El Ejército de Guatemala ejecutó durante la mañana y parte de la tarde de este miércoles una requisa focalizada en la Granja Modelo de Rehabilitación Penal “Pavón”, ubicada en Fraijanes, como parte de las acciones emprendidas tras la declaración de Estado de Prevención por el gobierno.
El operativo, realizado en coordinación con fuerzas de seguridad civil, tuvo como objetivo fortalecer el control y la seguridad del centro penitenciario, prevenir actividades ilícitas y reforzar los protocolos internos, según informaron fuentes oficiales del ejercito de Guatemala.
En la primera información que brindó el Ejercito, las autoridades localizaron armas de fuego, munición, sustancias ilícitas y equipos electrónicos.
De acuerdo con la información divulgada en la cuenta oficial de la institución, por la tarde, el personal incautó una pistola Glock de 9 mm, 27 cartuchos del mismo calibre, 50 colmillos de presunta cocaína, paquetes de presunta marihuana, televisores, bocinas, dispositivos móviles, radios portátiles, rúters de internet, además de bebidas alcohólicas y un gato.
Según el reporte oficial, el procedimiento se encuentra sustentado en los Acuerdos Gubernativos 40-2000 y 285-2012, los cuales establecen los parámetros para operativos de control y registro en centros penitenciarios del país. hasta el momento la requisa sigue en curso y se estará actualizando la información
El Ministerio de Gobernación y el Ejército de Guatemala señalaron que la requisa responde a la necesidad de actualizar los protocolos internos y evitar la comisión de delitos desde el interior de la prisión. Fuentes del gobierno resaltaron en la cuenta oficial de Facebook que el Estado de Prevención permite a las fuerzas de seguridad restringir temporalmente algunas libertades civiles y realizar operativos sin orden judicial previa, con el propósito de restaurar la estabilidad y el control institucional en centros de alta conflictividad.
La Granja Modelo de Rehabilitación Penal “Pavón” ha sido escenario de incidentes violentos en años recientes. El presidente Bernardo Arévalo decretó un estado de emergencia nacional tras una serie de disturbios en varias prisiones del país, incluyendo la de Pavón, situación que derivó en la toma de rehenes y enfrentamientos entre internos y fuerzas de seguridad.
El gobierno atribuyó la organización de estos hechos a integrantes del Barrio 18, quienes exigían traslados de líderes y condiciones especiales de reclusión.
Las acciones recientes, según precisó el Ejército de Guatemala, buscan garantizar el respeto al marco legal vigente, promover la transparencia institucional y proteger a la población. En declaraciones otorgadas por el ejercito, voceros militares subrayaron que el operativo se realizó bajo estricta observancia de los protocolos establecidos y en coordinación con el sistema penitenciario nacional.
El presidente Arévalo reiteró que la administración no negociará con estructuras criminales y continuará implementando medidas excepcionales para prevenir incidentes similares en otras penitenciarías.
Además, las autoridades comunicaron que se mantendrán activos los dispositivos de seguridad en las inmediaciones de los centros penitenciarios y se actualizarán los procedimientos de control interno como parte de la política de prevención y respuesta ante riesgos.
Las requisas y acciones de control penitenciario forman parte de una estrategia integral que incluye la restricción temporal de derechos civiles, suspensión de actividades escolares y refuerzo de la presencia militar en áreas consideradas de alto riesgo.
El Estado de Prevención sigue pendiente de aprobación por parte del Congreso, aunque su aplicación es inmediata por decreto presidencial.