Cada año, las ceremonias de graduación en universidades de Estados Unidos reúnen a figuras públicas, académicos y artistas que, frente a miles de estudiantes, comparten reflexiones sobre el inicio de la vida profesional. En esos discursos, que suelen circular ampliamente en redes sociales, se repiten ideas sobre esfuerzo, propósito, creatividad y resiliencia. Un análisis recopilado por The Washington Post destaca cinco intervenciones que han ganado relevancia por la claridad de sus mensajes.
Donovan Livingston
Uno de los casos más citados es el de Donovan Livingston, educador y orador que ha transformado su experiencia personal en un relato sobre desigualdad. En una de sus primeras intervenciones virales, Livingston se presentó ante estudiantes con un formato poco convencional: un discurso en forma de poesía hablada, en el que cuestionó las limitaciones del sistema educativo.
En aquel mensaje, recordó cómo se le percibía en la escuela y cómo esa etiqueta condicionó su trayectoria. “Yo estaba en séptimo grado cuando la Sra. Parker me dijo: ‘Donovan, podemos darle un buen uso a toda tu energía sobrante’”, relató al describir su infancia. En otro pasaje de su intervención, planteó una crítica al sistema educativo: “La injusticia consiste en decirles que la educación es la clave mientras sigues cambiando las cerraduras”. Con estas frases, el orador sintetizó la idea de que el acceso a oportunidades no siempre es igualitario.
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Años después, el propio Livingston volvió a dirigirse a una audiencia universitaria en Carolina del Norte, donde ejerce como docente. Allí reflexionó sobre el impacto que tuvo su primer discurso y cómo su mensaje evolucionó hacia la idea de descubrir fortalezas personales.
“He sido el agujero negro en el aula durante demasiado tiempo, absorbiéndolo todo, sin dejar escapar mi luz”, expresó, antes de cerrar con una frase que se volvió recurrente en su obra: “Pero esos días ya pasaron. Pertenezco a las estrellas. Y tú también”.
Shonda Rhimes
Otro enfoque frecuente en los discursos de graduación es la relación entre acción y aspiración. La productora Shonda Rhimes, creadora de series televisivas de alto impacto global, abordó este punto en una ceremonia en su alma mater, Dartmouth College. En su intervención, cuestionó el valor de limitarse a imaginar el futuro sin ejecutar acciones concretas.
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“Mientras ellos están ocupados soñando, la gente verdaderamente feliz, la gente verdaderamente exitosa, está ocupada actuando”, señaló Rhimes al plantear que el progreso no depende únicamente de la imaginación, sino del trabajo sostenido. En ese mismo discurso, relató su etapa universitaria y cómo sus aspiraciones iniciales no se materializaban mientras atravesaba dificultades económicas. Con el tiempo, su trayectoria la llevó a la industria audiovisual, donde logró consolidar proyectos como “Grey’s Anatomy” y “Bridgerton”.
En su mensaje, también hizo referencia a la experiencia de abandonar expectativas iniciales para construir una identidad propia. Esa transición, según describió, permitió redefinir sus objetivos sin depender de modelos externos de éxito.
Arthur Brooks
Desde otra perspectiva, el académico Arthur Brooks, especializado en el estudio de la felicidad y el bienestar, centró su discurso en el concepto de propósito vital. Durante una ceremonia en Vanderbilt University, planteó que las preguntas fundamentales de la vida no se limitan a la elección de una carrera.
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“En la universidad, te preocupas principalmente por un par de preguntas: cómo hacer las cosas y qué quieres hacer después de terminar la carrera”, explicó Brooks. Sin embargo, añadió que existe una dimensión más profunda: “Detrás de tu educación se esconde una pregunta más importante… el porqué de tu vida, el significado de tu vida, tu misión, tu propósito, tu vocación”.
Para ilustrar su idea, relató la experiencia de su hijo Carlos, quien atravesó una etapa de incertidumbre antes de definir su camino. Según Brooks, ese proceso incluyó decisiones como trabajar en el campo, incorporarse a los Marines y formar una familia antes de retomar estudios formales.
“Encontró el sentido de su vida”, afirmó el académico, al describir cómo la búsqueda de sentido puede preceder a la elección académica o profesional.
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Steve Jobs
En el ámbito tecnológico, el cofundador de Apple, Steve Jobs, dejó una de las intervenciones más citadas en la historia de las ceremonias de graduación. En un discurso pronunciado en Stanford en 2005, Jobs relató episodios de su vida que inicialmente parecían inconexos, pero que con el tiempo adquirieron coherencia.
Uno de esos momentos fue su paso por una clase de caligrafía tras abandonar estudios formales obligatorios.
“Aprendí sobre tipografías con y sin serifa… y me pareció fascinante”, explicó. En ese momento, no existía una relación clara entre ese aprendizaje y su futuro profesional.
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Sin embargo, años después, esa experiencia influyó en el diseño de la primera computadora Macintosh, que incorporó tipografías más elaboradas. “Fue la primera computadora con una tipografía preciosa”, señaló Jobs al explicar cómo decisiones aparentemente menores pueden adquirir relevancia con el tiempo.
Steve Carell
El actor Steve Carell, por su parte, abordó un enfoque más vinculado a las relaciones humanas y la actitud frente a la vida. En una ceremonia en Northwestern University, centró su discurso en la importancia de la empatía y la moderación frente al cinismo.
“Recuerda las pequeñas cosas, como ser amable, y que no estás solo”, dijo Carell al dirigirse a los graduandos. También insistió en la relevancia de mantener una actitud positiva en contextos de incertidumbre. “La amabilidad no es una debilidad. Es una fortaleza muy poderosa”, afirmó, al subrayar el valor de la conducta solidaria en entornos competitivos.
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En distintas universidades, estas intervenciones se repiten cada primavera ante nuevas generaciones que escuchan desde la tarima ideas sobre el futuro, el trabajo y la identidad personal. En algunos casos, esos discursos vuelven a circular años después en redes sociales o recopilaciones, asociados a momentos específicos de sus protagonistas, y se incorporan al archivo más amplio de las ceremonias de graduación en Estados Unidos.