El alza de la inflación en Honduras genera alertas ante nuevas presiones externas

El país enfrenta una inflación más alta de lo esperado, influida por el costo de los combustibles y situaciones internacionales, advierten analistas económicos y el Fosdeh

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El costo real de la canasta básica y los servicios educativos reconfigura el presupuesto de las familias hondureñas en este inicio de 2026. (Cortesía: Google Gemini)

La inflación en Honduras continúa mostrando señales de presión y ya se ubica por encima del rango meta establecido por el Banco Central de Honduras (BCH), en un contexto marcado por el encarecimiento de los combustibles, los alimentos y los servicios básicos.

De acuerdo con el economista del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh), Mario Palma, el comportamiento de los precios está estrechamente vinculado a factores externos, especialmente al conflicto en el Medio Oriente y al aumento de los derivados del petróleo, lo que impacta de forma directa en la economía nacional.

Palma señala que: “Mientras este conflicto en el Medio Oriente no se solucione y siga el aumento en los precios de los derivados del petróleo, vamos a seguir experimentando mayor inflación”, y alerta sobre el deterioro del poder adquisitivo de la población.

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El economista describe que los incrementos se concentran en sectores sensibles como energía, alimentos y servicios, lo que termina afectando de manera directa a los hogares hondureños, que deben destinar una mayor proporción de sus ingresos para cubrir necesidades básicas.

El incremento sostenido de precios en bienes y servicios afecta a las familias hondureñasEFE/ Gustavo Amador

En esa línea, Palma insiste en la necesidad de generar alternativas económicas que permitan mejorar los ingresos familiares y estabilizar el acceso a bienes esenciales, ya que la inflación no solo encarece la vida cotidiana, sino que también frena la inversión y limita el crecimiento económico.

Por su parte, el economista Rafael Delgado sostiene que la inflación alcanzó un 5.56 %, superando el rango meta de entre 3 % y 5 % fijado por el Banco Central de Honduras, lo que refleja un encarecimiento sostenido de productos y servicios esenciales.

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“Esto implica incrementos de precios sustanciales y que en el futuro cercano esto va a seguir incrementándose”, explico Delgado y advierte que el proceso inflacionario continúa fuera de control dentro de los márgenes previstos por la autoridad monetaria.

El analista recomienda al Gobierno reforzar la política fiscal, mejorar la focalización del gasto público y dirigir los subsidios a los sectores más vulnerables. También sugiere cuidar la política monetaria para evitar un endurecimiento del crédito que limite la inversión y la generación de empleo.

Impacto en la vida diaria

Mientras los análisis económicos se concentran en cifras y proyecciones, en los hogares hondureños el impacto ya es visible en el día a día. Es el caso de la familia de doña Marta López, residente en Tegucigalpa, quien relata cómo su presupuesto mensual se ha visto reducido en los últimos meses.

El deterioro del poder adquisitivo en la población hondureña se intensifica por subidas en energía, alimentos y servicios esenciales.

Antes, con un ingreso familiar cercano a 12.000 lempiras, podía cubrir alimentación, transporte y servicios básicos. Sin embargo, actualmente asegura que el dinero “ya no alcanza igual”.

“Solo en la canasta básica se nos van más de 6.000 lempiras. El gas, la luz y el transporte subieron, y ahora tenemos que decidir entre comprar o pagar una factura”, explica.

Marta comenta que ha tenido que ajustar sus compras: más productos sustitutos y reducción de gastos en educación y recreación. Incluso, en algunas semanas recurre a créditos en pulperías para completar la alimentación.

“Uno trata de estirar el dinero, pero todo está caro. Antes hacíamos una compra grande al mes, ahora vamos semana a semana porque no se puede más”, agrega.

Dos visiones, mismo problema

Tanto Palma como Delgado coinciden en que la inflación representa un desafío importante para la economía hondureña, aunque difieren en el peso que asignan a los factores externos e internos que la impulsan.

Mientras uno enfatiza la influencia de los mercados internacionales y la energía, el otro advierte sobre la necesidad de ajustes en la política fiscal y monetaria para contener el impacto.

En medio de ese debate, la realidad cotidiana de los consumidores refleja el mismo fenómeno: un costo de vida que continúa aumentando y que obliga a las familias a replantear sus hábitos de consumo para poder llegar a fin de mes.