Casi 8.000 migrantes murieron en rutas irregulares en 2025, confirma la OIM

El último balance del Proyecto Migrantes Desaparecidos indica que miles de personas han perdido la vida o desaparecido durante desplazamientos por rutas no autorizadas

Menores no acompañados en un centro de migrantes (UNICEF/MARTA ANTONIOLI)

La migración irregular sigue cobrando miles de vidas cada año. En 2025, cerca de 8.000 personas murieron o desaparecieron mientras intentaban llegar a otros países en busca de mejores condiciones de vida, protección o reunificación familiar, de acuerdo con el más reciente informe del Proyecto Migrantes Desaparecidos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

El dato, que se sitúa en torno a las 7.900 víctimas, supone una reducción frente a las más de 9.000 registradas en 2024, considerado el año más letal desde que se tienen registros sistemáticos. La OIM señala que la cifra refleja la persistencia de una crisis global estructural.

Según el organismo: “El número de muertes sigue siendo inaceptablemente alto”. Advierte que estos datos son mínimos estimados, ya que muchas muertes no se registran debido a la falta de información, la inaccesibilidad de algunas rutas o la ausencia de mecanismos de monitoreo en regiones remotas.

Read more!

Rutas Peligrosas

El informe revela que más del 40% de las muertes ocurrieron en rutas hacia Europa, consolidando esta región como uno de los principales destinos migratorios y también como uno de los más peligrosos. El Mediterráneo central permanece como el corredor más mortífero del mundo, con al menos 1.330 fallecidos en 2025.

A continuación figuran rutas marítimas y terrestres de alto riesgo, como la travesía del Atlántico hacia las Islas Canarias, donde embarcaciones precarias enfrentan largas distancias, corrientes impredecibles y escasa asistencia en caso de emergencia.

Desde 2014, más de 80.000 personas han muerto o desaparecido durante movimientos migratorios irregulares en todo el mundo, cifra recabada por la OIM.

En el caso de Honduras, la dinámica migratoria muestra una reducción de los flujos, aunque no necesariamente una mejora en las condiciones de seguridad. Durante 2025, el tránsito de migrantes por el país cayó drásticamente, pasando de más de 374.000 personas en 2024 a cerca de 39.000, una disminución cercana al 90% atribuida al endurecimiento de políticas migratorias en Estados Unidos y otros países de destino.

El retorno de hondureños sigue siendo relevante: más de 34.000 fueron deportados entre enero y octubre de 2025, en su mayoría desde territorio estadounidense, mientras que miles más continúan regresando en 2026. Honduras mantiene su papel como país de origen, tránsito y retorno.

Fenómeno migrante

En África y América, aunque con menor visibilidad mediática, también se registran pérdidas relevantes de vidas, especialmente en el desierto del Sahara, la selva del Darién y otras rutas clandestinas utilizadas para evadir controles migratorios.

El informe también resalta cifras alarmantes en otras regiones del mundo. En Asia, el cruce entre Afganistán e Irán dejó más de 1.300 muertos, muchos de ellos en contextos de violencia, condiciones climáticas extremas o tráfico de personas. El golfo de Bengala y el mar de Andamán reportaron cerca de 900 muertes, en su mayoría de personas rohinyás que huyen de persecución y condiciones precarias en Myanmar y Bangladés.

n Asia y África, rutas como el Sahara, el Darién y el golfo de Bengala sumaron más de 2.200 muertes migratorias en 2025.

Desde 2014, cuando la OIM comenzó a recopilar estos datos de forma sistemática, se han documentado más de 80.000 muertes y desapariciones en rutas migratorias en todo el mundo. La migración irregular se ha convertido así en una de las crisis humanitarias más persistentes y mortales del siglo XXI.

La OIM estima que al menos 340.000 personas han sido afectadas directamente por la pérdida de un ser querido durante este periodo, muchas de ellas sin posibilidad de recuperar los cuerpos o conocer el destino final de sus familiares.

Factores estructurales

Entre los factores que influyen en esta situación están los conflictos armados, la inestabilidad política, la desigualdad económica y los efectos del cambio climático, que empujan a miles de personas a abandonar sus hogares. Además, existen políticas migratorias más restrictivas en los países de destino, que limitan las vías legales de acceso y aumentan la dependencia de redes de tráfico y contrabando.

Pese a los esfuerzos internacionales, la migración irregular persiste como una realidad para millones que no encuentran alternativas seguras. La OIM recalca que mientras no se aborden las causas estructurales que obligan a migrar, las cifras de muertes continuarán.

Read more!