El nuevo fiscal interino Marcio Cabañas tras ser oficialmente notificado sobre su nombramiento, señaló que esta transición, será clave para definir el futuro inmediato del Ministerio Público y su capacidad de responder a reclamos históricos de la sociedad hondureña en materia de justicia y transparencia institucional.
En el marco de un proceso histórico para el sistema de justicia hondureño, Cabañas afirmó que recibirá el mandato bajo lo establecido por la Constitución y la ley del Ministerio Público y que, desde su asunción, ha mantenido reuniones virtuales con los directores institucionales para garantizar instrucciones de continuidad.
El objetivo declarado es redoblar esfuerzos para combatir “el delito, la corrupción, la criminalidad organizada y los delitos comunes”, una deuda que, según su diagnóstico, el Estado mantiene con la población.
Dentro de sus primeras acciones, Cabañas manifestó que diariamente se mantendrá la presentación de requerimientos fiscales y que estos se regirán bajo “criterios de objetividad, legalidad y debido proceso”.
Añadió que solamente aquellos casos con pruebas suficientes serán llevados a tribunales, buscando sentencias condenatorias. “Soy un fiscal de carrera, conozco los procesos investigativos y judiciales”, destacó: “Me ha caracterizado ser objetivo y respetuoso de la ley y la Constitución, y bajo esos principios vamos a regirnos”, puntualizó.
Cabañas confirmó que hasta el momento no ha establecido contacto con Johel Zelaya, el titular suspendido. Señaló que el ente acusador del estado permanece atento a las decisiones del Congreso Nacional sobre el juicio político, cuyas resoluciones, de acuerdo con Cabañas, podrían llevar a evaluaciones y análisis internos para definir responsabilidades institucionales.
En un mensaje dirigido al personal, el funcionario remarcó que su gestión buscará “reactivar y motivar al equipo para ofrecer respuestas efectivas a la población”. Recalcó la prioridad de sostener la operatividad del Ministerio Público sin permitir que el proceso político interfiera en la misión de perseguir el crimen.
La situación se desarrolla en un momento de cuestionamientos sobre la legitimidad y el rol del Ministerio Público en Honduras. El proceso contra Zelaya ha sido caracterizado como un punto de inflexión para la justicia hondureña y ha reavivado el debate sobre la instrumentalización política de la institución y su actuación en casos de alto impacto nacional.
El Ministerio Público de Honduras, encabezado ahora de manera interina por Cabañas, atraviesa un período de escrutinio público e incertidumbre. La admisión del juicio político a Zelaya por el Congreso Nacional y la consecuente suspensión del titular han desatado una crisis institucional que expone la fragilidad de la confianza ciudadana en los órganos de persecución penal.
El propio Cabañas subrayó el compromiso de “lograr sentencias condenatorias” como eje de su gestión, prometiendo que “solo los casos con sustento probatorio serán llevados ante los tribunales”. Este enfoque busca contrarrestar percepciones extendidas de que el Ministerio Público se ha desviado de sus objetivos fundacionales y ahora atiende, en parte, a intereses políticos.
Fiscal interino
Marcio Cabañas Cadillo, quien se desempeñaba como fiscal adjunto, y ahora ocupa el cargo como nuevo fiscal interino del Ministerio Público, cuenta con especialización en Derecho Penal y experiencia como docente universitario, asumió el cargo tras una trayectoria que comenzó en el año 2000 y lo llevó a dirigir investigaciones de alto perfil, como el saqueo del IHSS.
Entre las primeras acciones tras asumir la jefatura, el funcionario anunció la convocatoria de directores y fiscales estratégicos con el objetivo de asegurar la continuidad de las investigaciones dentro de la entidad.
Su carrera inició como fiscal de delitos tributarios antes de desempeñarse en casos destacados. El fiscal interino resaltó que la operatividad inmediata es prioritaria para la institución.