La viralización en TikTok del testimonio de una persona trans hondureña, conocida como La Bestie, ha dado rostro al impacto social y económico que el programa de amnistía migratoria de Belice ha tenido desde su implementación. Según las cifras reveladas por el gobierno beliceño, más de 10,000 personas han podido acceder a la residencia permanente desde la puesta en marcha de la amnistía en 2022, de acuerdo con declaraciones del ministro de Inmigración Kareem Musa a la agencia de noticias EFE.
El fenómeno que ha convertido a La Bestie en símbolo de la regularización de migrantes en Belice comenzó cuando publicó en TikTok un video en el que, quitándose la peluca y mostrando su identificación, agradecía la oportunidad de legalizar su estatus migratorio: “Cambiaron mi vida, de verdad, gracias”, expresó en la grabación que en pocos días superó el millón de visualizaciones y generó una ola de reacciones positivas en redes sociales.
Durante su encuentro con la agencia EFE en la ciudad de Orange Walk —zona de fuerte influencia mexicana en el norte del país— relató cómo su vida cambió tras recibir los documentos oficiales beliceños y el pasaporte hondureño, lo que le permitió acceder a dos trabajos, contribuir al sostén de su familia y monetizar sus actividades en plataformas digitales.
PUBLICIDAD
Mientras sostenía sus nuevas identificaciones, Melvin Daniel Cortez, nombre que aún figura en sus documentos, manifestó: “Puedo alimentar a mi familia, sin tener que pasar penurias en la calle. Puedo viajar, puedo regresar a mi país, puedo monetizar mi Facebook, puedo generar ingresos, tengo dos trabajos. Mi madre está orgullosa”, declaró a EFE en inglés, idioma que maneja con soltura tras residir en Belice desde los ocho años.
Su trayectoria personal, que incluye la venta de verduras en la calle y la finalización tardía de su educación escolar, la llevó a confiar en que, regularizándose y con dominio de varios idiomas, podía “dar más a la sociedad que solo vender verduras en la calle”.
El eco de su historia trascendió fronteras nacionales. Relató a la agencia internacional de noticias EFE que recibió mensajes de apoyo desde países del Caribe anglófono como Guyana, Trinidad y Tobago, Jamaica, e incluso desde Australia, de personas que empatizaron con su relato y encontraron esperanza en la posibilidad de lograr un estatus legal. “Gente que está llorando, conectando con la felicidad de que alguien por fin tiene papeles y puede trabajar y cumplir sus sueños”, afirmó Bestie.
PUBLICIDAD
El programa de amnistía benefició a 10,000 personas y permite plena integración social y económica
Kareem Musa, ministro de Inmigración, Gobernanza y Trabajo de Belice, indicó a la agencia EFE que el caso de La Bestie demuestra “el profundo impacto del programa de amnistía”, que desde 2022 abrió un proceso transparente y estructurado para que personas elegibles, en muchos casos tras años de residencia informal, pudieran obtener la residencia permanente.
Por primera vez, remarcó Musa, “estas personas participaran de manera más plena y abierta en la vida económica y social del país, y al integrar a las poblaciones indocumentadas en un marco regulatorio. Ahora podemos planificar (…) para brindar servicios esenciales como salud y educación en todo el país. También fortalece la confianza pública en los procesos de inmigración al proporcionar vías claras y estructuradas”.
En 2025, Bestie recibió la confirmación de su residencia permanente tras un proceso administrativo que comenzó en 2022, y recordó entre lágrimas cómo compartió la noticia con Darleny Bustillos, la funcionaria responsable de acompañarla en el trámite.
PUBLICIDAD
El video viral que celebraba su éxito propició además oportunidades laborales imprevistas: fue contactada por “bastantes negocios” que solicitaron su colaboración en campañas de promoción en redes sociales, y ahora trabaja desde su casa en un centro de atención al cliente.
La historia personal inspira a otros migrantes y activa redes regionales de apoyo
El impacto de la viralización ha trascendido su historia individual. La Bestie relató a la agencia internacional de noticias EFE cómo su caso anima a otras personas indocumentadas a iniciar el proceso de regularización ante las autoridades beliceñas, sorteando el temor a la deportación: “Solo compartir mi experiencia me ha abierto bastantes puertas en el país, no solo como inmigrante, sino para otras personas que son inmigrantes también, que ellos digan ‘no tengo papeles, pero si La Bestie puede, yo también puedo’”.
El aumento en las consultas llevó a la Organización Internacional para las Migraciones, agencia de la ONU, a proporcionarle un contacto oficial, que ahora difunde para auxiliar a quienes buscan asesoría en trámites de residencia. La Bestie señaló a la agencia internacional de noticias EFE: “La gente es amable, tengo dos trabajos, económicamente estoy bien, mi familia está orgullosa de mí”.
PUBLICIDAD
Actualmente, modelos de regularización como el de Belice se debaten esta semana en Nueva York en el Foro de Examen de la Migración Internacional, el mayor espacio multilateral para el seguimiento de compromisos globales sobre migración segura y ordenada, donde el caso de Bestie y el balance oficial forman parte del análisis de buenas prácticas en la materia.