La violencia volvió a golpear con crudeza a la capital hondureña tras el asesinato de un adolescente de apenas 14 años, en un hecho que ha generado consternación entre los habitantes de la colonia Villa Nueva, en Tegucigalpa.
La víctima, identificada como Omar Ovidio Muñoz Domínguez, fue perseguida y ultimada por sujetos armados la noche del jueves, en un ataque que, según las autoridades, refleja la peligrosidad de las estructuras criminales que operan en la zona.
PUBLICIDAD
Alrededor de las 9:45 de la noche, residentes de la zona reportaron haber escuchado múltiples disparos; poco después se confirmaría la muerte del adolescente.
De acuerdo con los informes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), aproximadamente 50 casquillos de armas automáticas fueron localizados en la escena, lo que sugiere la participación de varios atacantes y consolida la hipótesis policial sobre la intervención de organizaciones criminales en el hecho.
PUBLICIDAD
La víctima fue interceptada cerca de las 9:00 de la noche cuando, según testimonios, corría desesperadamente pidiendo auxilio mientras intentaba refugiarse en una vivienda.
“¡Ábranme, ayuda, me quieren matar!”, gritó el joven, sin lograr encontrar protección ante el temor generalizado que impera por la presencia de grupos delictivos en el barrio. La persecución culminó en las cercanías de una quebrada, donde finalmente fue alcanzado y privado de su libertad antes de ser ejecutado.
PUBLICIDAD
Las autoridades desplegaron un operativo inmediato tras el asesinato y lograron la pronta captura de Joaquín Donay Hernández Hernández, de 38 años, conocido como “El Tío”.
Según la DPI, Hernández Hernández, originario de Marcala pero residente en la colonia Villa Nueva, es identificado como miembro activo de la Pandilla 18, considerada una de las estructuras delictivas de mayor peligrosidad en el país.
PUBLICIDAD
Los informes preliminares indican que el detenido ostentaba el rango de “HOMI palabrero”, lo que le confería funciones de liderazgo y coordinación de actividades ilícitas, incluidas ejecuciones y control territorial en la zona.
En paralelo, la policía informó que un segundo individuo, presuntamente involucrado en el mismo crimen, logró darse a la fuga al percatarse de la llegada de los agentes.
PUBLICIDAD
Durante su escape, el sospechoso abandonó una pistola calibre 9 milímetros con todas sus municiones, la cual fue incautada y será sometida a análisis balísticos para determinar su uso en el asesinato de Muñoz Domínguez y en otros hechos violentos recientes en Tegucigalpa.
Estos peritajes resultan fundamentales en el proceso investigativo que sigue en desarrollo y que podría derivar en nuevas capturas en el marco de las acciones para desarticular la estructura criminal responsable, según informó la División de Delitos Contra la Vida de la DPI.
PUBLICIDAD
El asesinato de Muñoz Domínguez evidenció, una vez más, la exposición de los menores de edad a la violencia de las pandillas que dominan barrios de la capital hondureña.
Residentes de Villa Nueva manifestaron su preocupación ante el deterioro de las condiciones de seguridad y la ausencia de alternativas que garanticen la protección de la niñez, describiendo un ambiente marcado por el miedo constante a las represalias de los grupos criminales.
PUBLICIDAD
El llamado colectivo busca acelerar el fortalecimiento de estrategias de prevención y la aplicación estricta de la justicia.
Las indagaciones continúan mientras Hernández Hernández será puesto a disposición del Ministerio Público para enfrentar el proceso legal por su supuesta participación directa en el homicidio.
PUBLICIDAD
Las autoridades hondureñas no descartan que se produzcan más detenciones en las siguientes horas, ampliando el cerco sobre las estructuras criminales que operan en Tegucigalpa y mantienen en alarma a la comunidad, especialmente entre quienes se ven más expuestos a la violencia armada.