Un grupo de investigadores de la Universidad de Texas en Austin, junto al MD Anderson Cancer Center, reconocido centro de investigación oncológica, desarrolló un compuesto experimental que podría transformar el futuro de la lucha contra el cáncer.
El fármaco, denominado Compound 1, induce una respuesta inmune en el organismo al hacer que las células afectadas se comporten como si estuvieran infectadas por un virus. Esta estrategia, según los especialistas, abre la puerta a reducir las dosis de quimioterapia y mejorar su eficacia a largo plazo.
Los hallazgos, publicados en la revista PNAS por el equipo dirigido por Jonathan Sessler, sugieren que otras quimioterapias también podrían adaptarse para aprovechar este mecanismo inesperado. En los experimentos, los científicos descubrieron que los ratones inoculados con células cancerígenas previamente tratadas con Compound 1 generaron una respuesta inmunitaria duradera, manteniendo a su organismo preparado ante posibles amenazas tumorales.
Sessler explicó a KUT News, medio público de información local, que el compuesto permite que “el cáncer se vuelva visible para el sistema inmune de un modo similar a los virus. Sabemos cómo combatir virus; el cáncer, en cambio, aprende a ocultarse”.
La investigación abordó un asunto central en el tratamiento oncológico: el concepto de auto-tolerancia, que consiste en que el sistema inmunológico evita destruir las propias células del cuerpo.
Por este motivo, el cáncer suele pasar inadvertido para las defensas del organismo y puede progresar sin ser detectado. Con la intervención de Matthew Levine, estudiante de posgrado en el equipo, se identificó por medio de la secuenciación de ARN que Compound 1 activaba genes vinculados a proteínas que reconocen infecciones virales.
Levine indicó a KUT News que su compuesto “activaba genes similares a los que se encienden cuando una célula está infectada por un virus, como sucede si te expones al covid-19”.
Nuevas posibilidades para la inmunoterapia y el tratamiento del cáncer
Este avance abre una vía para modificar la inmunoterapia. Tradicionalmente, la quimioterapia se administra en dosis elevadas para atacar las células con reproducción acelerada, lo que a menudo daña tejidos sanos y debilita el sistema inmune.
Para Brent Iverson, profesor de química que participó en el estudio, los resultados sugieren otra aproximación: “Si el sistema inmunológico es una parte importante de la respuesta terapéutica, no queremos destruir el sistema inmune al mismo tiempo que el tumor”, señaló en KUT News.
Emplear dosis más bajas podría minimizar los daños al sistema inmunológico y limitar la resistencia que las células cancerosas suelen desarrollar ante la quimioterapia, según añadió Levine.
La publicación de estos resultados en la revista PNAS marca un primer paso en este enfoque. Sin embargo, para introducir este método en la práctica clínica serán necesarios años de investigación y cooperación. Iverson subrayó: “No está listo para aplicación clínica, pero puede estarlo en el futuro”, motivo por el cual el equipo busca iniciar el diálogo con la comunidad química y clínica.
El concepto de mimetismo viral y próximos pasos
La hipótesis central del estudio, denominada mimetismo viral, sostiene que la clave radica en desencadenar respuestas inmunitarias propias de infecciones virales dentro de los tumores.
El equipo multidisciplinar incluye, además de Sessler, a la profesora de biosciencias moleculares Lauren Ehrlich de University of Texas at Austin y Ronald DePinho, profesor de biología del cáncer en MD Anderson Cancer Center.
Sessler sostuvo ante KUT News que lo más valioso en este tipo de investigación es la indagación continua: “Lo más interesante en el laboratorio no es ‘funcionó’ ni siquiera ‘Eureka’, sino preguntarse ‘¿qué está pasando aquí?’”. Los siguientes pasos estarán centrados en establecer colaboraciones con equipos clínicos que permitan probar y perfeccionar la hipótesis en escenarios más amplios.