Nuevo hallazgo: la sangre de pitón impulsa estudio en Estados Unidos para tratamientos contra obesidad

Un equipo científico examinó un metabolito presente en reptiles, detectando que su administración en ratones logra disminuir el peso sin los efectos reportados por las terapias actuales dirigidas al control metabólico

Las pitones son unos animales son un metabolismo extremo, basado en largos periodos de ayuno seguidos de ingestas masivas, y los científicos han encontrado en ese metabolismo algunas claves que pueden ser muy relevantes para la pérdida de peso. En la imagen, una de las serpientes usadas en el experimento. Imagen: Patrick Campbell/Universidad Colorado Boulder

Las propiedades metabólicas únicas de la sangre de pitón están en el centro de una investigación en Estados Unidos que busca revolucionar el tratamiento contra la obesidad a través de alternativas a los fármacos GLP-1 como Wegovy y Ozempic.

El estudio, publicado en Nature Metabolism, detalla cómo el equipo de Leslie Leinwand, profesora distinguida de biología molecular, celular y del desarrollo en la Universidad de Colorado Boulder, identificó un metabolito en pitones capaz de reducir el peso en roedores sin los efectos secundarios habituales de estos medicamentos, según el tabloide estadounidense New York Post.

Las complicaciones asociadas a los fármacos GLP-1 han elevado la deserción en los tratamientos; estudios citados por New York Post revelan una disminución considerable en el uso tras solo un año.

Read more!
Fotografía facilitada por el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de una investigadora manipulando una placa con bacterias. EFE

Mientras cientos de formulaciones GLP-1 siguen en desarrollo, los científicos exploran organismos con metabolismos extremos en busca de soluciones más eficaces. En este contexto, el rol de la pitón, capaz de medir hasta 10 metros, cobra un nuevo protagonismo científico.

El secreto de la pitón: pTOS y nuevos tratamientos

Después de alimentarse, la pitón experimenta dos respuestas metabólicas llamativas: su corazón se expande 25% y su metabolismo se acelera hasta cuatro mil veces para facilitar la digestión, según el medio oficial de la Universidad de Colorado Boulder, CU Boulder Today.

Este proceso permite que, tras un solo banquete, estos reptiles puedan prescindir de comida durante meses sin modificar su equilibrio metabólico ni perder masa muscular. A partir de este fenómeno, el equipo analizó la composición sanguínea de la pitón tras las comidas.

Las propiedades metabólicas únicas de la sangre de pitón están en el centro de una investigación en Estados Unidos que busca revolucionar el tratamiento contra la obesidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación, liderada por Leinwand, recolectó muestras sanguíneas de pitón bola y pitón birmana, alimentadas cada veintiocho días.

Entre más de 200 compuestos detectados, el para-tiramina-O-sulfato (pTOS) destacó por su importancia en la elasticidad metabólica. Este metabolito fue enviado a la Universidad de Baylor, donde se lo estudió en ratones obesos y delgados.

El trabajo conjunto de Baylor y Jonathan Long, profesor asociado de patología en la Facultad de Medicina de Stanford, demostró que el pTOS modificó la actividad del hipotálamo —región del cerebro relevante en la regulación del apetito— produciendo una disminución en el peso de los roedores. Ninguno de los animales tratados mostró caída de energía ni problemas digestivos, a diferencia de lo observado con los GLP-1 sintéticos.

Consultada por CU Boulder Today, Leinwand especificó que “la mayoría de los estudios en metabolismo involucran ratones y humanos, pero si queremos comprender verdaderamente el metabolismo, necesitamos explorar los extremos más dramáticos que ofrece la naturaleza”.

Después de alimentarse, la pitón experimenta dos respuestas metabólicas llamativas: su corazón se expande 25% y su metabolismo se acelera hasta cuatro mil veces para facilitar la digestión, según el medio oficial de la Universidad de Colorado Boulder, CU Boulder Today.

El potencial farmacológico de la biología de reptiles

El compuesto pTOS se produce en el tracto digestivo de la pitón. Aunque puede detectarse en niveles bajos en la orina humana, no aparece de forma natural en ratones, motivo por el cual no había sido considerado antes como potencial terapéutico.

Este aspecto es relevante dado que la investigación inicial en fármacos para la obesidad suele restringirse a pequeños roedores.

El antecedente de los GLP-1 también está vinculado a los reptiles: la molécula original se inspiró en la saliva del monstruo de Gila, reptil que segrega una hormona análoga a la humana. La versión sintética de ese compuesto originó efectos adversos que han limitado su uso permanente por millones de pacientes, según New York Post.

La línea de desarrollo continúa con la creación de la firma Arkana Therapeutics, fundada por Leinwand, Long y colaboradores de la Universidad de Colorado Boulder. Su meta: diseñar versiones sintéticas de metabolitos de pitón para pacientes sensibles a los efectos de los medicamentos actuales.

Leinwand resumió a CU Boulder Today: “Es un ejemplo perfecto de biología inspirada en la naturaleza. Buscamos en animales extraordinarios capacidades que los mamíferos no poseemos para trasladarlas a la intervención terapéutica”.

La pitón, originaria de las regiones tropicales de áfrica, Asia y Australia, puede ingerir presas de más de 36 kilogramos de peso. Su metabolismo se perfila como modelo para el desarrollo de una nueva generación de tratamientos que, a diferencia de los GLP-1, apuntan a inducir la reducción de peso sin afectar la masa muscular ni el equilibrio energético.

Read more!