Un nuevo informe de investigación de Goldman Sachs, el banco de inversión, reveló las consecuencias que podrían enfrentar quienes pierden el trabajo a causa de la inteligencia artificial.
El estudio afirma que la automatización generada por tecnologías inteligentes implica despidos inmediatos y consolida dificultades económicas de larga duración para millones de trabajadores, de acuerdo con lo informado por CNN Español, la cadena de noticias.
La automatización derivada de la inteligencia artificial provoca la desocupación en múltiples áreas y altera la estructura del empleo por la sustitución de humanos por sistemas automáticos y procesos digitales, lo cual incrementa las desigualdades, especialmente en economías emergentes y desarrolladas.
Entre los sectores más afectados por la inteligencia artificial se encuentran la manufactura tradicional, el transporte y los servicios administrativos, ya que empresarios y empresas tecnológicas tienen el objetivo de reducir gastos de personal.
Solo en Latinoamérica, los empleos administrativos sufrieron un alza del desempleo de 5,8% en el último año, impulsada por el reemplazo de trabajadores humanos con asistentes virtuales y algoritmos de gestión.
Un asesor económico consultado por la cadena de noticias, especializado en tendencias laborales, expresó que “las empresas intentan ser más competitivas y trasladan la presión a los trabajadores con menos habilidades digitales”. Los analistas coinciden en que esta transformación amplía la brecha en el acceso a puestos cualificados y limita la readaptación de los sectores más vulnerables.
Consecuencias de la automatización y el desempleo tecnológico
El informe sostiene que la automatización motivada por inteligencia artificial ocasionará “cicatrices económicas” prolongadas si no se desarrollan políticas activas de formación y reconversión profesional. Los efectos de largo plazo incluyen menor aumento salarial y restricciones en la generación de empleos estables.
Un experto citado por CNN Español advirtió: “Si no hay intervenciones decididas, las consecuencias del desempleo tecnológico podrían persistir durante una generación”. La investigación menciona que la desocupación prolongada afecta la productividad y el bienestar social y psicológico.
Los economistas responsables del análisis describen distintas consecuencias para el desempleo relacionado con la inteligencia artificial:
- Impactos a corto plazo: para los trabajadores desplazados por la tecnología, encontrar un empleo puede requerir un mes más respecto a otros grupos. Sus ingresos ajustados a la inflación sufren caídas más pronunciadas (superiores al 3%) en comparación con otros trabajadores (cuyo impacto es bajo).
- Impactos duraderos: a los 10 años de perder el empleo, los ingresos reales de los trabajadores desplazados por la tecnología se hallaban 10 puntos porcentuales por debajo de los no desplazados. Estos trabajadores muestran una acumulación de riqueza más lenta, retraso en la adquisición de vivienda propia y postergación en la formación de hogar.
- Impactos variables y ventajas para trabajadores jóvenes: las repercusiones en los ingresos son menores para los trabajadores jóvenes, aquellos con educación universitaria y quienes residen en zonas urbanas. Los trabajadores con menor antigüedad y quienes aprovecharon oportunidades de recapacitación también presentan mejores resultados.
Los economistas señalaron que, aunque suele subrayarse el posible impacto negativo de la inteligencia artificial en los recién graduados, investigaciones previas muestran que los trabajadores jóvenes que cambiaron de empleo o actualizaron competencias obtuvieron mejores resultados.
Las recesiones agravan los resultados: los efectos del desplazamiento por tecnología se amplifican, traduciéndose en tres semanas adicionales de desempleo y un aumento de 5 puntos porcentuales en la probabilidad de sufrir periodos adicionales de desempleo.
Según Pierfrancesco Mei y Jessica Rindels, “en términos generales, estos patrones sugieren que el desplazamiento impulsado por la IA podría imponer costos duraderos a los trabajadores afectados, con efectos sustancialmente mayores cuando la pérdida de empleos coincide con una recesión”.
Estrategias y desafíos ante el desempleo tecnológico
Entre las respuestas institucionales y estatales se mencionan incentivos fiscales para la contratación de personas en proceso de reconversión digital y programas públicos de formación tecnológica.
La investigación destaca que organizaciones internacionales y gobiernos insisten en la urgencia de actualizar los sistemas educativos y desarrollar políticas inclusivas para quienes han perdido su empleo. Potenciar la incorporación laboral en programación, análisis de datos y robótica, según el informe, contribuiría parcialmente a la solución. No obstante, los expertos alertan que el ritmo de reinserción es insuficiente frente a la rapidez de los reemplazos tecnológicos.