y arroz, los cuales aportan hasta el 35 por ciento de los requerimientos nutricionales diarios recomendados para niños en edad escolar.
Según las autoridades, estos insumos permiten mejorar las condiciones de aprendizaje de los estudiantes al garantizar que cuenten con una alimentación adecuada durante su jornada académica.
El Programa Mundial de Alimentos continuará desempeñando un papel fundamental como socio logístico del Gobierno de Honduras, brindando apoyo en áreas como almacenamiento, control de calidad, transporte y distribución de los alimentos.
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La cobertura de esta operación abarcará los 18 departamentos del país, garantizando que los productos lleguen de manera oportuna a los centros educativos beneficiados.
El representante del PMA en Honduras, Nicolas Bidault, destacó que la firma del convenio reafirma el compromiso conjunto de fortalecer la seguridad alimentaria y proteger el bienestar de la niñez hondureña.
“La firma de este convenio reafirma nuestro compromiso con el Gobierno de Honduras para garantizar el derecho humano a la alimentación. No solo distribuimos alimentos; invertimos en el presente y futuro de 1.2 millones de niños y niñas”, afirmó.
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El programa de Alimentación Escolar es considerado una de las estrategias más importantes para apoyar a las familias de escasos recursos y fomentar la permanencia de los estudiantes en las aulas.
Además de contribuir a la nutrición infantil, las autoridades sostienen que la iniciativa tiene efectos positivos en el rendimiento académico, la asistencia regular a clases y el desarrollo integral de la niñez.