La Sala I del Tribunal de Sentencia de San Pedro Sula, en Honduras ordenó prisión preventiva para Kleivin Emilson Orellana Guzmán, tras la revocación de una medida sustitutiva anterior por decisión de la Corte de Apelaciones de lo Penal.
El acusado, señalado como presunto cabecilla de la estructura criminal denominada La Kleivona, permanecerá privado de libertad mientras enfrenta el proceso judicial, en el marco de una investigación por el asesinato de un agente de la Policía Municipal de La Lima en enero de 2023 y nuevos cargos por asociación para delinquir
Las autoridades localizaron y capturaron a Orellana Guzmán el domingo pasado durante un operativo en la aldea La Protección, municipio de Choloma, departamento de Cortés. Su aprehensión era una de las prioridades para la Policía Nacional de Honduras, que había dispuesto 500 mil lempiras de recompensa a quien aportara información sobre su paradero.
En este despliegue, encabezado por la Dirección Nacional Policial Antidrogas (DNPA), el Comando de Operaciones Especiales y otras fuerzas de seguridad comunitaria, se arrestó a tres personas y se incautó un arsenal: ocho armas largas de uso prohibido, aproximadamente 60 cargadores, diez chalecos antibalas, varios cascos balísticos y dos vehículos Rhino.
Con la resolución de este lunes, Orellana Guzmán será trasladado a la Penitenciaría Nacional de Támara, ubicada en las afueras de Tegucigalpa, donde quedará recluido mientras avanza el proceso judicial.
La investigación tiene su origen en el homicidio de Henry Jonathan Mejía Velásquez, agente de la Policía Municipal de La Lima, quien fue asesinado el 31 de enero de 2023 en Cortés. El tribunal aseguró que la causa está en fase avanzada, con la audiencia de proposición de medios de prueba programada para el 25 de marzo. En dicha instancia, el Ministerio Público y la defensa presentarán las pruebas que buscan incluir en el juicio oral y público.
Este proceso no es el único que pesa sobre el acusado. De acuerdo con fuentes judiciales, Orellana Guzmán figura también como imputado en una investigación por asociación para delinquir, donde se vincula a uno de sus hermanos.
En ese expediente independiente, ya se había dictado la medida de prisión preventiva, luego de que las autoridades consideraron suficientes los indicios de participación en actividades delictivas organizadas en la zona norte del país.
Durante el operativo que culminó con la detención de Orellana Guzmán, los agentes de la Policía Nacional fueron recibidos a disparos por presuntos miembros de la estructura investigada, lo que generó un enfrentamiento armado y la muerte de uno de los supuestos integrantes del grupo.
Las autoridades detallaron que la persona herida falleció posteriormente, y se realiza el proceso de identificación oficial.
En el procedimiento no solo hubo capturas. La policía reportó el decomiso de cuatro paquetes de una sustancia que podría ser cocaína, enviada a laboratorios para su análisis.
Tanto el arsenal como la presunta droga fueron atribuidos a la organización señalada, y los investigadores plantean hipótesis de delitos relacionados con el narcotráfico y la tenencia ilícita de armas.
La familia del detenido desmintió la versión oficial. La esposa de Orellana Guzmán, en declaraciones a medios de comunicación, aseguró que el fallecido en el enfrentamiento era José Will Orellana Guzmán, cuñado del acusado, cuyo cuerpo permanece en la morgue de San Pedro Sula. Explicó: “Llegaron a hacer una emboscada, me los desnudaron a los dos, a mi esposo y a Will. Los agarraron a quemarropa. Me le dispararon en la espalda a Willy y lo mataron lastimosamente”.
Afirmó también que la familia se dedica a labores agrícolas como parte de una empresa campesina y rechazó de forma tajante la existencia de un grupo criminal llamado La Kleivona. Señaló que el conflicto se origina por disputas de tierras entre cooperativas en la región de Los Bajos de Choloma. Tras su arresto, el propio Orellana Guzmán agregó: “Se trata de una persecución. Nosotros somos una empresa campesina, yo no quiero problemas”.
El vocero Ruy Barahona, de los Tribunales de Justicia de la zona norte, señaló que el acusado deberá someterse a las audiencias fijadas mientras persista la prisión preventiva. Las pesquisas seguirán su curso para precisar el alcance de las actividades de la presunta estructura La Kleivona y la implicación de otros posibles miembros. Las autoridades prevén que en las próximas semanas se definirán las responsabilidades penales de Orellana Guzmán y el futuro de la supuesta red delictiva investigada.