El avión que el domingo por la noche colisionó con un vehículo en plena pista del aeropuerto de LaGuardia, en Nueva York, era un CRJ900, un jet regional ampliamente utilizado en rutas de media distancia, operado por la compañía canadiense Jazz Aviation para Air Canada bajo la marca Air Canada Express.
De perfil estilizado y tamaño intermedio, el CRJ900 forma parte de una familia de aviones diseñados para conectar ciudades con alta frecuencia pero menor volumen de pasajeros que los grandes vuelos internacionales. En este caso, la aeronave había partido desde Montreal con destino a Nueva York, en un trayecto habitual dentro del corredor entre Canadá y Estados Unidos.
Según la información preliminar, llevaba a bordo 72 pasajeros y cuatro tripulantes. Se trata de una capacidad típica para este tipo de aeronaves, pensadas para optimizar costos operativos sin resignar velocidad ni eficiencia. Su cabina, más compacta que la de un avión de fuselaje ancho, suele ofrecer una configuración de asientos 2-2, lo que evita las filas centrales y agiliza tanto el embarque como el desembarque.
El CRJ900 —fabricado por la empresa canadiense Bombardier— es valorado en la industria por su rendimiento en rutas cortas y medianas. Puede alcanzar velocidades cercanas a los 830 km/h y tiene una autonomía que ronda los 2.800 kilómetros, lo que lo convierte en una pieza clave para aerolíneas regionales que alimentan los grandes hubs internacionales.
En este caso, la operación estaba en manos de Jazz Aviation, la mayor aerolínea regional de Canadá y subsidiaria del grupo Chorus Aviation. La compañía gestiona cerca de 400 vuelos diarios y transporta a unos 22.000 pasajeros por jornada, siendo responsable de una parte significativa del tráfico de Air Canada.
El modelo involucrado en el incidente integra una flota diversa que también incluye aeronaves como el Embraer E175 y el Dash 8-400, todas diseñadas para cubrir rutas de menor demanda pero alta frecuencia. Bajo acuerdos comerciales conocidos como “capacity purchase agreements”, empresas como Jazz operan los vuelos, mientras que aerolíneas principales como Air Canada mantienen el control sobre la venta de pasajes, la programación y las tarifas.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) informó que estaba recopilando información sobre el incidente, sin ofrecer detalles adicionales en las primeras horas del lunes.
Hasta el momento, las autoridades aeroportuarias y la policía de la Autoridad Portuaria no precisaron las causas del hecho ni confirmaron cuándo se reanudarán las operaciones normales en una de las principales terminales aéreas para vuelos domésticos en Estados Unidos.