El bisabuelo de este hombre hizo que millones llegaran a ser estadounidenses

Una historia familiar se transforma en el centro de un debate nacional, mientras la Corte Suprema reconsidera el acceso a la ciudadanía por nacimiento

El caso de Wong Kim Ark regresa al centro de la discusión sobre la ciudadanía estadounidense (Mother Jones )

De niño, Norman Wong escuchaba con frecuencia el nombre de su bisabuelo, Wong Kim Ark, en los pasillos del barrio chino de San Francisco. Hoy, ese mismo nombre aparece en los documentos y debates de la Corte Suprema de Estados Unidos, donde los jueces discuten si la ciudadanía por nacimiento seguirá siendo un derecho garantizado para todos los nacidos en el país, incluso si sus padres no son ciudadanos ni residentes legales.

La historia de Wong Kim Ark no solo marcó a su familia. Más de un siglo después de aquel juicio, el principio que su caso estableció está en el centro de una disputa nacional que podría cambiar la vida de millones de personas en Estados Unidos.

“Creíamos que podías salir adelante, que todo el mundo tenía una oportunidad justa. Creo que eso está en peligro ahora más que nunca”, expresó su bisnieto en diálogo con Mother Jones.

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La pregunta central es si la ciudadanía por nacimiento, establecida por la Enmienda 14 de la Constitución, puede ser restringida por decisión presidencial.

Donald Trump promueve la iniciativa que busca limitar la ciudadanía por nacimiento a hijos de ciudadanos estadounidenses o residentes legales. REUTERS/Evelyn Hockstein

El debate se reabrió cuando la administración de Donald Trump dictó una orden ejecutiva para limitar ese derecho solo a hijos de ciudadanos estadounidenses o residentes legales.

Aunque los tribunales inferiores bloquearon la medida, la Corte Suprema aceptó revisar el caso.

Qué está en juego en la Corte Suprema de Estados Unidos

Durante la audiencia, los magistrados mencionaron en reiteradas ocasiones el nombre de Wong Kim Ark, el hombre cuya batalla legal hace 128 años sentó el precedente que garantiza la ciudadanía a cualquier persona nacida en territorio estadounidense, sin importar el estatus migratorio de sus padres.

El fallo original de la Corte, emitido el 28 de marzo de 1898, determinó: “Todo niño nacido en Estados Unidos, de padres extranjeros domiciliados y residentes permanentes, es ciudadano del país, salvo los hijos de diplomáticos o de enemigos en ocupación hostil”.

Retrato de Wong Kim Ark, cuya victoria en la Corte Suprema de EE. UU. en 1898 estableció un precedente fundamental para la ciudadanía por nacimiento bajo la Decimocuarta Enmienda. ( National Archives)

Este principio —conocido como jus soli— sigue vigente y el Departamento de Estado de Estados Unidos lo respalda en su manual oficial sobre ciudadanía: “8 FAM 301.1, el Manual de Asuntos Exteriores del Departamento de Estado”.

La Corte Suprema ahora debe decidir si ese derecho puede ser recortado por un acto administrativo, lo que tendría efectos inmediatos sobre la vida de millones de estadounidenses.

El origen del derecho: la historia de Wong Kim Ark

La historia de Wong Kim Ark es mucho más que un episodio legal: es el reflejo de las tensiones raciales, las esperanzas y la lucha de toda una comunidad en la América de fines del siglo XIX. Nacido en 1873 en el corazón del barrio chino de San Francisco, Wong era hijo de inmigrantes chinos que habían hecho su vida en la ciudad, regentando una pequeña tienda y un local de carnicería.

Una concurrida calle asiática está llena de peatones que caminan entre tiendas de varios pisos bajo grandes letreros, mientras un vehículo transita por el centro de la vía. (Autor: © Unknown photographer, (20th century) | Crédito: Bridgeman Images Copyright: © Tallandier / Bridgeman Images)

Aunque él creció y trabajó en Estados Unidos —principalmente como cocinero y lavaplatos—, la discriminación era una constante: las leyes federales prohibían a los inmigrantes chinos acceder a la ciudadanía y restringían severamente su entrada y permanencia en el país.

En 1894, tras visitar a su familia en China, Wong Kim Ark intentó regresar a su hogar en San Francisco. Pero al arribar al puerto, se encontró con un muro inesperado: las autoridades, amparadas en la Ley de Exclusión China, le negaron el desembarco y lo mantuvieron detenido durante meses en barcos anclados frente a la costa, bajo la acusación de no ser ciudadano estadounidense.

A pesar de haber nacido en suelo estadounidense y de haber vivido allí toda su vida, fue tratado como extranjero, víctima de prejuicios basados en su origen y en la nacionalidad de sus padres. “Creo que todos esos líos de papeles les hicieron guardar silencio”, agregó Norman, refiriéndose al peso del caso en la historia familiar.

