Las legendarias alfombras rojas que cada año marcan el sendero de las estrellas en los premios Oscar rara vez permanecen más de unas horas bajo los focos y casi nunca generan debate más allá de quienes las recorren durante la ceremonia.
Sin embargo, este año, la discusión sobre su destino posterior cobró relevancia en redes sociales después de que Paige Thalia, una tiktoker de Los Ángeles, documentó en un video cómo rescató un fragmento del tapiz directamente de un contenedor próximo al Dolby Theatre, informó The Hollywood Reporter.
El relato viral generó una ola de sorpresa e indignación en línea, con cientos de usuarios que cuestionaron el desperdicio de un objeto tan representativo, utilizado solo unas horas y, aparentemente, descartado de inmediato. Esta reacción llevó a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas a explicar públicamente el destino de la alfombra tras la ceremonia.
De acuerdo con CBS News Los Angeles, la Academia declaró que el 95% de la alfombra utilizada en los Oscar se devuelve al proveedor tras el evento, mientras que el resto se dirige a procesos de reciclaje y gestión de residuos.
De alfombra de las estrellas a alfombra doméstica
La mañana posterior a los Oscar, Paige Thalia (@hellopaigethalia) reveló en su cuenta de TikTok cómo halló y trasladó a su casa un fragmento de la alfombra roja de los premios, que encontró en un contenedor próximo al recinto donde se realizó la gala. Según explicó a CBS News Los Angeles, la idea surgió tras mudarse y descubrir el alto costo de las alfombras. Al pasar por el lugar después de la ceremonia, observó los rollos y solicitó permiso para tomar uno.
El video se viralizó rápidamente y superó los seis millones de visualizaciones. La usuaria señaló al mismo medio que nunca imaginó tal alcance y describió como insólita la experiencia de trasladar la alfombra por la calle. Actualmente, utiliza el fragmento en su apartamento y lo considera una anécdota singular para compartir en reuniones.
Además, expresó su deseo de participar de la ceremonia que premia lo mejor del cine en el futuro: “Ojalá algún día esté pisando la alfombra roja donde está instalada, no en mi casa. Pero, por ahora, esto está bien”.
El destino real de la alfombra: reciclaje en números y procesos
Pese a la sorpresa generalizada que generó el video, los responsables del programa de reciclaje de los Oscar afirmaron que, al menos desde hace cuatro años, el material no termina en vertederos convencionales. Rob Thiess, codirector del Programa de Gestión de Alfombras de California de CARE, informó a The Hollywood Reporter que el tapiz, tras la gala, se traslada desde el Dolby Theatre hasta el centro de reciclaje Los Angeles Fiber, en Vernon.
En este centro, la alfombra se tritura en pequeños fragmentos, lo que permite reutilizar la materia prima en hasta 125 productos diferentes, entre ellos piezas de automóviles y carcasas de computadoras.
La magnitud de estas cifras contrasta con la realidad del sector. Según datos aportados por Thiess, California dispone de 179 puntos públicos de acopio de tapetes y recolecta cada año entre 80 y 90 millones de libras (36 y 40,8 millones de kilogramos) de material reciclable, aunque la mayor parte proviene de hogares particulares y no de eventos multitudinarios.
Alternativas sostenibles aún poco frecuentes en Hollywood
La Academia confirmó que la alfombra utilizada en los Oscar se fabrica, desde su origen, con materiales reciclados. Aunque este evento ha avanzado en sostenibilidad, la mayoría de las alfombras empleadas en otros eventos del sector, como premieres, galas y promociones, termina en vertederos.
Thiess advierte sobre la complejidad ambiental que representan estos materiales y explicó: “No se descomponen en 100 millones de años; no producen gas metano, no se pueden recolectar para generar energía. Es simplemente un material difícil de manejar que ocupa espacio”. Para el codirector, la clave está en transformar estos residuos en productos nuevos y anticipar el legado de materiales no biodegradables que le quedarán a las próximas generaciones.
Por su parte, Sheila Morovati, presidenta y fundadora de la organización ambiental Habits of Waste, propone alternativas previas a la trituración y el reciclaje, como donar las alfombras a escuelas u organizaciones sociales, o crear depósitos de almacenamiento similares a los que existen para vestuario, donde los tapetes puedan conservarse, limpiarse y utilizarse en futuras ocasiones, según explicó a The Hollywood Reporter.
Debbie Levin, presidenta de la Environmental Media Association, señaló al mismo medio que la opción más sensata sería el alquiler de alfombras: “No entiendo por qué alquilar una alfombra no sería la mejor opción, ya que se reutiliza constantemente. Tienen todos los colores imaginables y realmente no se necesita un logotipo en una alfombra porque no la fotografían”.
Lo cierto es que la gestión de las alfombras tras los eventos suele quedar relegada frente a las prioridades logísticas y presupuestarias de la industria. Por este motivo, Thiess lamentó: “Francamente, cuando se trata de dinero y de asegurar que la producción se desarrolle sin problemas, es una prioridad muy baja. En cuanto a las averías, simplemente pensamos: ‘Sáquenlo de aquí y pasemos al siguiente’”.