Una nueva tendencia entre los estadounidenses que se mudan al extranjero está poniendo el foco en pequeños pueblos con bajo costo de vida y alta calidad residencial, desplazando la preferencia por grandes ciudades como París o destinos turísticos como Tesalónica.
Según el informe más reciente de International Living, publicado por el medio USA Today, existen al menos 21 localidades donde es posible mantener un estilo de vida confortable por apenas USD 2.000 al mes.
Más allá del ahorro, estos destinos ofrecen entornos más transitables, cercanía a la naturaleza o eventos culturales, alimentos frescos y la oportunidad de integrarse a comunidades compactas.
El caso de Amarante, en el norte de Portugal, ilustra esta tendencia con particular nitidez. De acuerdo con la editora ejecutiva de International Living, Jennifer Stevens, la vida en estos pueblos permite “no solo reducir gastos, sino también ganar en sentido de comunidad, un ritmo más saludable y experiencias cotidianas más significativas”, declaró Stevens en un comunicado.
Amarante, fundada en el siglo IV a.C., despliega una vida intencionalmente pausada. A pesar de su tamaño, su atractivo turístico sostiene una oferta gastronómica reconocida con restaurantes y panaderías tradicionales de primer nivel.
Los precios en Amarante resultan especialmente competitivos: rentar una vivienda de dos o tres habitaciones en el centro histórico cuesta alrededor de USD 1.000 mensuales, según la investigación del International Living citada por USA Today. Por su parte, la adquisición de una casa grande o una finca con terreno puede rondar los USD 400.000.
Alquileres y compras: diferencias marcadas entre destinos europeos y americanos
La variedad de opciones se extiende a Bormes-les-Mimosas, en Francia, célebre por las flores que tapizan la localidad en invierno y cuya fiesta Corso Fleuri se celebra cada febrero. Además de playas y viñedos, en este pueblo se mantiene una poblada aldea medieval en la cima de una colina.
Según el informe retomado por el medio USA Today, el coste estimado de vida para una vivienda modesta de dos dormitorios en Bormes-les-Mimosas se sitúa en USD 3.400 mensuales.
Aigues-Mortes, también en Francia pero más alejada de los altos precios de Provenza, cuenta con un patrimonio arquitectónico medieval intacto desde el siglo XIII. El informe destaca su carácter elegante y una ambientación similar a las ciudades pequeñas más exclusivas de California, con abundantes restaurantes y bares en un centro cómodo para recorrer a pie.
Un apartamento de dos dormitorios implica un gasto de USD 2.210 a USD 2.600 al mes en alquiler, mientras que la compra de una vivienda en el centro histórico supera los USD 231.000 por apenas 40 metros cuadrados, aunque, según aseguró International Living, puede tratarse del enclave residencial más bello de la lista.
En Nafpaktos, Grecia, ubicada junto al golfo de Corinto, la vida cotidiana transcurre acompasada por la cercanía a la playa, la arquitectura veneciana y un calendario repleto de festivales.
Alquilar oscila entre USD 405 y USD 809 mensuales, mientras que los gastos totales para una persona se ubican entre USD 1.271 y USD 1.735 cada mes. Los editores de International Living recalcaron el carácter pintoresco del entorno.
América Latina: playas, naturaleza y vivienda asequible
Quienes buscan el clima del Caribe pueden considerar Maya Beach, en la península de Placencia en Belice, una franja de tierra rodeada de agua por ambas bandas. La localidad es más económica y tranquila que otras áreas turísticas vecinas, pero aún alberga el célebre Maya Bistro, uno de los establecimientos más populares de la región.
La revisión del International Living, indica que el alquiler de una casa de un dormitorio ronda los USD 800 al mes, y una de dos habitaciones asciende a unos USD 1.400.
En San Ramón, Costa Rica, la naturaleza abundante coexiste con gastronomía local, oferta cultural y acceso facilitado a servicios básicos y transporte aéreo internacional, tal y como expuso USA Today basado en los datos recolectados.
Un matrimonio consultado por la publicación cifra su gasto mensual en USD 6.000, aunque señalan la viabilidad de mantener un presupuesto considerablemente inferior. La posibilidad de comprar una vivienda aún por debajo de los USD 150.000 subsiste, pese a que los inmuebles más modernos y las fincas rurales superan con facilidad los USD 300.000.
Estos destinos ofrecen alternativas palpables para quienes buscan mudarse al extranjero reduciendo sus gastos mensuales y ganando calidad y tranquilidad en su vida cotidiana, según determinó la revisión internacional.