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Agustina Lecouna: “Los recuerdos los tenés que guardar adentro tuyo”

La actriz habló en Planes sobre el incendio en el que perdió objetos de toda una vida, su decisión de volver a estudiar Comunicación a los 48 años, la maternidad, el paso del tiempo y el teatro como un espacio de conexión en Miami

Agustina Lecouna repasó en Planes Podcast una vida atravesada por mudanzas, aprendizajes y proyectos en distintos países

Agustina Lecouna se define como curiosa, viajera, aventurera y en constante aprendizaje. En una entrevista para Planes Podcast, la actriz argentina repasó distintas etapas de una vida que fue cambiando de país, de rutinas y de proyectos, pero que mantuvo un mismo hilo conductor: la necesidad de seguir aprendiendo y de vivir con intensidad.

La conversación comenzó por su relación con el movimiento. Lecouna vivió en Argentina, Chile, Bélgica y Estados Unidos, y sus tres hijas nacieron en países distintos. Sin embargo, aclaró que ese recorrido no le quitó el deseo de volver a la Argentina y reencontrarse con la familia, los primos, los tíos, los abuelos y una identidad que, según explicó, sigue siendo central en su vida. “Siempre supimos que queríamos volver a la familia, a los primos, a los tíos, a los abuelos, a esa identidad que nos define”.

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El incendio que cambió su relación con lo materia

Uno de los momentos más sensibles de la entrevista apareció cuando habló de un incendio ocurrido en una baulera donde había dejado objetos personales antes de mudarse a Bruselas. Allí perdió recuerdos familiares, fotos, cuadernos escritos para sus hijas y pertenencias de enorme valor afectivo.

Entre esas cosas estaba, según contó, el piano que sus padres le habían regalado a los 15 años, fotos de toda su vida y cuadernos que había escrito para sus hijas cuando nacieron. También había objetos vinculados a la historia familiar de su marido. Esa pérdida, dijo, la obligó a repensar el sentido de guardar cosas para más adelante. “O entrás en depresión o decís: bueno, por algo es. Había que desprenderse de esto y para adelante”.

Desde entonces, asegura que dejó de acumular objetos con la idea de recuperarlos algún día. Para Lecouna, el aprendizaje fue claro: los recuerdos importantes no pueden depender únicamente de lo materia. “Los recuerdos los tenés que guardar adentro tuyo”.

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A los 48 años, Agustina Lecouna decidió retomar la carrera de Comunicación que había dejado pendiente cuando empezó a trabajar en Verano del 98

Volver a estudiar a los 48

Durante el episodio también habló de una decisión que tomó recientemente: retomar la carrera de Comunicación, que había dejado pendiente cuando comenzó a trabajar en Verano del 98. Había completado la cursada, pero le habían quedado finales por rendir. Con el tiempo, llegaron otros trabajos, mudanzas, países e hijas, y ese cierre académico quedó postergado.

A los 48 años decidió volver. La experiencia, contó, la enfrentó a una forma de estudio muy distinta a la que conocía. Mientras sus compañeros usan computadoras y herramientas digitales, ella volvió a los resúmenes impresos, los subrayados y la conversación oral con los profesores. “A mis 48 decidí que quiero terminar, porque la comunicación es una gran pasión también”.

Maternidad, pareja y una vida en movimiento

La maternidad apareció como otro eje central de la charla. Lecouna contó cómo los hijos, en cierta forma, la ayudaron a ordenar una vida que ella misma describe como caótica. También habló de la importancia del compañero que eligió para sostener ese proyecto familiar en medio de mudanzas, trabajos, teatro, estudios y cambios de país.

Al referirse a su marido, Diego, lo describió como un compañero paciente, sensible y criado en un universo de mujeres. Para la actriz, ese apoyo fue clave para poder seguir trabajando, estudiando, emprendiendo y viajando sin dejar de sostener la vida familiar. “Gracias a Diego puedo”.

La actriz también recordó etapas de maternidad atravesadas por decisiones difíciles. En una mudanza a Bélgica, mientras grababa en Buenos Aires, notó el impacto que la distancia del padre generaba en una de sus hijas y entendió que el núcleo familiar necesitaba estar junto.

La actriz Agustina Lecouna contó que vivió en Argentina, Chile, Bélgica y Estados Unidos, pero mantuvo el deseo de volver a la Argentina y a su familia

El paso del tiempo y la segunda mitad de la vida

Lecouna habló con franqueza sobre el paso del tiempo, la perimenopausia, los cambios físicos y algunas dificultades de salud. Contó que tiene condiciones autoinmunes y que atravesó episodios médicos vinculados a cambios hormonales. Lejos de presentarlo como una queja, lo ubicó como parte de una etapa que intenta vivir con calma, disciplina y nuevas prioridades. “El paso del tiempo me cuesta mucho. No lo padezco como un sufrimiento; trato de buscar contundencias internas, ya que las externas empiezan a notarse”.

En esa búsqueda, dijo, aparece la necesidad de conectar con proyectos, lecturas, personas y espacios que la nutran. Para ella, la respuesta no es resistir el envejecimiento sino amigarse con la idea y vivirlo de la mejor manera posible. “Me conviene más, en vez de resistir, amigarme con la idea para vivirlo lo mejor que pueda”.

El teatro como lugar de conexión

Hacia el final de la entrevista, Lecouna volvió sobre su vínculo con la actuación y con el teatro. Recordó Verano del 98 como una experiencia fundacional, habló de sus aprendizajes con directores y actores, y también de su presente teatral en Miami, donde participa de obras para público latino.

Para la actriz, el teatro tiene un valor especial en una época atravesada por las redes, la distracción y la tecnología. Lo describe como un espacio de encuentro real entre personas, historias y emociones compartidas. “El teatro conecta gente, conecta historias”.

En ese contexto, destacó la potencia de la comedia y la necesidad de reírse. Recordó una frase de su padre, que se convirtió en una especie de guía para su forma de vivir y de trabajar. “Creo que lo importante es cómo vivís lo que te pasa, no tanto lo que te pasa sino cómo lo vivís”.

Una aprendiz eterna

Sobre el cierre, Lecouna habló de sus próximos planes: seguir con obras de teatro en Miami, terminar los finales pendientes de Comunicación, proyectar una vuelta a Buenos Aires y continuar formándose. Se definió, una vez más, como una “aprendiz eterna”.

La entrevista dejó el retrato de una mujer que atravesó mudanzas, pérdidas, maternidad, cambios de carrera, reinvenciones y nuevos comienzos sin perder una idea de fondo: vivir con pasión, volver a empezar cuando sea necesario y encontrar en cada etapa una oportunidad para aprender. “Estoy muy agradecida con la vida que he tenido. Muy apasionada de la vida”.

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