El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció este lunes que su equipo y las autoridades hondureñas llegaron a un acuerdo a nivel técnico para completar la cuarta y quintas revisiones del programa económico respaldado por el organismo, un paso decisivo que permitirá un nuevo desembolso de aproximadamente USD 245 millones para Honduras.
La aprobación definitiva dependerá del Directorio Ejecutivo del FMI, que evaluará la propuesta a finales de junio de 2026. Este entendimiento representa un respaldo significativo a la estrategia económica impulsada por el gobierno hondureño, en un entorno internacional caracterizado por la incertidumbre geopolítica.
La misión del FMI, liderada por Emilio Fernández Corugedo, estuvo en Tegucigalpa del 27 de abril al 11 de mayo, revisando el desempeño económico del país y el cumplimiento de los objetivos definidos en el Servicio Ampliado del FMI (SAF) y el Servicio de Crédito Ampliado (SCA).
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Según la evaluación preliminar del organismo, la economía hondureña ha dado muestras de resiliencia, pese a un entorno internacional complejo y a la incertidumbre política registrada durante el proceso electoral del año anterior.
Entre los logros destacados figura el fortalecimiento de las reservas internacionales, que llegaron a aproximadamente USD 11,600 millones al cierre de abril, gracias al flujo sostenido de remesas familiares y al buen desempeño de las exportaciones.
El FMI detalló que la actividad económica mantiene un crecimiento robusto, con un avance del 3.7 % en febrero, a pesar del clima global signado por tensiones geopolíticas y el encarecimiento del petróleo a causa de conflictos en Medio Oriente.
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No obstante, el FMI alertó sobre el impacto de la inflación derivado del alza en los precios energéticos y de bienes importados. La inflación general en Honduras pasó de 3.5 % en febrero a 5.6 % en abril, principalmente por el aumento del costo de productos transables importados.
Disciplina y reforma fiscal
El acuerdo técnico implica para Honduras el compromiso de mantener políticas macroeconómicas prudentes, estableciendo una meta de déficit del sector público no financiero de 1 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026.
El FMI subrayó que la disciplina fiscal será esencial para resguardar la estabilidad económica y liberar recursos para gastos prioritarios, en especial en áreas sociales e infraestructura.
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Dentro del programa se incluyen reformas estructurales diseñadas para fortalecer el marco monetario y cambiario, elevar la transparencia institucional, luchar contra la corrupción y asegurar la sostenibilidad financiera del sector energético.
El organismo también reconoció los pasos dados por las nuevas autoridades hondureñas para reforzar la seguridad jurídica y atraer inversión privada, considerándolo motor de crecimiento y empleo.
Entre las medidas relevantes figura el retorno de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), así como reformas ligadas al sistema de subasta de divisas y la modernización institucional del Banco Central de Honduras (BCH).
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Desafíos en el sector energético
Uno de los aspectos centrales del entendimiento técnico se refiere a la situación financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), identificada como uno de los grandes retos estructurales para la economía del país.
El FMI señaló que el aumento de los precios internacionales del combustible ha intensificado las presiones financieras sobre la estatal eléctrica, por lo que considera indispensable avanzar con reformas para mejorar la eficiencia, reducir pérdidas y reforzar la transparencia en el sector energético.
Además, el organismo valoró medidas recientes como la reorganización de las unidades de distribución, el ajuste tarifario y la focalización de subsidios energéticos, a la vez que insistió en la importancia de continuar el proceso de reformas, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad a largo plazo.
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