Un diente molar de la antigua civilización maya hallado en la colección osteológica del Museo Popol Vuh de la Universidad Francisco Marroquín, en Guatemala, revela una incrustación de jadeíta firmemente adherida en su superficie oclusal.
Esta intervención dental, inédita entre los registros arqueológicos mayas, sugiere una sofisticación técnica y un razonamiento aún no del todo comprendido sobre el manejo de la salud bucodental en Mesoamérica.
Aunque la mayoría de las modificaciones dentales intencionadas en esta cultura tenían propósitos estéticos y se limitaban a los dientes anteriores, este hallazgo introduce un interrogante sobre la posible existencia de prácticas terapéuticas o rituales más amplias.
Según el estudio publicado por ScienceDirect, el análisis tomográfico indica que el procedimiento fue realizado durante la vida del individuo y no después de su muerte, lo que aporta una nueva dimensión al entendimiento de la odontología prehispánica.
La evidencia obtenida mediante tomografía computarizada de haz cónico demostró una calcificación distrófica extensa de la cámara pulpar, prueba inequívoca de que el individuo experimentó una respuesta biológica vital ante la incrustación.
De acuerdo con el equipo que publica en ScienceDirect, la morfología dental —una pulpa amplia y bien conservada, con cuernos y conductos radiculares definidos— indica que se trataba de un adulto joven al momento de la intervención.
Este resultado constituye el primer reporte de una decorativa de jadeíta inserta en un molar posterior en el contexto maya, donde previamente tales prácticas se habían reservado exclusivamente a los dientes visibles en la sonrisa.
Las modificaciones dentales intencionadas con fines terapéuticos o paliativos han sido documentadas desde el Paleolítico Superior y el Neolítico en Europa, Asia y América. Por ejemplo, Oxilia y colaboradores describieron en Italia casos que datan de entre 14.160 y 12.740 años antes del presente: un molar tratado de una lesión cariosa mediante herramientas de sílex y dos incisivos con perforaciones rellenas de betún, presumiblemente con função terapêutica. En Mehrgarh, Pakistán, Coppa et al. informaron de once intervenciones de perforación en molares neolíticos, algunas asociadas a caries, aunque su propósito exacto permanece incierto.
Incluso existen antecedentes de obturaciones con cera de abejas en dientes de 6.500 años de antigüedad, cuya finalidad era proteger piezas agrietadas.
Las modificaciones dentales mayas: prácticas estéticas y su rareza en molares
En Mesoamérica y otras regiones de América Latina, la perforación y el embellecimiento dental intencional estaban extendidos en épocas prehispánicas, como lo documentan estudios pioneros de Fastlicht, Herrera y Solís, Saville y Tiesler, entre otros.
Entre los mayas y otras culturas de la región, estas modificaciones se realizaban casi exclusivamente en los dientes anteriores —incisivos y caninos, raramente en premolares— con el propósito de insertar piedras y otros materiales, en una clara manifestación de identidad social y estética. La pericia de los practicantes en ambas tradiciones evidencia la profundidad de los saberes técnicos alcanzados.
A pesar de la alta prevalencia de lesiones cariosas y abscesos atribuibles al consumo intensivo de maíz, son escasos los registros de intervenciones terapéuticas sistemáticas en dientes mayas. Schnell y Scherer señalaron que la extracción dental se utilizaba para tratar piezas afectadas, y se han hallado pocos ejemplos de perforación, rebaje y relleno de cavidades con betún en Guatemala y Belice.
Hasta este análisis de ScienceDirect, no hay documentación previa de piedras como la jadeíta empleadas para rellenar o tratar cavidades en un molar posterior.
El hallazgo del molar con jadeíta desafía las interpretaciones tradicionales
La pieza estudiada presenta una cavidad perfectamente delimitada en la intersección de los cuatro principales cúspides del primer molar mandibular izquierdo, retenida por un material cementante. Imágenes CBCT permitieron determinar el carácter vital de la intervención y descartan que se tratara de una práctica funeraria o postmortem.
El hecho de que la pieza dental intervenida se ubique en una posición no visible lleva a suponer un propósito diferente al ornamental, predominante en la mayoría de las modificaciones dentales mayas documentadas hasta ahora.
Aunque no es posible determinar si el procedimiento perseguía una función terapéutica, paliativa o simbólica excepcional, el caso obliga a ampliar las hipótesis sobre la comprensión maya del cuerpo y la salud bucal.
Este descubrimiento documentado por ScienceDirect establece un precedente inédito y habilita nuevas líneas de investigación interdisciplinaria sobre la diversidad de las intervenciones dentales en el mundo mesoamericano antiguo.