Del mismo modo que con los medicamentos, en la cosmética más no es siempre mejor. El exceso no multiplica los beneficios y hasta puede ser contraproducente. ¿Aumento el efecto si aplico una gran cantidad? ¿Si lo hago más de una vez al día? ¿Si empiezo a usarlos desde muy joven?
El sitio Santé Magazine trasladó estas dudas a dos expertos: Joëlle Ciocco, dermatóloga, y Alain Géloën, director de investigación en el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS, por sus siglas en francés)
¿A qué edad se debe empezar a usar una crema antirrugas?
¿Es recomendable empezar a hacerlo desde temprano, por ejemplo, a partir los 25 años?
La respuesta de los especialistas a esta pregunta es categórica: no.
Es cierto que la prevención es clave porque cuando la arruga se forma y es visible, ya es tarde para evitarla y para los tratamientos no invasivos. Aun así, los expertos recomiendan empezar a usar los productos anti-age cuando la piel realmente lo necesita.
Hasta entonces, a los 20, 25 años, una crema hidratante es suficiente, pero se la debe acompañar con una protección solar cada vez que se vaya a exponer la piel a los rayos UV. Esta precaución es calificada como “indispensable” por los profesionales consultados por Santé Magazine.
Un artículo del diario El Mundo, aclara qué sucede cuando se aplica una crema antiarguas en una piel joven: además del desperdicio de dinero, puede ser perjudicial porque la cantidad de materia grasa que contienen estos productos es excesiva para pieles jóvenes y puede favorecer la aparición de brillos y la dilatación de los poros o su taponamiento, al no poder eliminar el exceso de sebo. Esto a su vez puede generar brotes de acné. La edad recomendada para empezar está entre los 30 y los 35 y, hasta entonces, la clave es la protección solar.
¿Tiene sentido no aplicarse la crema de tanto en tanto?
“Una pequeña dieta no hace daño porque, a veces, la piel se satura de cosméticos”, responde la dermatóloga Joëlle Ciocco. Esto puede incluso hacerse durante dos días, lo que permite hacer una especie de revisión del estado de nuestra piel. “Durante un fin de semana estaría muy bien, e idealmente durante un período en el que se esté en el campo, lejos de la contaminación de la ciudad. El protocolo es simple: limpiar bien la piel por la noche y refrescarla por la mañana, sin aplicar ni crema ni maquillaje durante 48 horas”.
¿Cuánta crema anti-age se debe usar?
Esto depende del tipo de cutis que se tenga por lo tanto no hay una respuesta estándar. Algunas pieles absorben más producto, otras menos. También depende del gusto personal. Hay mujeres que no toleran sentir la más mínima grasitud en el rostro, mientras que para otras no es un problema. El consejo de Joëlle Ciocco es una aplicación en dos etapas y cada vez en pequeñas cantidades. En la segunda pasada, se aplica la crema solo allí donde sentimos que nos hace falta.
¿Es posible duplicar los efectos de la crema anti-arrugas aplicándola dos veces al día?
No. Una aplicación diaria es suficiente para que la piel reciba los nutrientes y antioxidantes necesarios para prevenir o atenuar arrugas.
¿Se debe usar la misma crema para rostro y cuello?
“Esta zona es complicada de tratar —responde Joëlle Ciocco—. Cuando una mujer presenta una flacidez cutánea importante en la zona del cuello, será difícil encontrarle una solución únicamente cosmética. Sin embargo, prevenir ese descolgamiento aplicando el tratamiento facial también en el cuello y el escote, es un gesto recomendable”. Ahora bien, “para reafirmar la zona del cuello, también es necesario trabajar toda la musculatura para reforzar ese colchón de soporte de la piel, e incluso fortalecer la espalda”, agrega.
¿Hay que cambiar de crema de tanto en tanto?
“Sí”, responde Joëlle Ciocco, “y no porque exista un fenómeno de acostumbramiento, sino simplemente porque el entorno cambia. La piel es un órgano agredido por el exterior, empezando por el clima (sol, viento, frío...). Hay que adaptar nuestro ‘vestido cutáneo’. Cuatro veces al año, hay que reajustar el protocolo cosmético, ajustar las texturas, reevaluar las necesidades”.
¿Qué productos debo priorizar?
Si la piel tira –sin enrojecimiento ni picor–, es porque está seca y necesita grasa. Todos los tratamientos que contienen cuerpos grasos están entonces recomendados. Cuando se presenta una sensación incómoda, de irritación, se puede recurrir al aporte de aceites vegetales.
Ciocco enumera: los aceites clásicos de onagra, borraja o jojoba, además de otros menos conocidos como el de hipérico o de cáñamo, pero también beneficiosos para la piel.
¿Se debe aplicar una crema tratante por la noche y una protectora por la mañana?
Sí. La crema anti-arrugas debe aplicarse por la noche, que es cuando tiene lugar la reparación cutánea, que alcanza su pico en la madrugada. La crema de noche acompaña este proceso. “La proliferación celular se produce durante la noche, por eso resulta pertinente aplicar una crema tratante. Por la mañana, se detiene esa proliferación celular, prueba de que la piel se pone más en modo defensa. De modo que está totalmente justificado tener una crema nutritiva de noche y otra protectora de día”, dice Alain Géloën, director de investigación en el CNRS.