La crisis por la falta de lluvias continúa agravándose en Honduras. Este miércoles, la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) confirmó la ampliación de la Alerta Verde por sequía a un total de 75 municipios, luego de evaluar los pronósticos climáticos y el deterioro de varias fuentes de agua en distintas zonas del país.
El anuncio fue realizado por el viceministro de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales, Nelson Márquez, quien explicó que inicialmente la alerta había sido decretada para 60 municipios de seis departamentos. Sin embargo, las condiciones climáticas obligaron a incorporar otros 15 municipios, incluyendo el Distrito Central.
“Muchas de las fuentes de agua ya no se van a recuperar debido a la prolongada sequía que estamos enfrentando”, advirtió el funcionario.
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Las autoridades señalaron que Honduras atraviesa actualmente una transición climática del fenómeno de La Niña hacia El Niño, situación que podría provocar temperaturas más elevadas y una reducción considerable en las precipitaciones durante los próximos meses.
De acuerdo con Copeco, los análisis realizados por el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) reflejan un panorama preocupante para el país, especialmente en zonas donde ya comienzan a registrarse problemas de abastecimiento de agua.
Según los reportes oficiales, el retraso en la llegada de las lluvias ha provocado déficits acumulados de precipitación de entre 100 y 200 milímetros, afectando principalmente las reservas destinadas al consumo humano y animal.
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Las regiones más golpeadas son comunidades rurales donde las fuentes superficiales y pequeños reservorios han comenzado a secarse por completo debido a las altas temperaturas y la falta de precipitaciones constantes.
Márquez explicó que otros 144 municipios permanecen actualmente bajo vigilancia permanente y podrían entrar también en Alerta Verde si las lluvias no se presentan en los próximos diez días.
“Si no llueve en ese período, podríamos ampliar nuevamente la alerta”, indicó.
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Los modelos climáticos internacionales analizados por Cenaos pronostican además un rápido calentamiento de la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial, condición asociada directamente con el fortalecimiento del fenómeno de El Niño.
Las autoridades estiman que, de confirmarse este escenario climático, Honduras podría enfrentar durante julio y agosto un déficit de lluvias superior al 40 %, situación que agravaría la crisis hídrica y aumentaría el riesgo de pérdidas agrícolas, incendios forestales y problemas de abastecimiento en varias ciudades.
Ante este panorama, el Gobierno hondureño anunció la creación de una mesa antisequía, integrada por distintas instituciones estatales, con el objetivo de coordinar acciones preventivas y respuestas rápidas ante las emergencias derivadas de la escasez de agua.
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Entre las prioridades se encuentran la distribución de agua mediante cisternas, monitoreo de embalses, atención a comunidades vulnerables y campañas de ahorro del recurso hídrico.
La situación también mantiene en alerta a productores agrícolas y ganaderos, quienes advierten que la falta de lluvias ya comienza a afectar cultivos y reservas de alimento para animales en varias regiones del país.
En Tegucigalpa y Comayagüela, las autoridades municipales ya declararon recientemente una emergencia hídrica por 90 días debido a los bajos niveles de las represas que abastecen a la capital.
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Expertos en gestión de riesgos consideran que Honduras enfrenta uno de los períodos más secos de los últimos años, por lo que llaman a la población a racionalizar el consumo de agua y atender las recomendaciones oficiales para evitar una crisis mayor durante el verano.