Una operación conjunta entre agencias federales y locales permitió localizar una red internacional acusada de hurtar vehículos en el área de Washington D.C. y Pennsylvania. El grupo utilizaba dispositivos electrónicos avanzados para reprogramar llaves y evadir los sistemas de rastreo.
Las autoridades informaron que el esquema, detallado en una imputación federal de 15 cargos difundida este martes, abarca el robo de al menos 20 automóviles que eran trasladados y vendidos tanto en Estados Unidos como en el extranjero, específicamente en Ghana, según la Oficina del Fiscal de Estados Unidos para el Distrito de Columbia.
A su vez, la acusación federal indica que la organización podría estar vinculada a más de 100 autos robados en la capital estadounidense y al menos 30 en el condado de Prince George’s, Maryland.
Utilización de garajes clandestinos y sofisticados métodos de ocultamiento
La investigación, que se prolongó durante al menos un año, estuvo a cargo del Departamento de Policía Metropolitana, la Unidad de Investigaciones Criminales de la Oficina del Fiscal Federal en el Distrito de Columbia y la Oficina de Campo del FBI en Washington. La policía del condado de Prince George’s también aportó asistencia.
Las pesquisas condujeron a un operativo especial en un centro de almacenamiento de automóviles en Decatur, Georgia, señalado como un eslabón logístico relevante en la estructura del grupo. Entre las pruebas obtenidas figura un dispositivo OBD-II hallado en un vehículo robado en Pensilvania en febrero de 2025, evidencia clave para determinar el método empleado por la organización.
La Oficina del Fiscal de Estados Unidos para el Distrito de Columbia precisó que los involucrados utilizaban estos equipos compatibles con sistemas On-Board Diagnostics (OBD-II) para reprogramar llaves inteligentes en blanco y eliminar la necesidad de forzar puertas o romper cristales, lo que facilitó el acceso a modelos recientes de Honda Civic, Honda CR-V, Acura TLX y Acura RDX.
La fiscal estadounidense Jeanine Pirro explicó en una conferencia de prensa en Washington D.C. el procedimiento: “Sin ventanas rotas, sin dramas… solo un elegante dispositivo electrónico y, en menos de un minuto, la computadora del auto se reprograma. El auto desaparece en 60 segundos. Bienvenidos al nuevo mundo del robo de autos".
Una vez que lograban el acceso, los autos se trasladaban a centros de almacenamiento, entre ellos un garaje ubicado en el sureste de Washington D.C. En estos lugares, la banda intercambiaba matrículas, ocultaba los números de identificación vehicular (VIN) y desactivaba los sistemas de GPS y Bluetooth de los vehículos, lo que impedía la localización y el rastreo remoto antes de enviarlos a su destino final.
Parte de los automóviles sustraídos se destinaba a la venta dentro de Estados Unidos, mientras que otros tenían como destino el extranjero. Las autoridades federales documentaron contenedores con vehículos robados en Baltimore, listos para embarcarse hacia Ghana.
Cinco detenidos y un fugitivo con pedido de captura
Las autoridades arrestaron e identificaron a Jacob Hernandez, de 29 años (Los Ángeles); Dustin Wetzel, de 23 años (Woodbridge, Virginia); James Young, de 23 años (Hyattsville, Maryland); Khobe David, de 24 años (Upper Marlboro, Maryland); y Chance Clark, de 25 años (Waldorf, Maryland). Un sexto sospechoso permanece prófugo y su identidad continúa bajo reserva.
Los cargos presentados contra los miembros de la organización incluyen conspiración para poseer, vender y transportar vehículos robados. El Ministerio Público Federal enfatiza que la acusación formal no representa prueba concluyente de culpabilidad; todos los imputados conservan la presunción de inocencia hasta que se pruebe lo contrario en un juicio.
El proceso judicial está bajo la responsabilidad de los fiscales auxiliares Jacob Green y Michael Lee, junto con la abogada Haley Pennington, de acuerdo con las autoridades.