El Gobierno de la República de Honduras anunció este domingo que, a partir del 23 de marzo de 2026, asumirá el 50 % del incremento en los precios de los combustibles mediante un apoyo económico temporal, con el objetivo de proteger la economía de las familias hondureñas ante el alza internacional del petróleo provocada por la crisis geopolítica en la región del Medio Oriente.
De acuerdo con el comunicado oficial del Gobierno de Honduras: “El Gobierno absorberá la mitad del aumento en los precios de los combustibles, como una medida responsable en favor de la población”.
Ajuste de precios y costo fiscal semanal
La medida implica que el incremento real de 9.94 lempiras (unos 0.38 centavos de dólar) por galón de gasolina regular se reducirá a la mitad, por lo que el aumento final en bomba será de L 4.97 por galón (alrededor de $0.20). Para el diésel, el alza real de L 17.12 por galón también será absorbida parcialmente por el Gobierno, resultando en un ajuste final en bomba de L 8.56 por galón. Un dólar estadounidense equivale a un aproximado de 26.5 lempiras.
Estaba previsto que este lunes los hondureños enfrentaran el mayor aumento en los precios de combustibles registrado en los últimos años, ubicándose entre los países más caros de Centroamérica, lo que ha empujado a las autoridades nacionales a implementar medidas de contención para mitigar el impacto social y fiscal.
El presidente Nasry Asfura detalló que Honduras consume semanalmente 6.5 millones de galones de diésel y 4.2 millones de galones de gasolina regular, lo que implica un desembolso estatal de 116 millones de lempiras semanales solo en diésel y L 44 millones semanales en gasolina regular.
Al referirse al aporte global, el presidente Asfura puntualizó: “Son aproximadamente L 160 millones de lempiras semanales que se están poniendo de sus impuestos para ese aporte económico”.
Según el comunicado oficial del Gobierno de Honduras, el respaldo económico representa L 74.885.000 semanales; sin embargo, el presidente indicó que la cifra total llega a L 160 millones de lempiras semanales al considerar ambos combustibles.
Objetivo de la medida y el contexto internacional
El Ejecutivo explicó que la decisión busca aliviar la carga económica de los hogares y mitigar el impacto en la cadena productiva nacional ante el encarecimiento de los combustibles. Asfura vinculó el ajuste a la coyuntura internacional: “Esperamos que la situación en el Medio Oriente, que la guerra termine lo más pronto posible, porque todos anhelamos paz, tranquilidad y prosperidad”.
Esta crisis refleja la exposición de la región frente a la inestabilidad internacional del petróleo y plantea desafíos inmediatos para la economía hondureña.
El conflicto en el Estrecho de Ormuz elevó el precio internacional del petróleo
El detonante principal del aumento del petróleo ha sido el conflicto en el Estrecho de Ormuz, un paso clave donde circula el 20% del petróleo mundial. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), las tensiones militares en la zona provocaron cuellos de botella en el suministro global, impactando directamente los precios de referencia del crudo Brent y WTI utilizados por Honduras y el resto de la región.
A la crisis geopolítica se sumó una reducción inesperada en los inventarios estadounidenses de destilados, principal fuente de combustible para Centroamérica. La propia AIE informó este descenso en las reservas, lo que llevó a que la gasolina terminada en el mercado norteamericano, de la cual depende Honduras, elevara su precio internacional de compra durante marzo.
Además del alza en el valor del crudo, la región enfrentó un fuerte incremento en los costos logísticos. Las primas de seguro y las tarifas del transporte marítimo subieron considerablemente como resultado del mayor riesgo geopolítico. Esta situación encareció el flete de hidrocarburos hacia puertos clave como Puerto Cortés en Honduras y Acajutla en El Salvador, agravando el aumento final percibido por los consumidores según puntualizó esta semana la Secretaría de Energía (SEN) de Honduras.
El Gobierno de Honduras reiteró que continuará monitoreando el comportamiento de los mercados internacionales y que adoptará nuevas medidas de ser necesario para proteger la estabilidad económica y el bienestar de la población. Se informó que la vigencia de la medida y sus ajustes dependerán de la evolución del conflicto internacional y del mercado del petróleo.