El exespecialista del Ejército de Guatemala, Noel de Jesús Beteta álvarez, fue hallado muerto este sábado en su celda de la Granja Modelo de Rehabilitación Pavón, según informaron las autoridades penitenciarias. El deceso de Beteta álvarez, de 61 años, se produjo después de casi dos décadas de reclusión, tras haber sido condenado como autor material del asesinato de la antropóloga Myrna Mack en 1990, un caso que marcó un hito en la investigación de violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado interno, de acuerdo con reportes oficiales.
Las autoridades confirmaron que recibieron la alerta sobre la emergencia en el penal a las 5:18 horas de la mañana. Al llegar, los equipos médicos constataron que Beteta álvarez ya no presentaba signos vitales. Según la información oficial, el ex sargento mayor se encontraba recluido desde el 20 de agosto de 2007, cumpliendo una condena de 30 años de prisión por el delito de asesinato, tras ser identificado judicialmente como el ejecutor del crimen contra Mack. El caso tuvo amplia repercusión internacional y fue señalado por organismos de derechos humanos como un ejemplo de la impunidad que prevalecía en el país durante aquella época, según registros de la época.
Durante el proceso judicial, Beteta álvarez admitió en varias entrevistas grabadas haber asesinado a Myrna Mack el 11 de septiembre de 1990, según su propio testimonio ante el Tribunal Tercero de Sentencia. En esas declaraciones, el exmilitar afirmó que actuó bajo órdenes superiores, identificando al entonces coronel Juan Valencia Osorio como quien le dio instrucciones directas y mencionando que el general Edgar Godoy tenía conocimiento de la operación. Esta confesión fue considerada una pieza clave por la parte acusadora, ya que, como quedó registrado en el expediente judicial, “Beteta admitió que es él y su voz las que aparecen en el vídeo y los casetes, que ya figuran como prueba documental en este juicio”.
En una de las audiencias celebradas en septiembre de 2002, Beteta álvarez también acusó a la querellante adhesiva, Helen Mack, y al fiscal Mynor Melgar, de haberle ofrecido dinero, drogas y la posibilidad de salir del país a cambio de declarar, afirmaciones que ambos negaron rotundamente. Helen Mack, hermana de la víctima, rechazó las acusaciones y destacó que “en ningún momento le ofreció droga, ni dinero, ni prometió facilitarle un viaje a Estados Unidos, pues él ya se encontraba convicto”. Melgar, por su parte, aclaró que en la fecha señalada no trabajaba en el Ministerio Público. Según la acusación, estas declaraciones de Beteta fueron interpretadas como un intento de restar credibilidad a la prueba testimonial en su contra.
El testimonio de Beteta álvarez formó parte fundamental de las sesiones del Tribunal, al aportar detalles sobre las operaciones de inteligencia, contrainteligencia y vigilancia ejecutadas por el Departamento de Seguridad del Estado Mayor Presidencial (DS-EMP), donde prestó servicios. Inicialmente, el procesado había declarado que sus funciones se limitaban a la protección del presidente y de altos funcionarios, pero en el juicio precisó que participó en actividades de seguimiento a personas consideradas de interés para las fuerzas armadas.
De acuerdo con la documentación judicial, Beteta fue condenado en 1993 a 25 años de prisión, pena que posteriormente se amplió a 30 años en 2007. El video y los casetes que contienen su confesión directa fueron presentados como prueba documental, contribuyendo a la condena de otros implicados en el caso, en particular del coronel Valencia Osorio. Las audiencias también incluyeron testimonios de familiares de la víctima, representantes del Ministerio Público y otros testigos clave.
En la etapa final del proceso, el Tribunal programó la comparecencia del expresidente Vinicio Cerezo y la continuación de la revisión de la prueba documental. El fallecimiento de Noel de Jesús Beteta álvarez ocurre en un momento en el que el caso Mack aún mantiene repercusión en la memoria judicial y social de Guatemala, tal como señalan fuentes oficiales y organismos internacionales.