Lo que en un inicio se manejaba como un presunto secuestro en el occidente de Honduras terminó convirtiéndose en una historia que ahora está bajo investigación policial por posible simulación del delito.
Una menor de 17 años, que había sido reportada como víctima de secuestro, fue localizada sana y salva por agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), luego de un operativo desplegado en diversos puntos del país y la activación de protocolos especializados de búsqueda.
Según el informe preliminar, la adolescente, originaria del municipio de Yamaranguila, en el departamento de Intibucá, Honduras, salió de su vivienda el 19 de abril con destino a su centro educativo en La Esperanza y no regresó a su hogar al finalizar la jornada.
Investigación policial
Luego de haber sido localizada, la menor comunicó a las autoridades que los mensajes enviados a sus familiares respondieron a una decisión propia. Ante esta declaración, la Dirección Policial de Investigaciones abrió una nueva línea de investigación por simulación del hecho.
Los agentes indicaron que el expediente podría establecer el delito de simulación de infracción inexistente, regulado por el artículo 529 del Código Penal hondureño, que sanciona la denuncia o creación de delitos falsos que provocan el uso de recursos de seguridad y justicia.
Tanto la menor como otro joven vinculado al caso fueron remitidos a las instancias correspondientes para la continuación del proceso legal.
Diversas denuncias
Esta situación no constituye un hecho aislado. En Honduras, las autoridades han dado a conocer casos similares en los últimos años, en los que supuestas víctimas de secuestro fueron posteriormente localizadas al comprobarse que los hechos habían sido simulados.
Según cifras de la Unidad Nacional Antisecuestros (UNAS), durante 2025 se registraron varias denuncias que derivaron en investigaciones por simulación de secuestro, algunas asociadas a intentos de obtener dinero, evadir responsabilidades o generar presión familiar. Desde UNAS informaron: “Durante 2025 se registraron múltiples denuncias que derivaron en investigaciones por simulación de secuestro”.
El Ministerio Público también notificó la apertura de expedientes por estos hechos, describiendo casos en los que los implicados utilizaron llamadas falsas, mensajes intimidatorios y montajes para aparentar crímenes inexistentes. Para 2026, las autoridades continúan identificando este tipo de situaciones, lo que mantiene bajo vigilancia el fenómeno dentro de las líneas de trabajo de la DPI.
Operaciones policiales
Aunque no todas las denuncias falsas llegan a la instancia judicial, fuentes de seguridad advierten que un porcentaje de los reportes de secuestro que se atienden anualmente resultan ser simulaciones, aspecto que representa un desafío operativo para las unidades especializadas.
Estas acciones afectan el uso de recursos estatales: cada alerta activa protocolos que implican la movilización de personal, tecnología y coordinación entre distintas instituciones, lo que puede retrasar la atención de casos reales.
Desde las instancias oficiales subrayaron que “la simulación de delitos no solo constituye una falta penal, sino que también afecta la confianza en los sistemas de denuncia y seguridad”. Debido a ello, han hecho un llamado a la ciudadanía para actuar con responsabilidad y utilizar los mecanismos de emergencia únicamente en situaciones reales.