El economista Jorge Miguel Castillo Castro presentó su renuncia irrevocable a la Superintendencia de Competencia de Guatemala apenas seis meses después de asumir el cargo, mientras la institución atraviesa una fase de instalación y enfrenta cuestionamientos sobre su estructura y funcionamiento. El anuncio, realizado por el Directorio de la Superintendencia de Competencia en un comunicado emitido el 10 de marzo de 2026 en las redes sociales de la institución, marca el inicio de un periodo de transición para el organismo que regula la competencia en el país.
La renuncia será efectiva una vez que se designe al reemplazo, situación que mantiene al funcionario en sus funciones hasta la culminación del proceso de selección.
La renuncia de Castillo Castro ocurre seis meses después de su elección. Castillo Castro fue elegido el 13 de octubre de 2025 como el primer Superintendente de Competencia de Guatemala, tras una votación de dos a uno en una sesión oficial del Directorio de la entidad. Esta designación marcó la creación de una figura inédita en el país, habilitada tras la aprobación de la Ley de Competencia, cuyo objetivo es regular y promover condiciones equitativas en el mercado local.
El periodo de Castillo llegarías hasta 2031, según la resolución 6-2025 del Diario Oficial de Guatemala.
La comunicación oficial de la Superintendencia atribuye la dimisión a “motivos personales”. Según The New York Times (y citados por el medio República de Guatemala), fuentes cercanas al proceso mencionaron presiones internas y externas como factores determinantes en la decisión de abandonar el cargo, en momentos en que la institución todavía se encontraba en proceso de organización.
La Superintendencia de Competencia es la entidad estatal encargada de promover y proteger la libre competencia en Guatemala, garantizando mercados justos que beneficien a consumidores y empresarios. Acorde al portal oficial del sitio su función principal es promover, proteger y garantizar la libre competencia en los mercados, mediante la prevención y sanción de prácticas monopólicas, la promoción de condiciones de competencia y la eliminación de barreras a la competencia que impiden el funcionamiento eficiente de los mercados.
Cuestionamientos sobre salarios. Desde su creación, la Superintendencia de Competencia enfrentó varias críticas públicas. Entre los principales señalamientos figura el salario asignado a las autoridades, incluida la cifra correspondiente al superintendente y a los directores, considerada excesiva por sectores ciudadanos y actores políticos en relación con una entidad de reciente formación.
Surgieron también dudas sobre los procedimientos de contratación. Diversos sectores calificaron como poco claros los primeros procesos internos de selección, lo que generó cuestionamientos acerca de la transparencia de la gestión durante la instalación de la institución, indicó el medio La República.
Trayectoria de Jorge Miguel Castillo Castro
Antes de asumir la Superintendencia, Castillo Castro era reconocido como economista, egresado de la Universidad Rafael Landívar, con estudios de posgrado realizados en Corea del Sur. Su experiencia profesional abarcó funciones de responsabilidad en varias instancias del Estado de Guatemala, incluyendo el Ministerio de Economía, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Trabajo.
La renuncia obliga al Directorio de la Superintendencia de Competencia a definir los pasos próximos en el proceso de transición institucional. De acuerdo con el comunicado oficial, “la renuncia será efectiva cuando el Directorio designe a su reemplazo”, y adelanta que el calendario y las reglas de selección se informarán públicamente para garantizar la integridad del proceso.