Dos comerciantes chinos posan frente a su concurrido puesto en un mercado tradicional en San Francisco. (Underwood Archives/UIG/Bridgeman Images)

La indignación no tardó en recorrer las calles de Chinatown. La comunidad, consciente de que el caso de Wong podía sentar un precedente para miles de familias, organizó una colecta y recurrió a la Asociación China Consolidada de Benevolencia para costear su defensa.

Los abogados de Wong presentaron un recurso de habeas corpus y sustentaron su derecho en la Enmienda 14 de la Constitución, que garantiza la ciudadanía a toda persona nacida en territorio estadounidense y sujeta a la jurisdicción del país.

La batalla legal fue larga y compleja. El gobierno argumentó que, por ser hijo de extranjeros y estar sujeto a la soberanía del emperador de China, Wong Kim Ark nunca podría ser considerado estadounidense. Sus abogados, sin embargo, defendieron que la Constitución protegía a todos los nacidos en el país, salvo raras excepciones (hijos de diplomáticos, enemigos en guerra o miembros de tribus indígenas fuera de la jurisdicción federal).

Norman Wong, bisnieto de Wong Kim Ark, expresó su preocupación ante la posibilidad de que la Corte Suprema limite el derecho a la ciudadanía por nacimiento. (Mother Jones )

El caso escaló hasta la Corte Suprema, donde Wong Kim Ark se convirtió en símbolo de un debate nacional. Finalmente, en 1898, el tribunal falló a su favor: reconoció su derecho a ingresar y permanecer en Estados Unidos, y estableció el principio de “jus soli” (ciudadanía por nacimiento) como fundamento de la identidad nacional.

El fallo no solo cambió la vida de Wong, sino que abrió las puertas de la ciudadanía a millones de personas nacidas en el país de padres inmigrantes, consolidando un principio esencial en la historia estadounidense.

Un documento amarillento de 1894, con una fotografía de Wong Kim Ark, detalla su derecho a regresar a Estados Unidos desde China. ( National Archives Catalog)

“Ahora ha pasado el tiempo, y tengo la ciudadanía por mi madre. Pero no todo el mundo puede obtener esa misma inmunidad, por así decirlo”, expresó Wong, en cuanto a las diferencias con otros casos actuales.

Y sobre su bisabuelo agregó: “Defendió sus derechos como estadounidense. No permitió que le negaran la ciudadanía”.

Un fallo que marcó a generaciones

El impacto del fallo de 1898 fue inmediato. Desde entonces, millones de personas acceden a la ciudadanía estadounidense por el simple hecho de nacer en el país, independientemente del origen o situación legal de sus padres.

Una madre sostiene a su hijo mientras ambos participan en una manifestación a favor de la ciudadanía por derecho de nacimiento frente al edificio de la Corte Suprema de los Estados Unidos en Washington D.C. (Nathan Howard/Reuters)

El manual del Departamento de Estado lo resume así: “Toda persona nacida en territorio estadounidense y que no esté bajo exclusiones diplomáticas, adquiere la ciudadanía al nacer”.

La decisión judicial solo excluye a hijos de diplomáticos, enemigos en ocupación hostil o miembros de tribus indígenas no sujetas a jurisdicción federal. Para todos los demás, la ciudadanía de nacimiento es un derecho garantizado.

Este principio ha sido fundamental para la integración social y la diversidad de la sociedad estadounidense.

El futuro de la ciudadanía por nacimiento depende de la decisión de la Corte Suprema.(AP - Brynn Anderson)

En este sentido, Norman advirtió acerca de las consecuencias de restringir la ciudadanía por nacimiento: “Los niños apátridas no tienen absolutamente ningún derecho. No tendrán ningún papel. No podrán ir a la escuela. Serán una clase 100 % inferior”.

El futuro de la ciudadanía en Estados Unidos

La decisión que tome la Corte Suprema en esta causa determinará si el derecho de suelo, vigente desde hace 128 años, puede ser modificado por decreto. Millones de personas nacidas en Estados Unidos podrían ver amenazada su condición de ciudadanos, dependiendo del estatus migratorio de sus padres en el momento de su nacimiento.

El busto de Wong Kim Ark realizado por la escultora Alicia Ponzio. (Mother Jones)

El país enfrenta un debate que no es solo legal, sino también social: ¿puede revertirse un derecho que ha definido la integración y la igualdad ante la ley durante más de un siglo?

Mientras la Corte delibera, el busto de Wong Kim Ark espera su lugar en el barrio chino de San Francisco, como recordatorio de que la historia de la ciudadanía sigue escribiéndose.

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