La incidencia promedio de la roya del café en Guatemala descendió a 12.0 % en marzo de 2026, según el monitoreo nacional realizado por Asociación Nacional Del Café (Anacafé) y Centro de Investigaciones en Café (Cedicafé).
Este dato supone una reducción de 3.6 % respecto al mismo mes de 2025, lo que revela un control parcial de la enfermedad tras un periodo de lluvias esporádicas, descenso de la humedad relativa y aumento de la temperatura en todo el país.
El informe realizado por Anacafé y Cedicafé señaló que la epidemia se encuentra ahora en su fase terminal o de descenso. El gráfico comparativo, incluido en el monitoreo, confirmó que esta tendencia descendente se repite en este mismo periodo de los años recientes, alineada con la llamada “época de descenso” de la enfermedad.
Este resultado respondió a una combinación de factores: aplicación de programas preventivos, lluvias irregulares, menor humedad y temperaturas elevadas.
Según el reporte, el éxito de los programas preventivos de fungicidas se tradujo en diferencias marcadas de incidencia: en la Región III (Escuintla, Chimaltenango, Guatemala capital, Sacatepéquez y El Progreso), por ejemplo, la cifra bajó a 15.7 % en fincas protegidas, en contraste con el 51.5 % en fincas sin manejo registrado en igual área.
Los resultados variaron entre regiones, pero el patrón se mantuvo: las parcelas bajo manejo preventivo presentaron cifras más bajas de incidencia en todas las zonas cafetaleras. Por otra parte, en región I (San Marzos y Quezaltenango), la brecha se situó en 9.9 % con manejo frente a 20.4 % sin medidas.
Mientras que la Región II (Retalhuleu, Suchitepéquez y Sololá) reportó 10.9 % con manejo y 18.6 % sin él. La Región IV (Santa Rosa, Jalapa, Jutiapa), 3.7 % versus 7.8 %; Región V (Huehuetenango y Quiché), 18 % frente a 31.9 %; Región VI (Baja Verapaz y Alta Verapaz), 6.8 % contra 10 %; y Región VII (Izabal, Zacapa y Chiquimula), 12.8 % con manejo ante 14,0 % sin aplicar controles.
El monitoreo identificó que el mantenimiento de prácticas agrícolas preventivas fue determinante para limitar la incidencia del hongo durante el periodo analizado. El boletín remarcó que, aunque la enfermedad se halla en fase de descenso, existe un riesgo de repunte si los productores relajan las medidas de control.
Prácticas preventivas, clave para contener la roya
Con base en datos de marzo de 2026, las asociaciones recomendaron iniciar de inmediato las labores de poda y desombrado en aquellas fincas donde la cosecha ha concluido o está por terminar, como parte del programa de Rentabilidad Sustentable.
El objetivo es reducir el inóculo antes del inicio de la próxima temporada lluviosa, etapa en la que el riesgo de proliferación de la roya se incrementa.
El informe también incluyó una advertencia clave hacia los productores: el retraso en los programas preventivos, combinado con condiciones climáticas favorables para el hongo, puede disparar la incidencia nuevamente y generar pérdidas económicas adicionales.
El llamado del sector es a fortalecer la coordinación entre productores y técnicos para proteger la cosecha y garantizar la sostenibilidad del café guatemalteco frente a la amenaza constante de la roya.