La advertencia del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) sobre una inminente transición al fenómeno de El Niño en el trimestre de mayo a julio de 2026 genera preocupación por el futuro inmediato de la producción agrícola en Guatemala.
Las proyecciones más recientes, presentadas en la Mesa Técnica Agroclimática (MTA) del departamento de Guatemala, prevén un impacto significativo sobre cultivos clave y un escenario de reducción de caudales, que podría comprometer la seguridad alimentaria nacional y exigir medidas inmediatas para la protección de los agricultores y sus cosechas.
La sesión técnica del MAGA incluyó un dato central: existe una probabilidad del 88 % de transición hacia una fase activa de El Niño en el periodo analizado.
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De acuerdo con el análisis divulgado por el MAGA, este fenómeno puede provocar suelos secos, menor disponibilidad hídrica y grandes desafíos para el cultivo de maíz, frijol y café, pilares de la dieta y economía rurales. El mismo informe de la cartera destaca que Guatemala podría registrar anomalías de temperatura entre 0,5 °C y 2 °C por encima del promedio histórico en la región, una cifra que acentúa la urgencia de preparar estrategias de adaptación y mitigación.
El fenómeno de El Niño y sus riesgos sobre cultivos estratégicos en Guatemala
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación subrayó que la MTA —coordinada por el propio MAGA— funciona como un espacio de análisis científico destinado a evaluar las condiciones climáticas futuras para diseñar respuestas que protejan a las familias productoras ante eventos extremos.
En este marco, la advertencia central es que la evolución de El Niño elevará el riesgo de estrés hídrico en cultivos. Las consecuencias más probables incluyen la reducción de caudal en fuentes de agua y la desecación de suelos, condiciones que afectan directamente a semillas y plantaciones, especialmente durante etapas críticas de crecimiento.
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Los expertos de la mesa técnica recomendaron a los productores adoptar sistemas de captación y cosecha de agua de lluvia, además de implementar mecanismos de riego tecnificado como goteo o aspersión, que permiten optimizar el uso del recurso hídrico. Otra sugerencia clave es seleccionar variedades de cultivos resilientes y tolerantes a la sequía, así como fomentar la diversificación productiva con el fin de reducir la vulnerabilidad agraria frente a variaciones climáticas abruptas.
La MTA subrayó la necesidad de un manejo eficiente no solo del agua, sino también de los sistemas de drenaje en las fincas. Pese a que las lluvias totales podrían estar por debajo de los niveles normales, los especialistas advirtieron sobre la posibilidad de eventos aislados de precipitación intensa capaces de causar erosión de suelos y la proliferación de enfermedades fúngicas si no se controla el drenaje adecuadamente.
Acciones técnicas y respaldo institucional en la lucha contra el cambio climático
La reciente jornada de la MTA contó con el apoyo de AgroHub, un proyecto impulsado por la Universidad Zamorano y BID Lab, cuya labor es fortalecer la innovación climática y la resiliencia del ecosistema agroalimentario nacional, según informó el MAGA.
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El acompañamiento técnico de la Dirección de Coordinación Regional y Extensión Rural (Dicorer) tiene como objetivo trasladar las recomendaciones científicas directamente a los municipios del departamento de Guatemala. Con estas estrategias, el ministerio busca transformar el conocimiento técnico en acciones concretas que garanticen el bienestar y la seguridad alimentaria de las familias rurales frente a una temporada climática adversa.
Las proyecciones actuales, según el Ministerio, confirman que las anomalías térmicas previstas y el riesgo de sequía prolongada exigen a los agricultores modificar sus prácticas inmediatamente y acatar las medidas recomendadas para evitar pérdidas en la próxima cosecha y proteger la estabilidad alimentaria de la región.
El comité de emergencia acuerda medidas preventivas para enfrentar impactos en el sector agropecuario
La ministra María Fernanda Rivera Dávila encabezó una reunión del Comité de Emergencia que resolvió implementar acciones anticipatorias frente a la variabilidad climática que afecta al sector agropecuario.
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Como parte de estas medidas, se promueve la creación de Mesas Técnicas Agroclimáticas, orientadas a definir lineamientos específicos según el sector y el territorio, con el objetivo de fortalecerla resiliencia de la producción agrícola, según informó la titular del área.
Entre las iniciativas decididas, la cartera publicará boletines semanales con análisis climático y recomendaciones técnicas para cada territorio. “Los boletines incluyen análisis de las condiciones climáticas y recomendaciones específicas por territorio”, detalló la ministra Rivera Dávila al dirigirse a los productores agrícolas. También se anunció la activación de mesas agroclimáticas y la difusión de sugerencias técnicas para respaldar la toma de decisiones en el sector.