En su primer mensaje, tras haber llegado al país, el encargado de negocios de la embajada de los Estados Unidos en Guatemala expresó sus condolencias por el asesinato de agentes de la Policía Nacional Civil, calificando el hecho como un “acto cobarde”. El representante reafirmó el respaldo de Estados Unidos en la lucha contra la violencia y el narcotráfico en la región, subrayando que su prioridad absoluta es detener la migración ilegal, impedir el cruce de drogas y violencia por la frontera sur tanto en Guatemala como en suelo estadounidense.
Entre los compromisos reiterados, destacó el apoyo al gobierno del presidente Arévalo y la intención de continuar colaborando “de manera directa y práctica” en la búsqueda de resultados positivos. El funcionario remarcó la importancia de mantener“ un comercio fuerte y justo” que favorezca a ambos países, señalando que las empresas estadounidenses, como Walmart y Cisco, contribuyen con inversiones, innovación y empleos bien remunerados en Guatemala.
Contrastandocon las inversiones provenientes de China, subrayóque la tecnología y los enfoques estadounidenses proporcionan ventajas sin los“costos negativos” asociados a la inversión china.
Durante este año, ambos países celebran los250 años de la independencia de Estados Unidos, festividad que se promoverá bajo el lema Freedom250, además de los 177 años de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Guatemala. El diplomático enfatizó que “Estados Unidos primero no significa Estados Unidos solo, significa alianzas fuertes y efectivas como las que tenemos aquí en Guatemala”.
En su trayectoria diplomática más reciente, Barrett ocupó funciones clave en Panamá, destacándose por su papel central en la gestión de crisis migratorias en el Darién. Supervisó la coordinación con autoridades panameñas para lograr una reducción de los flujos de migrantes y ampliar los vuelos de repatriación.
Además, dirigió proyectos humanitarios por más de 50 millones, entre los que se incluye una clínica de 1.7 millones de dólares en Guna Yala en conjunto con el Comando Sur.
Barrett también colaboró con la transmisión del mensaje de Washington sobre la importancia de la infraestructura estratégica y la contención de la influencia china en el Canal de Panamá.
La carrera de Barrett exhibe una progresión regular en puestos de liderazgo y gestión económica, lo que lo posiciona como un operador diplomático de primera línea más allá de un perfil ceremonial.
El nombramiento de John M. Barrett como jefe interino en Guatemala, se dio después que el embajador de Estados Unidos en Guatemala, Tobin John Bradley, concluyera su gestión diplomática, una etapa caracterizada por la cooperación bilateral en seguridad y la promoción de proyectos estratégicos, y confirmó su salida tras órdenes de traslado oficiales emitidas desde Washington.
Previo a parcharse de Guatemala, el propio Bradley enfatizó en X su gratitud a la sociedad guatemalteca: “Me despido profundamente agradecido por la confianza que me brindaron y por permitirme ser parte de su historia”, según publicó lahora.gt.
Durante su ejercicio, Bradley impulsó acuerdos como la modernización del Puerto Quetzal—eje para el comercio y la seguridad marítima— y respaldó el ingreso del aguacate Hass guatemalteco al mercado estadounidense.