Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos interceptaron y destruyeron tres drones vinculados a organizaciones criminales mexicanas esta semana en el Valle del Río Grande, al sur de Texas. De acuerdo con las autoridades, los aparatos representaban una amenaza directa para militares y agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
La operación marcó un nuevo paso en la estrategia de seguridad en la frontera con México, ya que para neutralizar los drones se utilizó un sistema láser militar de alta energía, el Army Multipurpose High Energy Laser. A diferencia de los métodos convencionales, esta tecnología emplea energía dirigida para inutilizar objetivos en vuelo sin usar munición.
El hecho tuvo lugar entre la noche del martes 25 y la madrugada del miércoles 26 de agosto, según informaron el Comando Norte de Estados Unidos (USNORTHCOM) y el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD).
PUBLICIDAD
Quiénes participaron en la operación
La ejecución de este operativo estuvo a cargo de la Fuerza de Tarea Conjunta de la Frontera Sur, una unidad militar creada en 2025. Este grupo cuenta con aproximadamente 8.000 miembros del servicio activo y tiene como objetivo principal respaldar las políticas de control migratorio y combate a los grupos delictivos de la administración del presidente Donald Trump.
El comandante de dicha fuerza, el Mayor General Curtis Taylor, afirmó mediante un comunicado oficial: “Las redes de cárteles están empleando cada vez más sistemas de aeronaves no tripuladas para facilitar el tráfico ilícito de personas y espiar activamente a nuestro personal y a nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley”.
Cómo funciona el sistema láser militar
La tecnología empleada forma parte de una nueva generación de armas de energía dirigida. Estos sistemas concentran un haz de luz de alta intensidad sobre el objetivo, lo cual provoca daños estructurales o electrónicos inmediatos. A diferencia de las armas de fuego, esta modalidad ofrece precisión y reduce los daños colaterales.
PUBLICIDAD
El Ejército de Estados Unidos incorporó este tipo de recursos para enfrentar incursiones aéreas de bajo costo. Aunque el Pentágono evitó identificar al fabricante específico del láser utilizado en esta ocasión, la empresa AeroVironment Inc entregó sus primeros sistemas multifuncionales de alta energía al ejército durante el verano de 2025.
Por qué los cárteles usan drones en la frontera
Los grupos criminales emplean aeronaves no tripuladas principalmente para labores de inteligencia. Austin Doctor, director de iniciativas estratégicas en el Centro Nacional de Innovación, Tecnología y Educación contra el Terrorismo, explicó que estas herramientas apoyan actividades como el tráfico de personas, armas y narcóticos.
Los delincuentes suelen adaptar modelos comerciales disponibles en el mercado para monitorear las rutas de patrullaje y detectar puntos débiles en la vigilancia fronteriza. Aunque los grupos criminales no han utilizado drones armados dentro del territorio estadounidense, sí existen registros de ataques con explosivos mediante estos equipos en regiones internas de México contra bandas rivales.
PUBLICIDAD
Antecedentes y otros incidentes con drones y láseres
El uso de sistemas de energía dirigida ha generado situaciones complejas recientemente. En febrero de 2026, el ejército estadounidense derribó por error un dron gubernamental en el área de Fort Hancock, también en el suroeste de Texas. Ese mismo mes, la Administración Federal de Aviación suspendió operaciones aéreas cerca del Aeropuerto Internacional de El Paso debido a desacuerdos internos sobre pruebas militares con láseres.
El despliegue del sistema de Tecnología de Enjambres de Vehículos Aéreos No Tripulados de Bajo Costo (LOCUST, por sus siglas en inglés), también de la firma AeroVironment Inc, causó una interrupción de siete horas en el espacio aéreo de la región. El secretario de Transporte, Sean Duffy, señaló en aquel entonces que las autoridades actuaron para responder a una incursión de drones de cárteles, lo cual calificó como una amenaza normalizada.
La reacción de México y repercusiones diplomáticas
El gobierno de Estados Unidos mantiene hermetismo sobre la ubicación exacta de los impactos de esta semana. Los portavoces militares evitaron aclarar si los derribos ocurrieron sobre territorio estadounidense o mexicano. Esta ambigüedad genera fricciones potenciales, dado que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó que cualquier acción unilateral de Washington en suelo mexicano constituye una violación a la soberanía nacional.
PUBLICIDAD
La cooperación entre ambos países continúa en materia de seguridad para combatir el incremento de drones en la franja fronteriza. Sin embargo, la implementación de medidas militares unilaterales con tecnología avanzada suma un nivel de complejidad a la relación bilateral, especialmente ante la presión del gobierno estadounidense por cumplir promesas de campaña relacionadas con la seguridad fronteriza.
PUBLICIDAD