Flor Peña (Foto GENTE)
Flor Peña (Foto GENTE)

Florencia Peña (43) y Ramiro Ponce de León (43) se van a casar pero a su manera. Entre las cosas que los papás de Felipe (siete meses) acordaron antes de tomar la decisión es que "el poliamor o la pareja abierta será una opción" para ambos.

Además, la actriz cuenta cómo tomaron sus hijos Tomás (15) y Juan (9) la noticia y de que manera intenta criar hijos que vivan sin prejuicios y con sintiéndose libres.

–Alguna vez me dijiste que no crees en la monogamia.
–Estoy convencida de que la monogamia no ayuda a que las personas se elijan de un modo libre, auténtico. La cultura nos impone acatarla, lo que implica reprimir cualquier otro sentimiento o necesidad. Y como en todo orden de la vida, la prohibición nunca conduce a un buen lugar. La monogamia no debería ser un acuerdo social sino interno, de cada pareja. Tal vez un "sentate, mirá, me pasa esto y es sólo sexual, nada tiene que ver con nuestro amor", abriría un análisis interesante de lo que pasa, se evitaría tanto dolor bilateral de la traición. Quienes fuimos infieles sabemos cuánto se padece.

–¿Ya está en práctica?
–Todavía es un ejercicio en mi cabeza. Así que por ahora sólo garcho afuera…(risas). En serio, sé que en algún momento el poliamor, la pareja abierta o lo que fuese, será una opción para nosotros. Aunque yo estoy más cerca de la idea de incluir a alguien a nuestra intimidad…¡Porque soy demasiado controladora y tengo que ver todo!  Vamos de a poco, que recién aprendí a dominar mis celos, eh…

–¿A fuerza de distancia?
–¡A fuerza de Ramiro! Al principio la vida a kilómetros me generaba los peores miedos. Pero él, sabio como es, me dejó en claro que desde ese lugar jamás funcionaríamos. Se puso firme: "Mirá Flor, más voy a querer estar con vos cuando más floja esté la cuerda". Yo, que siempre fui tan coercitiva, aprendí a no perder tiempo en investigaciones, elucubraciones y fantasmas. Un día me dijo: "si querés estar con alguien más, ¿dejarías de hacerlo porque yo te dijese que no? Quien miente debe resolver cómo lo maneja". ¡El confía tanto en mi que hasta me pone nerviosa! (risas) En realidad confía en nosotros, en lo que tenemos, y eso me fascina.

Flor Peña (Foto GENTE)
Flor Peña (Foto GENTE)

–Y en contexto familia: ¿Cuál fue la reacción de tus hijos sobre tu casamiento?
–La frase más maravillosa fue de Juan, mi gran compañero. Y me dejó pensando una semana sobre el modo en el que leen mi "donde pongo el deseo pongo la concreción", de mujer power. "Juani…vamos a casarnos", le dije. Y me respondió: "Qué bueno, má….¿Y Ramiro lo sabe?".

–¿Hay un manual Peña para educar a tres generaciones en simultáneo? 
–Me ocupa mucho ser la mamá que cada uno de ellos necesita. Pero en líneas generales, tenemos una sola norma: el respeto por las individualidades. En casa cada uno come cuando tiene hambre, duerme cuando tiene sueño y no se entra al cuarto del otro sin antes golpear la puerta. Aquí no hay solemnidades: se habla de todo, simple, directo y en un marco amoroso. Jamás prohíbo. Decirle a un hijo "no hagas esto", es decirle "hacelo sin que me entere". Y no instauro castigos, explico las consecuencias. ¿Decidís tener sexo? Ok, tené en cuenta usar forro, porque existen enfermedades venéreas y no vas a querer tener un bebe a esta edad. ¿Te intriga tal o cual sustancia? Sabé que pueden llevarte a sitios terribles. Confío en lo que les di, en este micromundo (su casa) de gente libre y feliz, sin manuales pero con herramientas para afrontar cualquier decisión. Mis hijos jamás me escucharán decir: "porque yo sé lo que es bueno para vos". ¡Si ni yo lo sé! En todo caso será un: "vengan, descubrámoslo juntos".

Flor Peña y Ramiro Ponce de León
Flor Peña y Ramiro Ponce de León

Por Sebastián Soldano